La dimisión de Calviño causa fricciones en la coalición

David Fernández Calviño en la rueda de prensa en la que anunció su dimisión como diputado
photo_camera David Fernández Calviño en la rueda de prensa en la que anunció su dimisión como diputado

La renuncia al escaño anunciada por el diputado de Alternativa Galega de Esquerda David Fernández Calviño para retomar su carrera investigadora ha originado ciertas fricciones en el seno de la coalición AGE, que agrupa a los nacionalistas Anova y a Esquerda Unida (EU).

La siguiente en la lista sería Carmen Iglesias Sueiro, de EU, pero los planes del grupo parlamentario consistían en que corriese la lista y entrase la irmandiña Iolanda Pérez para mantener la equidad de las dos patas de la coalición. 

Sin embargo, Iglesias Sueiro ha expresado su intención de quedarse con el acta. Esto provocó que el grupo parlamentario y, especialmente, Esquerda Unida, le haya pedido a Fernández Calviño que "no deje el acta" por ahora. "Es la orden que tengo en este momento", ha reconocido el diputado de AGE.

Por su parte, la líder de EU, Yolanda Díaz ha desvinculado la situación de una crisis en el seno de la coalición con los de Xosé Manuel Beiras. "No hay crisis en la coalición, hay un problema personal que afecta a una organización política", ha manifestado.

 La coalición de AGE, que consiguió en las elecciones gallegas 200.000 votos y nueve escaños colocándose como tercera fuerza, y que cuenta con encuestas favorables para futuros comicios, tiene actualmente en el Parlamento cinco diputados de Esquerda Unida y cuatro de Anova, la organización que lidera Xosé Manuel Beiras. Si finalmente accediese Iglesias Sueiro, la formación nacionalista se quedaría con tres escaños, lo que le hace perder representación.

Amparada por la ley electoral

En este contexto, la renuncia de Fernández Calviño y la falta de disposición de Iglesias Sueiro a dejar su puesto abre una nueva situación en la que Esquerda Unida, según ha declarado Yolanda Díaz, está dispuesta a "hacer cumplir los estatutos" de la organización, ratificados en la asamblea de abril de este año, en los que la organización se reserva la pertenencia de las actas de los cargos electos.

Pero para Carmen Iglesias Sueiro, su decisión de no dejar correr la lista "se mantiene" y anuncia que cogerá el acta y trabajará "en el Parlamento gallego para la izquierda y para la causa".

"Lo que digo es que eso va a misa; no voy a renunciar al acta de diputada", ha afirmado Iglesias Sueiro, quien está avalada por la ley electoral, la cual, en reiteradas ocasiones, la propia IU ha pedido modificar con el fin de que las actas conseguidas pertenezcan a las organizaciones políticas para evitar, entre otras cuestiones, situaciones de transfuguismo.

Iglesias Sueiro ha indicado que irá actuando "en función de las circunstancias" y ha advertido de que ella asumirá el acta "en AGE o como independiente", pero "por supuesto" que no renunciará a su escaño.

Respectar a los votantes
Yolanda Díaz apela al cumplimiento de los "intereses colectivos" y, aunque reconoce que EU "no puede hacer nada legalmente", ha juzgado que las cuestiones personales "no pueden someter y contraatacar los intereses colectivos". En este sentido, ha avisado de que los votantes de AGE dijeron "sí a la correlación de fuerzas", la cual "se va a respetar".

El Consello Nacional de EU se reunirá este sábado para evaluar la situación.

Por su parte, el diputado ourensano de Toén ha señalado que "no es deseable" para él tener que marcharse para el país escandinavo en posesión de su acta, ya que "sería muy difícil" compaginar ambas tareas. Sin embargo, ha reconocido que "no es una decisión individual, sino colectiva" y atenderá lo que diga su grupo.