Lunes. 18.12.2017 |
El tiempo
Lunes. 18.12.2017
El tiempo

Laureano Oubiña, azada en mano y plantando girasoles y patatas

Oubiña trabaja en el huerto
Oubiña trabaja en el huerto
Así fue el primer día de trabajo del narcotraficante con la Asociación San Francisco de Asís, que ayuda a toxicómanos y emigrantes

Azada en mano y trabajando en el huerto. Así pasó el narcotraficante Laureano Oubiña su primer día de trabajos en la casa de acogida madrileña en la que colabora con una ONG dedicada a emigrantes y toxicómanos. Allí, el cambadés plantó girasoles y patatas.

Estuvo toda la mañana, hasta las 13.00 horas, momento en el que concluye su jornada, según lo establecido por el Centro de Inserción Social (CIS) de Alcalá de Henares en el que tiene que ir a dormir de lunes a jueves para cumplir su tercer grado. 

Lejos de su comunidad natal, Galicia, desde la que ya con 17 años comenzó a trapichear con el tabaco (llegó a fundar su primera compañía de estraperlo de ese producto), Oubiña trabaja con la Asociación San Francisco de Asís en la zona de Puerta de Hierro de Madrid.

TRAYECTORIA. Fue en 1990 cuando Oubiña, que en todas sus imágenes, incluidas las de blanco y negro, aparece con su característica barba, fue detenido por un caso tan mediático como fue el Nécora. Y fue por este caso cuando tuvo su primera condena importante -de seis años-, pero, aunque parezca increíble, entonces fue condenado por delito fiscal y absuelto de narcotráfico.

Tuvieron que pasar nueve años para que un juez condenara a Oubiña por la actividad delictiva por la que era más conocido. Le cayeron cuatro años de cárcel por organizar y dirigir un transporte de 5.741 kilos de hachís desde su Galicia natal a los Países Bajos.

Sin embargo, cuando la Audiencia Nacional dictó la sentencia, Oubiña ya había huido. Trece meses después fue detenido en Grecia y extraditado. Ahí empezó un periplo con salidas y entradas de las cárceles mientras se sucedían los juicios por tráfico de drogas o por blanqueo.

Su última condena, a 4 años y 7 meses por blanqueo, es la que acabará de cumplir en semilibertad.

Laureano Oubiña, azada en mano y plantando girasoles y patatas