Miguel Cortizo: ''Si tengo que decir que la Xunta miente sobre la acción del Gobierno, lo voy a decir''

El regreso de Miguel Cortizo (Santiago, 1951) supone también recuperar a un histórico del socialismo gallego y de la política autonómica. Pese a los enfrentamientos de los últimos meses con la Xunta, Cortizo ve factible recuperar la paz institucional.

Pregunta: Finalmente habrá reunión entre Gobierno y Xunta para hablar del Ave. ¿Se rebajará la tensión?
Respuesta: Es cuestión de que haya lealtad por parte de la Xunta. En campaña lo utilizaron constantemente para cuestionar la obra. Sobre ese tema todo se ha disparatado, y es lo suficientemente serio para pedir rigor, seriedad y lealtad interadministrativa. A ver si después de este paso dado por Fomento, entran en una vía de tranquilidad que ayude y que no obstruya.

P: ¿Qué le parecieron los estudios que retrasan el Ave a 2018?
R: Como yo no los he visto y Fomento tampoco los ha visto, no me voy a extender en esto. Pero el planteamiento no ha sido serio, ni se ha planteado en los términos que corresponde en el Pacto del Obradorio, que eran diálogo, confianza y lealtad.

P: Acusó de sectarismo al conselleiro de Infraestruturas. ¿Por qué?
R: Creo que ese tipo de actuaciones son perjudiciales para Galicia por más que se revistan de fervor patriótico. Pero insisto, como está la cuestión encaminada por otra vía, deseo que se abandonen posturas interesadas y se ponga como objetivo la infraestructura. No voy a echar más leña al fuego.

P: No ayudó la llegada de la campaña electoral.
R: No, nada. Es verdad que en campaña la política se viste de incoherencias, se puede escuchar cualquier disparate, pero hay que exigir que eso no ocurra. Hay que pedir coherencia en la política, si no la política se va a convertir en un circo que los ciudadanos cada vez repudien más.

P: ¿El ministro Blanco está pagando los errores de Magdalena Álvarez?
R: No estaba haciendo seguimiento del tema porque estuve fuera del país, por tanto no tengo datos suficientes para emitir opinión. Ahora hay una actuación muy completa de Fomento, que afecta a puertos, aeropuertos, carreteras y tren, y que hay que reconocer. Para Galicia es un tema de Estado. Hay que arrimar el hombro y envainar la lengua.

P: ¿Cómo cree que se va a recordar en Galicia a Zapatero?
R: Eso para los historiadores. La sensaciones en política son coyunturales, ahora mismo la sensación es una que obedece a razones de coyuntura muy concretas, a una situación muy complicada que tiene sus orígenes en una situación financiera internacional. Y las cosas hay que verlas con perspectiva. Vale recordar a los presidentes españoles de la democracia, y uno en particular, Adolfo Suárez. Lo que de Suárez se dijo en su momento era terrible, durísimo, y hoy es considerado pieza de altares por todo el mundo.

P: Tras dos meses, ¿cómo es la relación con la Xunta?
R: Buena. Por mi parte existe la mejor disposición a todo. Mañana me llaman para cualquier cosa y habrá plena disposición. Pero yo no puedo hablar por la parte de la Xunta, lógicamente. No voy a hacer dejación de mis funciones, y mis funciones implican que cuando haya debates que afecten a la labor del Gobierno en Galicia voy a emitir opinión. En otros aspectos, no. No tengo ninguna puerta cerrada. A partir de ahí, la relación tendría que ser buena.

P: Un delegado del Gobierno, ¿debe actuar como parapeto ante las críticas de la Xunta?
R: Es el debate normal en Galicia. Mi papel es explicar la acción del Gobierno, darla a conocer y corregir afirmaciones que no sean ciertas. La opinión libre nunca debe ser obstáculo para el diálogo. Pero otra cosa es decir afirmaciones como que Zapatero no se ha preocupado de Galicia. En siete presupuestos de Zapatero Galicia tuvo una inversión de 12.600 millones. Y en ocho años de Aznar, 5.200 millones. Eso no sostiene la afirmación del presidente de la Xunta. Y digo claramente: es mentira. Tengo que salir y decirlo, no voy a andarme con subterfugios. No se puede falsear la realidad de los números. Y si tengo que decir que es mentira, lo voy a decir.

P: Se nota un cambio en el perfil respecto al de Antón Louro.
R: Sí, supongo que cada delegado tenía su personalidad propia. Cada uno cumple su función como cree que la debe cumplir.

P: La Xunta se queja de que ha frenado el traspaso de competencias.
R: La posición del ministerio es que determinadas competencias no son posibles sin reformar el Estatuto. Hay otras pendientes y no habría problema, pero la comisión bilateral lleva mucho tiempo sin reunirse.

P: También hay una enfado considerable sobre la financiación de la Policía Autonómica.
R: El conselleiro Rueda quiere tener la Policía Autonómica y que la pague el Estado. Así venía siendo, pero llegó un momento en que cada uno tiene que asumir sus responsabilidades. Lo que no puede ser es tener una serie de servicios sin pagar. Hay un convenio firmado que especifica que la mitad del coste es a cargo de la comunidad. Si a usted no le gusta el acuerdo, denuncie el acuerdo y disuelva el servicio si no lo quiere en estas condiciones, o negocie.

P:¿Qué pasará con los indignados?
R: Siempre creo en las soluciones negociadas. En todo. Pero la cuestión es también que hay un compromiso cierto del Gobierno de evitar alteraciones del orden y de respetar los derechos de todos. Es un tema complejo, con muchos matices.

P: En Santiago sí se ha llegado a hablar de desalojos.
R:Tampoco se trata de una solución aislada en Santiago. Es un problema con más extensión. Hay que estudiarlo con inteligencia y prudencia. Ir a lo loco sería crear problemas donde no los hay.

''Rubalcaba es un espléndido candidato. Y Pachi, si lo decide el partido será magnífico''

P: ¿Le gusta Pérez Rubalcaba?
R: Sí, es un espléndido candidato. Es una de las mejores cabezas que existen en la política española. Mi opinión es subjetiva porque somos amigos desde que éramos jóvenes, pero hay una opinión bastante generalizada sobre sus cualidades positivas y sus virtudes políticas.

P: ¿Y ve a Pachi Vázquez como candidato a la Xunta?
R: Tiene todas las capacidades para llevar el partido a sus objetivos, y tuvo el difícil papel de hacerse cargo del partido tras una derrota electoral para hacer una travesía en el desierto en una crisis profunda. Está respondiendo perfectamente y merece un voto de confianza. Si lo decide el partido, será un magnífico candidato.

P:¿Cómo analiza el 22-M?
R: Muy simple. Malo para el PSOE y bueno para el PP. Pero no hay que convertir los resultados en un drama. Es normal en democracia.