Miles de vigueses desafían al temporal para pedir el indulto de Serafín y Carlos

Miembros de los sindicatos UGT, CCOO y CIG junto con varios miles de ciudadanos vigueses han recorrido hoy las calles de la ciudad para solicitar el indulto de los sindicalistas Serafín Rodríguez (CIG) y Carlos Rivas (UGT), condenados a tres años de cárcel por su participación en un piquete informativo durante la huelga de transporte en 2008.

A pesar de la fuerte lluvia alrededor de 2.000 personas, según los convocantes, acompañaron a los afectados al grito de "libertad para Serafín y Carlos" desde Plaza de España hasta la céntrica calle Príncipe.

Según, la Policía Local, el número de asistentes a la marcha fue de 5.000 personas.

A la manifestación también han acudido representantes de diversos grupos políticos, como Carmen Gallego (PSdeG) y el portavoz nacional del BNG, Xavier Vence, entre otros.

Vence criticado lo "desproporcionado" de la condena y la injusticia cometida con trabajadores que ejercían su derecho a informar al tiempo que "se conceden indultos a amigos de políticos".

Serafín Rodríguez ha dirigido unas palabras a los asistentes en las cuales ha recordado que, como resultado del procedimiento judicial realizado en mayo de 2011, quedó "absuelto de realizar cualquier daño a nada ni a nadie" siendo condenado "por ejercer el derecho a huelga y entender la Justicia que ese derecho podía entorpecer el derecho a trabajar de los que no la secundaban".

Durante su discurso, ha expresado emocionado como una sentencia "injusta y desproporcionada" va a condicionar su vida "totalmente normalizada" y va a afectar a su "estabilidad" así como a la de su mujer y sus dos hijas que "dependen económicamente" de sus ingresos y se enfrentarán a "una situación precaria" al no poder hacer frente "del pago de la hipoteca y los gastos propios de una familia".

Es por ello que ha solicitado que su petición de indulto "sea escuchada y finalmente concedida" por ser consciente de que "todos los actos tienen consecuencias" pero, en este caso, "las consecuencias son totalmente desproporcionadas", algo que ha considerado "paradójico" en la actual situación de "convulsión social" que vive el país y que obliga a los ciudadanos "a salir a la calle para reivindicar nuestros derechos".

Carlos Rivas ha continuado con el alegato agradeciendo a los asistentes su apoyo y ha recordado que el objetivo de las cárceles en España es "rehabilitar a los delincuentes" algo que en este caso no es necesario.

"Ni Serafín ni yo cometimos ningún delito", ha proclamado, por lo que se ha preguntado si es punible defender "el derecho de los trabajadores a estar informados del transcurso de las negociaciones de un convenio".

La secretaria comarcal de CCOO, Amelia Pérez, ha destacado durante la lectura del manifiesto que los piquetes informativos son un "instrumento legítimo que forma parte de la historia del movimiento obrero" y que, en muchos casos, "permiten liberar a los trabajadores de las amenazas de la patronal".

Es por ello que ha denunciado que, durante la huelga convocada por CIG, UGT y CCOO en 2008, con motivo de la negociación del convenio provincial del transporte, piquetes informativos "fueron identificados por la Policía y posteriormente denunciados" en lo que ha definido como "una criminalización de la respuesta social, singularmente la de carácter sindical".

Con todo ello, Pérez ha evidenciado la "represión contra los que se revuelven para exigir, pacifica y democráticamente, un cambio de rumbo que mejore las condiciones de vida".

A estas declaraciones se han sumado además el secretario comarcal de CIG, Serafín Otero y su homólogo de UGT, José Domingo Barros, que han subrayado además que ninguna empresa ni trabajador "presentara cargos" contra los sindicalistas que fueron condenados "a la pena máxima posible" a pesar de "demostrarse que eran inocentes de lo que se les acusaba".

Han considerado así que la sentencia es "abusiva y solo pretende castigar para debilitar la capacidad de la clase obrera, ejerciendo la más brutal represión sindical".

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