Okupa un chalé de lujo en Oleiros que vio anunciado del que dice que dio la entrada

Un hombre alega que pagó 1.500 euros para asegurarse la compra de la casa, de 375.000. La inmobiliaria lo niega y denunció para desalojarlo
El chalé okupado, en la foto principal del anuncio en internet. IDEALISTA
photo_camera El chalé okupado, en la foto principal del anuncio en internet. IDEALISTA

Los anuncios inmobiliarios en internet son un excelente escaparate pero también un cebo para los okupas. Lo dicen las fuerzas de seguridad, que recomiendan no poner nunca fotos o información del portal o piso donde se ubica la vivienda. Esto es sencillo de omitir en un piso, pero más difícil cuando se trata de un chalé, cuya fachada es fácilmente identificable. Y de una de esas casas unifamiliares anunciadas, sita en Oleiros, el ayuntamiento gallego con mayor renta per cápita, se encaprichó un hombre que dice haber pagado una entrada de 1.500 euros para adquirirla. "Pero al final la operación no salió y la inmobiliaria no quiso devolverme el dinero, así que entré a okuparla para compensar", explicó este miércoles a las cámaras de la TVG.

Claro que la versión fue totalmente desmentida desde la empresa que se encarga de vender el inmueble, un chalé de alto standing con jardín y piscina anunciado por 375.000 euros. Un precio que, en la situación de okupación, difícilmente pagará alguien. La inmobiliaria ya ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil en aras de que el desalojo se produzca lo antes posible.

Con las dos versiones enfrentadas hay una realidad: en el mercado inmobiliario no se dan entradas por debajo de un 10% del valor de la vivienda, que en este caso serían 37.500 euros. Los 1.500 que refiere el okupa representan un 0,4%.

INQUIETUD VECINAL. El inquilino aparentemente ilegal atendió a la prensa de buenos modos y asegura ser "una persona tranquila, que ronda los 50 años y no quiere problemas". Además, está el solo, al menos de momento. "No voy a dañar nada. Ni siquiera voy a bañarme en el piscinón que tiene".

Pero los vecinos no se fían, y de hecho llamaron a la Guardia Civil nada más percatarse de que la casa había sido allanada. Esperan que desalojen al okupa y "se venda rápido" para evitar estas situaciones.