Los pacientes en espera de un órgano en Galicia son la mitad que hace diez años

El Sergas llevó a cabo 331 trasplantes en sus hospitales el año pasado, 35 más, con la contribución de 109 donantes, tan solo tres de ellos en Pontevedra
Gráfico trasplantes de órganos

La sanidad gallega cerró 2023 con 216 pacientes en espera para trasplante de órganos. Son casi la mitad de los 425 que estaban aguardando una década atrás. Son "os mellores resultados da historia do programa", destacó la directora de la Axencia de Doazón de Órganos e Sangue (Ados), Marisa López, quien añadió que se trata de una tendencia "que se consolida" de la mano de un descenso que se constata casi "ano a ano".

El Sergas llevó a cabo el año pasado 331 trasplantes, 257 de ellos en el Complexo Hospitalario da Coruña y 74 en el de Santiago –los únicos autorizados–. Son 35 más que en 2022, representan el mejor dato de los últimos cuatro ejercicios y quedan cerca de los récords consecutivos que se fecharon en 2018 y 2019 con 354 órganos trasplantados, según el balance presentado este miércoles por la responsable de Ados, el director xeral de Asistencia Sanitaria, Jorge Aboal, y la coordinadora autonómica de trasplantes, Encarnación Bouzas.

Es un incremento global que se reparte entre casi todos los tipos de órgano. La mayoría fueron trasplantes de riñón, con 168, es decir, 17 más que el curso previo. Y de ellos, 24 procedían de un donante vivo. Le siguen los de hígado, con 88 –una decena más–; los de pulmón, que fueron 49 –once más–; los de corazón, con 22 –cuatro menos, el único descenso–, y los de páncreas, que subieron de tres a cuatro. Así pues, desde el primero en 1981, se han completado 9.548 trasplantes de órganos en Galicia.

Son datos, en cualquier caso, ligados a la donación. El año pasado, el número de donantes de órganos cadáver fueron 109, que se reparten entre los once hospitales autorizados por el Sergas para tal fin: 32 en A Coruña, 27 en Santiago, 19 en Ourense, 15 en el Complexo Hospitalario de Vigo, 8 en el de Lugo, 3 en el de Pontevedra, los mismos en el Hospital Povisa de Vigo y 2 en el Complexo Hospitalario de Ferrol. Son once menos que en 2022.

Su media de edad fue de 60,6 años, más o menos en la línea general del país. El 54% superaba las seis décadas, el 4% pasaba de los 80 años y el 3% no había cumplido aún la treintena. También más de la mitad, el 53%, habían fallecido a causa de accidentes cerebrovasculares. El 15% había sufrido una encefalopatía anóxica, uno de cada diez fue víctima de un traumatismo craneoencefálico y el 6% había muerto en accidente de tráfico. De las 109, hasta 43 fueron donaciones en asistolia o a corazón parado –cuando a la persona se le ha diagnosticado la muerte por parada cardiaca irreversible–.

Además, hay que tener en cuenta los intercambios de órganos con otras autonomías, en los que Galicia arroja un saldo muy igualado: recibió 85 y envió 84.

Así, la comunidad alcanzó en 2023 una tasa de 40,5 donantes por millón de personas. Queda por debajo de los 48,9 estatales, con los 71 de Murcia a la cabeza, pero supera en medio punto lo recomendado por la Organización Nacional de Transplantes. Y hay que recordar que la ratio española es la mayor del mundo. Por ejemplo, la de la Unión Europea no llega a los 21 donantes.

El año pasado también hubo 870 nuevos donantes de médula ósea en Galicia, con lo que hay 14.393 activos en el registro oficial. Se efectuaron quince donaciones, siete más.

Las negativas son menos que en el resto del país

El director de Asistencia Sanitaria quiso detenerse en el descenso registrado en las respuestas negativas a la donación de los familiares del fallecido, que cayeron del 18% de 2022 al 15,5% del año pasado. Precisamente mejora en dos puntos y medio la estadística estatal, y, aunque es el segundo porcentaje más favorable de la década, aún no llega al récord del 13,4% de 2019.

"Le estamos dando la vuelta a la tendencia; era un caballo de batalla que teníamos en Galicia porque era una tasa de negativa familiar importante y que a través de los programas formativos, el cambio cultural de la sociedad y, sobre todo, de concienciar a los más pequeños y a los jóvenes, hemos conseguido cambiar", afirmó Jorge Aboal.

En total, hay 124.285 personas que poseen la tarjeta de donador de órganos en la comunidad. La Coordinación de Transplantes de Ados registró 2.612 nuevas el año pasado.

Comentarios