"Entre los conselleiros nunca vi rivalidad como en el bipartito o incluso en gobiernos anteriores"

No llegó a la presidencia para cubrir dos años de trámite sino para ayudar a Galicia a navegar en la crisis y revalidar la mayoría del PP. Las competencias del litoral y la AP-9, el empleo y la familia y blindar la sanidad son las prioridades del estilo Rueda, que es algo más que ir en moto
Alfonso Rueda
photo_camera Alfonso Rueda. PEPE FERRÍN (AGN)

Tras estos primeros pasos como presidente, ¿lo lleva mejor o peor de lo que esperaba?

Mejor, porque esperaba un impacto todavía mayor. Es cierto que es otra responsabilidad, pero todo me suena porque no soy un recién llegado. La diferencia fundamental es que ahora tengo que dedicarle mucha más atención a todos los temas y que tengo la responsabilidad que supone el peso de la última decisión: los conselleiros me preguntan qué hacer. Y también está el conocimiento, porque ahora no puedo entrar en un lugar sin que se me reconozca. Es curioso como crece eso en dos o tres semanas, porque yo llevaba trece años y antes me pasaba en unos sitios sí pero en otros no.

Me sorprende cómo aumenta el grado de reacción en solo dos o tres semanas; entro en un bar y ahora todos me reconocen

¿Crece el grado de conocimiento?

El grado de reacción de la gente. A mí me gusta parar al azar en la hostelería cuando voy a un lugar y antes me daba cuenta de que la gente me conocía y no decía nada, pero ahora siempre hay alguien que viene a hablarme.

Cuando supo que iba a ser presidente, ¿qué se le pasó por la cabeza? ¿Llegó a valorar decir que no?

Más que valorar un no lo que puse fueron dos condiciones: no ser presidente por el hecho de serlo estos dos años sino serlo ahora y para la siguiente, cuando haya elecciones; y que todo el mundo estuviese de acuerdo y me apoyasen con convencimiento mi partido y mi grupo parlamentario. Y por la cabeza lo que se me pasó fue que me iba a complicar la vida a nivel personal.

El estilo Rueda lo iremos adivinando los demás, pero... ¿cuáles son las diferencias con la anterior etapa de Núñez Feijóo?

Eso que dice de que se vaya adivinando es una buena pista. La gente observa y ve que no es mejor ni peor que antes, es diferente. Todo esto vino porque se habló de continuismo, tutelas y relevo natural y yo, en una comparecencia cuando presenté los avales, dije que iba a tener mi propio estilo, y a partir de ahí se habló del estilo Rueda. Si pasado un tiempo se dice que tengo mi estilo, será mejor demostración que todo lo que yo pueda explicar.

Pero sí se aprecian ya cambios: la moto, sentarse en el suelo con los niños en una guardería...

Lo de la moto me hizo gracia, porque yo fui en moto cinco veces a esa romería del PP de Poio, como hago siempre en verano en los actos de partido, pero ahora llamó la atención y antes no. Y con los niños, pues me acordaba de que hace poco hacía lo mismo con mis hijas. Así que hago lo mismo que antes, pero varía al hacerlo desde una condición u otra.

Alfonso Rueda
Alfonso Rueda. PEPE FERRÍN (AGN)

Se presentó con un anuncio de rebaja de impuestos. ¿Es la mejor receta contra la inflación?

Al menos es la que, si quieres hacer, la haces. Lo demás es ponerse a filosofar. Si quieres bajas impuestos y la gente lo agradece porque lo nota en el bolsillo. Entre lo que pueden hacer las comunidades contra la inflación está actuar en su política impositiva y dar ayudas. Es cierto que bajar impuestos no es una medida estructural, pero sí es efectiva.

¿Continuará por esa línea?

Bajamos los impuestos hace poco y lo que toca es consolidarlo y después, poco a poco, acometer más bajadas. Aspiro a que todas estas reducciones queden ya para siempre y avanzar en alguna más. Pero el escenario que viene es complicado, las administraciones viven de la recaudación de impuestos y si los bajamos, recibiremos menos, aunque al final el efecto neto es positivo, porque la gente tiene más dinero para gastar y las empresas más dinero para invertir.

Ayuso anunció que bajará todos los tramos autonómicos de impuestos de Madrid al mínimo. ¿Comparte esta medida?

En la filosofía estamos de acuerdo: bajar impuestos es bueno, aunque la izquierda quiera subirlos. La intensidad con la que se haga es otra cosa, porque las circunstancias de Madrid no son las mismas y nosotros no tenemos tanta capacidad para bajar impuestos. No se puede aplicar una bajada que te deje en descubierto para acometer tus políticas sociales y sanitarias.

Eligió familia y empleo como ejes de su legislatura. ¿Por qué?

Porque resumen todo lo demás. Cuando digo familia digo cualquier forma de organizarse en sociedad y tener un proyecto de vida, sin connotaciones ideológicas ni religiosas, y lo que debemos hacer es acompañar a la gente en ese proyecto, "desde o berce ao bastón", que no es una frase mía pero me gusta usarla. Y dentro de la familia es importante atender a la gente mayor, que hoy con el edadismo parece que ya no son nadie. Y el empleo es la prioridad absoluta: la gente joven quiere emanciparse y no hay otra forma que con un trabajo.

También se encontró con un problema en la sanidad: la falta de profesionales. Pasó en Atención Primaria, en Pediatría, ahora en Medicina Interna... ¿Teme que esta crisis se extienda por el sistema?

La sanidad tiene un problema de recursos humanos y donde más se ve es donde más acceso hay al sistema, que es Atención Primaria. Soy consciente de ello, pero hablando con compañeros de otras comunidades todos dicen lo mismo, así que estamos ante un problema general cuya solución también debe ser general y Galicia sola no puede acometerla. Pero está claro que esa solución son los recursos humanos: si nos dejaran convocar un MIR extraordinario y hubiera médicos los contrataríamos inmediatamente. El dinero se busca donde sea, pero tiene que haber profesionales.

El problema sanitario es de personal, no de falta de inversión; el dinero se busca donde sea, pero tiene que haber médicos

¿Es cierto que Galicia ofrece peores condiciones laborales a sus médicos que otros sitios?

No, no. Pagamos 65.000 euros a cualquier cualquier médico especialista de Primaria que venga a trabajar al Sergas. Pero hace falta ampliar las plazas MIR y formar a más médicos, porque podemos hacerlo.

El lunes se verá con la oposición. ¿Es optimista sobre algún acuerdo?

La esperanza nunca se pierde, pero vi los antecedentes, cuando antes del pleno de investidura el BNG dijo no y el PSdeG dijo sí y después le obligaron a rectificar. Pero el hecho de reunirse ya está bien. Y en este caso coincide una buena oportunidad porque hay dos o tres temas muy importantes que no dependen solo de nosotros donde sería importante hacer fuerza con una postura común de Galicia. Veo difícil que la oposición diga no a pedir claridad en la convocatoria de los Pertes, a tener mayores certezas con las fechas del Avril y las infraestructuras paradas, y a un MIR extraordinario. Estoy esperanzado.

Hablando de la oposición, ¿a quién llevaría antes en moto: Pontón o Formoso?

Si se suben los dos los llevo por turnos, pero tendrían que ponerse de acuerdo primero. Cuando en la moto sube alguien por primera vez siempre le digo: hago yo todo, tú no te muevas. Y no sé si serían capaces de no moverse [ríe].

Feijóo presumía de buena relación con Jorquera, Leiceaga, Méndez Romeu... ¿Con quién de la oposición tiene más feeling Rueda?

Tengo una buena relación con Valentín [Formoso] porque lo traté muchos años y llegamos a acuerdos. El portavoz parlamentario del PSdeG también me parece una persona correcta y en general también hablo con [Luis] Bará, que es concejal en Pontevedra y nos conocemos desde hace mucho.

Avanzó que reclamaría competencias al Estado. ¿Cuáles considera prioritarias para Galicia?

La fundamental ahora es la del litoral por lo que estamos viviendo, con empresarios que nos dicen que podrían invertir en sus instalaciones al lado del mar pero no lo hacen porque al acabar su concesión a lo mejor deben cerrar. Y se me parte el alma al ver instalaciones en ruinas en la costa en las que se podía hacer algo bonito para explotar. Nuestro litoral es una fuente de riqueza y por eso para Galicia es importante su gestión. Después otra transferencia es la AP-9, con la que a ver si nos ponemos serios de una vez. Serían las dos fundamentales. Y luego hay otra que no lo es exactamente, pero sí es importante: Galicia renunció a tener Policía propia, pero necesitamos que se complete nuestra Policía Autonómica.

Si logra esas competencias de Costas y la AP-9, ¿qué haría primero?

En la costa, recuperar muchos lugares que se están degradando y que podrían tener una segunda vida y crear riqueza. Y también darle seguridad jurídica a las empresas. Y con la autopista, lo mismo que ya demostramos en las de titularidad autonómica: intervenir en los precios, ofrecer ventajas, bonificar, obras, mejorar el mantenimiento... Tener la competencia sobre algo te da mucha responsabilidad.

Alfonso Rueda
Alfonso Rueda. PEPE FERRÍN (AGN)

¿Está molesto con el trato del Gobierno central a Galicia?

Estoy preocupado. Vi en los últimos meses un furor a la hora de analizarnos todas nuestras normas con lupa y no lo entiendo, porque eso no pasa en otras autonomías. Lo último fue con los actos sucesorios, algo muy generalizado en Galicia, a lo que se acogían 50.000 personas y que está en nuestro Derecho Civil, pero ahora nos dicen que se usa para incurrir en un fraude y sin dejarnos hablar ni escucharnos hacen una ley para impedirlo. No creo que se atrevan a hacer eso a otras comunidades. Y también me preocupa que el presidente y los ministros se paseen por otras zonas de España que electoralmente les preocupan comprometiendo cantidades de dinero mientras aquí se nos ignora.

Me preocupa que Sánchez y ministros se paseen por sitios de España comprometiendo dinero y aquí nos ignoren

¿Qué impronta le gustaría dejar tras estos dos años?

Estoy convencido de que esta situación difícil que vivimos no se pondrá más fácil así que me gustaría que Galicia pudiese navegar y pasar este periodo complicado con la mayor tranquilidad posible, en lo que llaman normalidad extraordinaria. Parto con ventajas, como una mayoría parlamentaria y un Gobierno unido.

¿Qué le pidió a sus conselleiros?

Los conozco a todos y aunque me siento en un lugar diferente y soy el presidente, somos todos compañeros. Yo nunca vi esas rivalidades de conselleiros que había en el bipartito e incluso en gobiernos anteriores, así que les pedí que siguieran igual, centrados en el trabajo en la Xunta con intensidad y teniendo en cuenta las municipales como miembros del Partido Popular que son.

¿Barajó una remodelación del Gobierno más profunda?

No encontré razones para ello. Sé como trabajan, lo hacen muy bien y me costaría mucho encontrar a gente que lo hiciese mejor. Todos merecían seguir. Además, hubo una reorganización de competencias importante dentro del Gobierno, aunque para fuera no parezca tan espectacular.

"Yo pedí que en cada concello se pongan de acuerdo y elijan allí a los mejores candidatos"

¿Fue más difícil la sucesión en la Xunta o en el partido?

En ambos casos fue bastante más tranquila de lo que se podría esperar inicialmente. Salió bien, sobre todo pensando en las expectativas que algunos intentaban alimentar, frotándose las manos con unos líos internos que al final no hubo. Estoy satisfecho y agradecido, porque la gente podría haberlo puesto difícil y no lo hizo.

La sucesión fue más tranquila de lo esperado y no hubo esos líos internos que algunos alentaban y con los que se frotaban las manos

Agradeció el apoyo de los barones provinciales a cambio de nada, pero Calvo es vicepresidente de la Xunta, Candia del Parlamento y se creará un área de termalismo en la Xunta que lleva el sello de Baltar. ¿Le pidieron ellos esto?

No y lo explico. Diego sí me dijo que tenía ganas de formar parte del Gobierno y me parece bien, y ahora veo que sí tenía ganas porque casi hay que pararlo [ríe]. Elena era viceportavoz y quedó libre la vicepresidencia así que era la siguiente en el escalafón y casi sería más difícil explicar por qué no subía ella a la Mesa que al revés. Y sobre el termalismo, sabía que a Baltar le iba a gustar, pero no me lo pidió: es un convencimiento mío por llevar el área de Turismo estos últimos años.

Alfonso Rueda. PEPE FERRÍN (AGN)
Alfonso Rueda. PEPE FERRÍN (AGN)

Precisamente decidió quedarse con las competencia de Turismo. ¿Por qué?

Estamos en pleno Xacobeo y creo que volver a cambiar los interlocutores de un sector que lo pasó tan mal en la pandemia no era lo correcto. El turismo es un motor importante para Galicia y hay que verlo desde dentro para saber el potencial de crecimiento que tenemos en Galicia, que puede ser una de las grandes potencias de España en cinco o seis años, cuando la gente huirá de otras zonas masificadas. Es una competencia con la que estoy encantado.

¿Sabe algo más acerca de la visita del Papa a Santiago?

No. Tengo que confesar que esperaba más concreción a estas alturas. Hubo un momento en que perdí las esperanzas pero ahora vuelvo a ver que es posible. Y nos vendría muy bien que fuese a finales de año, porque ahora el Xacobeo va como un tiro, con más de 50.000 compostelas solo en mayo, así que si lográsemos cerrar el año con la visita del Papa sería espectacular. Yo intuyo que dependerá de su salud y si está bien, creo que vendrá.

Coge el PPdeG a un año de las municipales y tras tocar fondo en 2019. ¿Qué reto se fija?

Mejorar, sin duda.

¿Y eso cómo se consigue?

Con mejores resultados [ríe]. Tenemos margen de mejora. Las municipales son elecciones espe-ciales, donde la situación general de España y los partidos influye menos, pero algo influye, y en 2019 el PP afrontaba un mal momento que ahora es todo lo contrario. Además, uno aprende de sus errores. No tengo ninguna duda de que mejoraremos resultados y concejales, pero si lo hay que medir en términos de alcaldías es otra cosa porque estamos obligados a tener mayorías absolutas para gobernar. Aunque confío en subir también el listón de alcaldías.

Estoy convencido de que mejoraremos los resultados; la situación del PP es otra respecto a 2019 y aprendimos de los errores

¿Ve posible reconquistar alguna de las diputaciones?

Depende de tener esos buenos resultados. En Lugo y A Coruña nos quedamos muy cerca y en Pontevedra está localizado dónde tenemos que mejorar. En 2019 en Vigo tuvimos un mal resultado que ahora mejorará, igual que el de otros lugares, así que no la veo imposible, aunque sea más fácil en otros sitios.

¿Y la de Ourense?

Vamos a apuntalarla con mayoría absoluta.

Ferrol, Ourense y Lugo figuran en encuestas como las ciudades con más opciones para el PP. Se habla de candidatos como Rey Varela, Manuel Cabezas... Y en Lugo cobran fuerza Ameijide y Candia, casi como ticket electoral para Concello y Diputación. ¿Cómo lo ve?

A mí me gustaría tener a todos los candidatos definidos cuanto antes, incluso de cara a las encuestas, donde cuando le das a la gente tres o cuatro nombres es un caos. Me gustaría irme de vacaciones en agosto con la mayor parte de candidatos determinada y en las ciudades es inexcusable. Pero tengo clarísimo que en las municipales quien mejor conoce a los candidatos idóneos son los que están allí, así que les dije que se pongan de acuerdo entre ellos y hagan la mejor propuesta. Todos los nombres que se están manejando me parecen buenos candidatos. Que elijan al mejor.

Pero incluso suena Elena Candia como candidata a la alcaldía de Lugo, algo poco habitual para un líder provincial.

La alcaldesa de Lugo fue concejala en Cervo perdiendo siempre las elecciones y Candia fue alcaldesa en Mondoñedo, que es una diferencia importante. Es una decisión que debe tomar ella. No me dijo que lo esté barajando, pero tampoco me lo excluyó. Elena es la referencia del PP en Lugo y estará donde ella quiera.

Dijo que no habría "ni tutelas ni tutías", pero supongo que mantendrá contacto con Feijóo. ¿Quién llama más a quién?

En estas tres semanas estuvimos bastante ocupados los dos y hablamos poco. Sí lo hicimos antes de la sucesión, sobre todo el día antes de mi investidura porque yo se lo pedí, para comentarle lo que tenía previsto hacer. Me agradeció la información pero no la valoró ni se metió en nada. Solo me llamó para dar su opinión sobre una cuestión de organización interna de nivel medio. Y en estas tres semanas hablé un par de veces con él, una por un tema de agenda. Hablo bastante más con su equipo, que también eran amigos míos y se llevó a mis amigos [ríe].

¿Y usted le dio algún consejo a él?

Que tuviera calma porque iba a un lugar difícil. Y que se fiara de la gente justa.

"Mi mujer me dijo, 'vete a Marín' cuando supo que me ofrecían presidir la Xunta"

En el reciente congreso del PP gallego usted contó la anécdota de cuando Feijóo le hizo una oferta formal para ser el secretario general del partido en Galicia. Le explicó con detalle las condiciones económicas y de trabajo en un momento en el que usted simultaneaba las secretarías de dos Concellos y ganaba bastante más dinero. Al llegar a casa, relató cómo le había explicado todo a su mujer y confesó que ella le contestó: "Es evidente que tienes que decir que no y por eso tengo claro que vas a decir que sí". En esta ocasión, cuando le comunicó que su amigo y padre político, Alberto Núñez Feijóo, le había pedido ser su sucesor en la presidencia de la Xunta, ¿cuál fue la recomendación que recibió en casa?

[Risas] Cuando mi mujer supo que me habían ofrecido presidir la Xunta me dijo ‘vete a Marín’. Se refería a que regresase a mi plaza como secretario municipal, que actualmente está en en el Concello de Marín. Pero ser presidente de Galicia es una responsabilidad muy grande para que la que creo que estoy preparado y a la que no puedo renunciar. Mi familia lo sabe y me apoya.

Usted también estuvo de secretario municipal en el concello lucense de Cervantes. ¿Fue mucho contraste para un joven de Pontevedra llegar a Os Ancares y trabajar allí?

No había ido al municipio de Cervantes en mi vida y entonces no había autovía. Era mi primera plaza en propiedad y en aquel momento se decía que en ese tipo de plazas (tan lejanas) no querían secretario, así que tomabas posesión, renunciabas y te ibas. Yo creí que lo resolvería en una mañana, pero el alcalde, Manuel Belón [PSOE], dijo que había que quedarse. La plaza estaba bien pagada y me ofreció estar allí solo de martes a jueves. Yo me iba a casar en cuatro meses así que, al final, o le di pena o le caí bien y me dijo que si encontraba sustituto me firmaba la renuncia. Al final apareció la secretaria de Meira, pero entones yo ya dudaba de irme o no. Guardo muy buen recuerdo de aquel tiempo allí.

¿Ya ha dormido alguna noche en la residencia oficial del presidente de la Xunta en Monte Pío?

Pues esta ha sido la primera noche en la que me he quedado a dormir (por la noche del pasado miércoles). Por el momento seguiré viviendo en Pontevedra, aunque cuando por razones de agenda necesite utilizar la residencia oficial lo haré.

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