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Pego achaca a los cambios normativos el ''fracaso'' de la fusión

El exdirector general de Caixanova y Novacaixagalicia, José Luis Pego, ha achacado hoy a los cambios normativos el "fracaso" de la fusión entre las extintas cajas gallegas.

Pego ha recordado durante la comisión que investiga en el Parlamento la evolución del sistema financiero gallego y su desaparición que la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia "duró nueve meses" y que el plan de negocio era de cinco años y prorrogable durante dos años más, "por lo que no hubo tiempo".

El cambio normativo propició unos requerimientos de capital que la caja no pudo alcanzar porque, además de que no se le dio tiempo, ha dicho, la normativa que había durante la fusión obligó a la caja a provisionar a saneamiento una importante cantidad, de unos 3.000 millones de euros.

El banquero ha señalado que la apuesta de Caixanova era la de integrar un SIP, o fusión fría, con otras entidades, que le asegurarían a la caja con sede en Vigo una participación de "entre el 26 y el 34 %" y tener capacidad de decisión sobre las inversiones en Galicia.

Sin embargo, ha dicho que en una reunión llamados por el Banco de España se le "solicitó" que abandonasen otros proyectos que tuvieran y que participasen en la fusión con Caixa Galicia. "La fusión fracasa por el cambio normativo que afecta de forma brutal a todas las entidades. A Novacaixagalicia quizá más por haber hecho saneamientos en vez de capitalizar. Y además no se produce una recuperación en V de la economía como habían previsto los expertos", ha dicho. A esto hay que unir, ha incidido, en que la entidad tampoco fue capaz de vender la red de oficinas fuera de Galicia "porque no había mercado" y porque "no dio tiempo", porque la fusión duró solo nueve meses.

Tras este tiempo el negocio financiero se disgregó en una ficha bancaria, Novagalicia Banco, que finalmente es una entidad nacionalizada con casi 9.000 millones de euros en ayudas públicas.

Pego ha asegurado que la entidad viguesa "nunca" conoció los datos de la auditoría, que luego devino en due diligence, de KPMG, pedida por la Xunta, según la cual el Gobierno gallego avaló la fusión.

Ha comenzado su intervención pidiendo "disculpas públicamente a la sociedad gallega por todos los errores que pudieron cometer" durante su gestión. Estos errores, ha dicho, "nunca fueron conscientes" y ha indicado que en cada momento intentaron tomar las mejores decisiones para las entidades en base a la información que tenían. "Quiero comenzar con este ejercicio de humildad y de disculpa pública ante toda la sociedad", ha señalado.

A la hora de asumir responsabilidades, ha dicho que "hay que asumirlas, sean culposas o dolosas" y ha defendido que la entidad no tomó "nunca ninguna decisión para perjudicar a nadie ni para beneficiar a ninguna persona en particular en detrimento de otras". "La buena fe tienen que creerme que existió siempre", ha indicado.

PUDO HABER ''FALLOS'' EN LA COMERCIALIZACIÓN DE PREFERENTES
En su intervención ha reconocido que en la medida en la que hay arbitrajes que dan razón a los clientes y que hay sentencias judiciales que en primera instancia dan razón "se detecta que pudo haber fallos en la comercialización" de preferentes. "Expreso mi deseo de que se resuelva, me gustaría haber sido parte de la solución del problema, pero lamentablemente, no puedo serlo".

También ha aludido a la polémica generada por el dinero cobrado cuando abandona la caja, y que está siendo investigado por la Fiscalía en la Audiencia Nacional. Ha apelado a esta condición para no dar muchos detalles pero ha señalado que él dejó la caja porque justo antes de convertirse en banco el nuevo gestor le dijo que "los inversores americanos" no lo querían.

Pego ha indicado que advirtió que había "un contrato elevado" en caso de su cese y ha afirmado que el nuevo presidente del banco le dijo: "los contratos están para cumplirse".

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