Alonso: "En la raíz del acoso están el sexismo, los estereotipos y los mitos románticos"

Doctoras en Psicopedagogía, Educación Social y Periodismo, Patricia Alonso (USC), Alba Adá (Carlos III) y Rosana Martínez y Yolanda Rodríguez (UVigo) son las autoras de ‘Ni On ni Off’, un programa coeducativo de prevención del acoso sexual dirigido a adolescentes.
Alonso (Ourense, 1987, segunda por la izquierda), con Yolanda Rodríguez, Alba Adá y Rosana Martínez. EP
photo_camera Alonso (Ourense, 1987, segunda por la izquierda), con Yolanda Rodríguez, Alba Adá y Rosana Martínez. EP

¿Cómo funciona este programa? 
Se trata de un manual educativo con una versión impresa que lleva en paralelo una versión digital para que se puedan descargar los materiales y trabajarlos en el aula. 

¿Entonces tiene parte práctica?
Está organizado en dos grandes bloques. En la primera parte hacemos una fundamentación teórica sobre el acoso sexual, sus formas tanto offline como online y sus raíces: los estereotipos de género, los mitos del amor romántico y el sexismo, tanto el más hostil, relacionándolo con el continuum de violencias de género, como el más benevolente. Luego viene esa parte práctica con una propuesta de actividades, también centrándonos en el acoso sexual offline —desde el bullying hasta el acoso callejero o la objetificación en la pareja— y después en el online, desde la sextorsión, el grooming, el ciberacoso sexual entre iguales... hasta el ciberacoso sexual en la pareja, tanto durante la relación, como con el cibercontrol o las sextorsión, como tras su finalización, como la venganza porno.

¿Hay ya institutos interesados en incorporar el manual?
Estamos haciendo un llamamiento a todos los centros educativos interesados. La metodología está organizada para llevarla a cabo en el horario de tutoría, especialmente en la etapa de primero a cuarto de Eso, aunque hemos procurado que las actividades puedan ser trabajadas de forma aislada: los docentes pueden incorporar a otras materias cuestiones concretas, como por ejemplo una centrada en el bullying sexual. Y el programa está también adaptado para un contexto informal, con actividades muy dinámicas, un lenguaje muy cercano e introduciendo incluso actividades en TikTok, Twitch o Instagram para revestir de valor pedagógico las aplicaciones que usan en su día a día.

¿Convendría comenzar esta educación antes incluso de la Eso?
La educación sexual debería trabajarse en todos los niveles educativos a través de materias específicas. Cuando hablamos de ella no debemos centrarnos solo en los peligros y los riesgos para proteger a los adolescentes en sus relaciones sexuales; es algo mucho más amplio y debería implicar a todos los niveles.

¿Cuánto queda aquí por hacer?
María Lameiras, la investigadora principal del proyecto, responde muy claramente a ello: la educación sexual es todavía una materia pendiente del sistema educativo. Las diferentes reformas han dado más o menos luz, pero no han logrado comprometerse con una educación que empoderaría y daría recursos para protegerse de todas estas situaciones de violencia.

¿Puede ser un apoyo el coordinador contra el acoso escolar que deberán incorporar todos los colegios desde el próximo curso?
Sí. La formación en género, en la dimensión sexual y específicamente en cuanto al acoso sexual, es muy interesante a la hora de incorporar a estos profesionales.

¿Qué porcentaje de influencia tiene el colegio y cuál tiene el ámbito familiar en esta concienciación?
Hablar de porcentajes es un error. Primero tenemos una responsabilidad como sociedad. Y, después, tanto progenitores como docentes deben trabajar en la misma dirección. Los progenitores deben estar al día de las diferentes tecnologías e interesarse por lo que hacen los más jóvenes en las redes. Los centros educativos exactamente lo mismo. Pero hablamos de acoso sexual, que está directamente relacionado con la educación sexual, que sigue siendo el talón de Aquiles del sistema educativo porque ni es muy visible ni se trabaja como se debería para prevenir este tipo de violencias. Y el alumnado, por su parte, debe participar activamente en este tipo de iniciativas.

Una mejor educación sexual empoderaría y daría recursos para protegerse de todas estas situaciones de violencia


El Barómetro Juventud y Género revela que el 20% de los varones de 15 a 29 años cree que la violencia machista es un invento ideológico.
Las raíces de la violencia o las actitudes más hostiles son el sexismo, los mitos del amor y los estereotipos; tres cuestiones aún visibles en la socialización primaria de los jóvenes. Por tanto, educando desde una perspectiva más integral, de género, alejada de los estereotipos, lograremos prevenir todas estas situaciones. También educando en el uso seguro de las TICs. Debemos reflexionar sobre si tienen las habilidades y las destrezas para estar en el mundo online de forma segura, sana y responsable.

¿Las redes lo complican todo?
Las redes son un reflejo de nuestro día a día, pero tienen una particularidad que las hace de especial riesgo: el acoso que uno puede sufrir en la calle en un momento temporal determinado, a través de estas aplicaciones se puede sufrir en cualquier momento y en cualquier lugar con acceso a internet. Hay una mayor vulnerabilidad.

Señalan que las chicas tienden a identificarse como más controladoras en este espacio virtual y los chicos al acoso sexual cara a cara.
Los chicos practican más sexting, son los principales sextorsionadores, consumen más porno en la red y tienen más actitudes sexistas, tanto hostiles como benevolentes. Sin embargo, estamos encontrando esa bidireccionalidad entre víctima y agresor, de forma que las chicas son las que más se identifican como cibercontroladoras. El estatus de novia que les confiere una relación puede llevarlas a perpetrar conductas de cibercontrol hacia sus parejas para mantenerlas. Esto visibiliza la pervivencia de los mitos del amor romántico: los celos como muestra de amor, el amor como necesidad de darlo todo por la pareja...

A veces se plantea el dilema de si incidir tanto en estas situaciones de acoso y violencia machista lleva aparejado un sobredimensionamiento de la situación y la generación de un miedo excesivo en las chicas.
Educar e informar a toda la sociedad, y especialmente a los más jóvenes, en las múltiples violencias que forman parte de un continuo en muchas vidas de mujeres y colectivos no es algo negativo. Debemos formar e informar sobre estas realidades.

De hecho, el 25% de las adolescentes ha sufrido violencia psicológica o de control en pareja, según un informe de Save the Children.
En ese mismo informe se visibiliza que el consumo de pornografía está muy presente en la vida de los jóvenes, por ejemplo las chicas lo ven para saber qué se espera de ellas. Por eso es importante educar en la dimensión sexual desde la infancia.

¿La red puede ser aliada? Citaba las actividades con apps y hay herramientas como la página Psicosexualidad que llevan en Facebook.
Sí, pero una publicación o un vídeo puntual no es comparable a un trabajo educativo con unos objetivos definidos o un análisis previo. Pueden ser recursos útiles, pero incorporados a estos programas.

"Más de la mitad de los jóvenes practica sexting, lo que lleva a que un 11% pueda sufrir sextorsión"

¿Qué ha revelado la investigación previa para elaborar el manual? ¿Hay suficiente conciencia entre los jóvenes acerca del acoso sexual?
Según los resultados de estos estudios, el alumnado no parece tener mucha información o formación que le permita identificar las situaciones de acoso. Por eso creemos que un manual que otorgue formación no solo sobre las consecuencias de llevar a cabo el sexting, sino las propias dinámicas paralelas a ese comportamiento, relacionadas por ejemplo con la sextorsión, serán capaces de protegerse en mayor medida. Además de que tienen pocos conocimientos en acoso sexual, vemos que el sexting parece bastante normalizado en las dinámicas relacionales, tanto dentro como fuera de la pareja. Más de la mitad de los adolescentes lleva a cabo este tipo de conductas y esto lleva a que cerca del 11% puedan sufrir sextorsión.

¿Serían estas las conductas más preocupantes que han detectado?
Quizás también las situaciones de grooming, el engatusamiento que personas adultas realizan a través de internet para contactar con menores. Si tenemos en cuenta un porcentaje importante de la población adolescente admite que habla e incluso queda físicamente con personas que ha conocido a través de la red, es preocupante. En el manual contamos con una actividad específica para ello.