Situación crítica en Ribadavia por la sequía

El Concello decretó el nivel cero del Plan de Emergencias ► La falta de agua tambíen dejó a la vista el campamento romano Aquis Querquennis en el embalse de As Conchas
Vista del campamento romano Aquis Querquennis. BRAIS LORENZO
photo_camera Vista del campamento romano Aquis Querquennis. BRAIS LORENZO

La sequía sigue haciendo estragos en Galicia, donde muchos municipios ya han adoptado medidas de ahorro de agua. En Bande, el nivel del agua del embalse de As Conchas es tan bajo que ha quedado a la vista por completo el campamento romano Aquis Querquennis. La presa, situada a orillas del río Limia, se encuentra al 49% de su capacidad. Durante gran parte del año el yacimiento no puede ser visitado, ya que cuando sube el nivel de agua del embalse los restos arqueológicos quedan inundados.

Pero sin duda el municipio que peor lo está pasando en Galicia es el de Ribadavia. El Ayuntamiento ha declarado en la tarde de este jueves el nivel cero del Plan de Emergencias municipal y la alerta por sequía debido al empeoramiento de la situación del depósito, a pesar de los trabajos de suministro y recuperación que continuarán en marcha. 

La localidad ourensana ya se había visto obligada el fin de semana a llevar a cabo cortes de suministro de agua para remediar la falta en el depósito municipal, desde la madrugada del pasado jueves al viernes el Ayuntamiento, con 5.000 habitantes en la capital de la comarca de O Ribeiro, una de las zonas más calurosas de la provincia, tenía cortes de suministro por la noche entre las 23.00 y las 07.00 horas, ante una situación que el gobierno local calificaba de "crítica y dramática". Los horarios fueron orientativos y en algunos puntos la interrupción duró más. 

Todo ello debido al escaso caudal del regato Maquiáns, el que nutre el depósito para el abastecimiento y que ha comprometido el suministro al encontrarse prácticamente seco, por ello el gobierno local impuso restricciones nocturnas e instó a hacer un consumo responsable. 

Pocos días después, aunque la situación del depósito "seguía siendo mala", la empresa concesionaria, Aqualia, valoró establecer un nuevo sistema de apertura de agua para todo el municipio, "provisional y sujeto a la situación del depósito". 

Desde las 13.00 hasta las 15.00 y desde las 20.30 hasta las 23.00, ya que las medidas iniciales "no consiguieron el objetivo de recuperar el depósito debido a que el relato sufre su mayor seca histórica". 

Pero la medida tampoco ha sido suficiente y ahora el ayuntamiento declara el nivel cero del Plan de Emergencias municipal y valoran abrir la red en una única franja horaria al día, trasladando que el consumo de agua ronda los 500.000 litros en cada apertura, lo que significa que sale más agua de la que entra.  Apelan al consumo responsable en las horas de abastecimiento. "Estábamos al límite, metíamos 200.000 litros y salía medio millón", sostiene la regidora municipal, Noelia Rodríguez. 

La alcaldesa explica que con la nueva instrucción que decretó la Xunta de Galicia pueden captar agua directamente del río, por lo que han comenzado a hacerlo en el Avia y en el Miño. 

Vista del campamento romano Aquis Querquennisa. BRAIS LORENZO (EFE)
Vista del campamento romano Aquis Querquennisa. BRAIS LORENZO (EFE)

Para ello, emplean camiones motobomba que se encargan de transportar el agua hasta el depósito para poder ser tratada, pero Rodríguez manifiesta que "son obras complejas", que consisten en establecer un sistema de tubos de más de dos kilómetros salvando una importante pendiente de hasta 2.000 metros. 

"Estamos trabajando día y noche con el objetivo de abastecer a la población, pero lo cierto es que vamos trabajando hora a hora, así que viendo los resultados no podemos garantizar los horarios previstos de agua", ha expuesto. 

La alcaldesa pide que la población "tenga responsabilidad y prudencia" a la hora de emplear el agua "porque si no habrá que tomar directamente la decisión de cerrar". "Entiendo que llenarán calderos o harán sus propios depósitos, pero se está haciendo un consumo excesivo", advierte. 

Para minimizar la falta del suministro, el Ayuntamiento ha establecido 30 puntos de reparto de agua en todo el municipio, unos depósitos fijos en la calle para uso doméstico aunque no es potable, está prevista para higiene y limpieza, "aunque si puede ser empleada para cocinar si se hierve", explica Rodríguez, que recuerda que, además, Aqualia continúa con el reparto de agua embotellada.