"Soy un poco Peter Pan: tengo una cabeza de 25 en un cuerpo de 66 años"

Siro López ya no es solo un periodista deportivo. El lucense se ha reinventado como estrella de Twitch, con casi 260.000 seguidores
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photo_camera Siro López durante una entrevista. EP

A SIRO LÓPEZ (Sarria, 1956) lo llaman "el abuelito de Twitch", donde en año y medio contabiliza ya más de 259.000 seguidores. El secreto de su éxito podría residir en que, según él afirma, "tengo un cuerpo de 66 años, pero una cabeza de 25 o menos". La plataforma de Amazon es, por ahora, la última muesca de una notable trayectoria profesional y la constatación de que, con entusiasmo, la edad no tiene por qué suponer un obstáculo.

¿Qué recuerdos tiene de su infancia en Sarria?

Tenía solo un año cuando nos fuimos a Asturias, donde mi padre iba a trabajar en la mina, así que mis primeros recuerdos son de venir de vacaciones a Sarria en verano, con cuatro o cinco años. Cuando verdaderamente conocí y me empapé de mi tierra fue entre los siete y los diez años, porque mis padres emigraron a París y yo me quedé primero en Louseiro y después en Lugo. Las mías son vivencias del Lugo de los años sesenta, de un mundo agrícola en el que aún no había agua corriente ni luz eléctrica en las casas, pero son unos recuerdos muy bonitos y me considero un privilegiado por haber vivido también esa Galicia.

Cuando tenía diez años emigró con sus padres a Barcelona, ¿fue impactante cambiar una aldea por la capital catalana?

No lo fue tanto, creo que el mayor impacto fue cambiar Louseiro por Lugo [risas]. Pero cuando nos fuimos a Barcelona yo ya había estado de vacaciones varias veces en Madrid, que sí me llamó mucho la atención. Lo más importante de este traslado es que volví a vivir con mis padres, después de dos años y medio separados.

A pesar de que Barcelona es su segunda patria, es un acérrimo madridista... ¿Sabes qué pasa?

Los niños y las niñas se hacen de un equipo de fútbol sobre los siete u ocho años y a esa edad yo escuchaba en la radio hablar del Real Madrid de Puskas, de Di Stéfano y de Gento. Era el equipo de moda, el que ganaba... así que cuando llegué a Barcelona con diez años ya era del Real Madrid. Y se puede cambiar de pareja, de casa, de coche... pero cambiar de equipo es casi imposible.

"Mis recuerdos infantiles son de un Lugo que no tenía agua corriente ni luz eléctrica"

El primer gran nombre en su vida profesional es el de José María García. ¿Cómo fue trabajar con él?

Yo lo resumo muy fácilmente: es el mejor jefe que he tenido en mis 43 años de profesión. Todo lo que sé de radio lo aprendí en Antena 3 junto a él, una persona que sabe motivar a su equipo y un gran defensor de su gente, a pesar de que a veces pueda tener alguna reacción exaltada llamándote la atención. Yo recuerdo que cuando había algún desencuentro entre el comité de empresa y la empresa, José María —que era más empresa que trabajador— siempre se ponía del lado del currante. Él me dio la oportunidad de hacerme un nombre, de conocer mundo y de narrar cosas y de acudir a eventos que ni en el mejor de los sueños hubiera imaginado que podría estar. Ha sido de lo mejor que me ha pasado en la profesión.

Tras su etapa junto a José María García volvió a su tierra, en este caso a A Coruña, como jefe de prensa del RC Deportivo.

Cuando cierran Antena 3 en el año 94 me quedé un poco en el dique seco. Tenía colaboraciones en prensa escrita, pero me faltaba la radio, así que cuando me ofrecieron irme a A Coruña en 1995 para hacerme cargo de la información deportiva de Onda Cero no lo dudé. Al cabo de un año y medio me llamó Lendoiro para decirme que si lo quería, el cargo de jefe de prensa del RC Deportivo era mío. Me costó mucho decidirme —tardé 15 días en aceptar su propuesta—, pero fue una experiencia maravillosa y hoy la cuento entre las mejores cosas que he hecho.

¿Cómo era su relación?

Bien, bien, bien... Tienes que cambiar tus hábitos —aunque yo nunca me he acostado pronto casi nunca he madrugado—, porque con Augusto los horarios son diferentes. Tenías que trabajar durante el día, pero la mayoría de las noches te daban las dos, las tres o las cuatro de la madrugada. Pero bueno, aprendí mucho y me lo pasé muy bien, tanto profesionalmente como en el trato con él y con Javier Irureta, que era el entrenador. ¿Sabes? Yo creo que todos los periodistas deberían ver cómo es la vida en el otro lado de la trinchera, porque a veces somos demasiado libertinos a la hora de la crítica y no valoramos que los que están en el otro lado —en algún estamento oficial o, como en mi caso, en un club deportivo— lo pueden pasar muy mal con nuestros comentarios.

Fue interesante, pero no tardó en volver a las cámaras y a los micrófonos, su medio natural, y además lo hizo con uno de sus grandes éxitos, ‘Punto pelota’.

Sí, en el año 2000 dejé el Dépor para ser jefe de deportes en Telemadrid. Estando ahí recibí una llamada de Josep Pedrerol, que me contó que estaba preparando un programa de radio para Intereconomía que iba a ser una especie de tertulia sobre fútbol. Ese es el germen de ‘Punto pelota’ en televisión, que es lo que ahora es ‘El chiringuito de jugones’ —en el que yo estuve solo un par de meses—, aunque para mí ha cambiado en muchas cosas. ‘El chiringuito’ ha dejado de ser un programa deportivo para convertirse en un espectáculo, pero esos son matices que veo yo desde fuera. 

A lo largo de su carrera ha destacado por su olfato para saber dónde estar, encadenando espacios que después han sido referentes. ¿Cómo lo ha hecho?

Bueno, yo siempre he dicho que es suerte. En nuestra profesión necesitas esa pizca de suerte que te dé una oportunidad, aunque después tengas que currártelo, porque nadie está cinco, diez o cuarenta años, como en mi caso, solo por suerte. Yo empecé en la radio con José María García por una puñetera casualidad, cuando me quedo con una mano delante y otra detrás al cerrar Antena 3 me ofrecen volver a Galicia a hacer radio... Evidentemente, para que te lleguen esas oportunidades has tenido que demostrar que vales y que puedes aportar algo, pero también ha habido una parte importante de estar en el sitio y momento oportunos. Yo quería ser periodista deportivo desde los doce años y me considero afortunado por haber podido vivir de lo que es mi vocación, de lo que es mi hobby y de lo que yo hubiera pagado por hacer. Sí, soy un auténtico privilegiado.

"José María García es mi ídolo y el mejor jefe que he tenido en mis 43 años de profesión"

La varita de la fortuna también lo ha tocado en esta última etapa, con Ibai Llanos convertido en su ‘padrino’. ¿Dónde lo conoció?

En el año 2015 hice para Mediaset el Europeo de baloncesto y también empecé a colaborar en un programa en Youtube que se llama ‘Colgados del aro’, con López Iturriaga, Pablo Lolaso, Antoni Daimiel... Pues hará aproximadamente cuatro años un día invitamos a Ibai porque sabíamos que es muy aficionado al baloncesto. Yo solo lo conocía de haberle oído hablar de él a mi hijo pequeño, pero nos caímos muy bien y nos amimó a probar Twitch. Ahí quedó un poco la historia, pero un día nos volvimos a encontrar en Madrid, nos intercambiamos los teléfonos y empezamos a enviarnos mensajes, él me preguntaba "¿crees que el Madrid va a fichar a fulanito?"... Y así.

Así que fue Ibai Llanos quien le dio el empujón para crear su propio canal en Twitch.

El que más me animó fue mi hijo Xavi, que ahora tiene 21 años. Él insistía y yo le contestaba "¿pero para qué voy a abrir Twitch si solo me van a seguir cuatro de mi edad?, ¿crees que les va a interesar a chavales como tú lo que les puede contar un pureta como yo?". Xavi no daba su brazo a torcer, porque veía que en ‘Colgados del aro’ también teníamos mucho público joven, así que aunque solo fuera para sacármelo de encima y demostrarle que yo tenía razón, le dije "vale, tú me lo preparas técnicamente, porque yo no tengo idea de informática ni cosas de esas, y si al cabo de una semana se confirma que nadie me ve, cerramos el canal y no me das más la paliza2. Eso fue en febrero de 2021 y el primer día, para mi sorpresa, me siguieron unas 500 personas; el segundo, quizás 700; el tercero, 750... y tuve que agachar la cabeza y, muy feliz, reconocerle a Xavi que él tenía razón. Ahora, con esa misma insistencia, me recuerda que yo estaba equivocado y que me ha descubierto un mundo con el que me divierto mucho.

¿Cómo les explicaría qué es Twitch a esas personas que todavía no lo han descubierto?

Cuando conocí Twitch yo no acababa de pillarlo. No entendía que eso pudiera ser visto por la gente ni que tuviera ningún interés a nivel informativo. Para mí solo era una plataforma a la que los chavales iban a jugar y veían jugar a sus ídolos en el mundo ‘gamer’. Ahora he descubierto que es como hacer televisión, pero desde casa, con la opción de interrelacionarte con los que te ven y hacerlo de una forma inmediata. Eso es lo que explica su gran éxito.

Es un nuevo medio de comunicación.

Sí, y además una ventana que se ha abierto para los chavales que quieren dedicarse a la comunicación o para compañeros que no tienen la oportunidad de trabajar en los medios convencionales. Y nos ha permitido descubrir a auténticos genios, como es el caso de Ibai y de otros muchos. Si no hubiera existido esta plataforma, no hubiéramos podido disfrutar de ellos. Y ojo, porque ha llegado para quedarse.

Y ahí seguirá Siro López, después de reinventarse a la edad a la que otros se jubilan. ¿Le daría algún consejo a sus coetáneos para que también ellos lo hagan?

No me gusta dar consejos, pero sí les diría que no se cierren a nada, que sean abiertos de miras. Es cierto que yo soy un poco Peter Pan, un hombre con una cabeza de 25 años en un cuerpo de 66, y eso es bueno y malo. Soy tan inconsciente y hago las mismas bobadas que en mi juventud y eso no es bueno, pero en el otro lado de la balanza sigo abierto a lo que pueda venir cada día. Cuando tenía 14 años, el rector del colegio de los escolapios en Barcelona nos dijo un día que teníamos que intentar hacer lo que nos gustase para no tener que arrepentirnos de no haberlo intentado. Esa frase ha marcado toda mi vida.

"Todos mis sueños se han hecho realidad"

Siro López ha descubierto que le gusta mucho jugar. Con Twitch se ha adentrado en el universo de los ‘gamers’ y los retos, así que al proponerle un juego de preguntas y respuestas rápidas su respuesta es "sí". Pero como a Siro López también le gusta mucho hablar, en esta ocasión no ha superado la prueba.

¿Qué personaje le ha impresionado más?

José María García, que ya era mi ídolo cuando lo conocí. Y también Ibai Llanos, por su capacidad para comunicar con mayúsculas, sin haber pasado por ninguna universidad. Me ha sorprendido mucho, y no lo digo por hacerle la pelota porque a mí me haya ayudado muchísimo.

¿Y aquel que más le ha desagradado?

No me gusta como es Josep Pedrerol. No me gusta su forma de ser ni como trata a la gente, y que conste que no hablo por el trato que me dio a mí.

¿Una asignatura pendiente?

Dar la vuelta al mundo! [risas]. Desde pequeño quise ser periodista deportivo por dos motivos: porque me encanta el deporte —soy capaz de entusiasmarme hasta con una carrera de caracoles— y porque veía que así podría cumplir mis enormes ansias de viajar.

¿Un sueño que se haya hecho realidad?

¡Todos! Todos mis sueños se han hecho realidad. No es pedantería, pero soy un tío al que la vida lo ha tratado muy bien, incluso en los malos momentos. ¿Un paisaje? Cualquiera de Galicia y también el de Barcelona, que para mí es mi ciudad. ¿Te puedo decir un olor?

Claro, por supuesto.

El olor de Galicia, que como dice la canción sobre el de Sevilla, es "especial". Cuando llevaba un tiempo sin volver, al coger el avión y aterrrizar en Lavacolla, al bajar por la escalerilla el olor ya me transportaba a casa, a mi infancia.