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Un catarro que colapsó a los veterinarios

La Lengua Azul causa mayor mortalidad entre el ovino (EPL)
La Lengua Azul causa mayor mortalidad entre el ovino (EPL)

Su nombre aparece a diario en los titulares de los periódicos, pero pocos más allá de quienes sufren sus consecuencias saben exactamente en qué consiste. Con este desconocimiento, el virus de la lengua azul amenaza con convertirse en una preocupación colectiva similar a la encefalopatía espongiforme –la ‘enfermedad de las vacas locas’-, por miedo a que el mal se extienda a la población humana.

Quizá por ello, y para evitar la alarma social, la Consellería de Medio Rural firma todas sus comunicaciones con respecto al virus redundado en la misma idea: ''la Consellería recuerda que la Lengua Azul es una enfermedad vírica que afecta exclusivamente a las especies ganaderas, sin ninguna incidencia en la salud pública''.

O lo que viene a ser lo mismo, que este virus no se transmite a las personas. Incide especialmente en ello el veterinario, profesor de Patología Infecciosa, Epidemiología y Medicina Preventiva en la Facultad de Veterinaria de Lugo, Gonzalo Fernández Rodríguez.

Cuando se le pregunta si el grado actual de propagación de la Lengua Azul es alarmante, el profesor es claro: ''alarmante no, porque ya llevamos algunos años con el problema. Pero lo más importante que hay que destacar es que no se transmite jamás a las personas. Ahora mismo lo alarmante son las pérdidas que provoca a los ganaderos''.

Aprender, sin alarmas
Descartado el problema de salud pública y la epidemia animal, Fernández advierte no obstante de que es necesario aprender de los errores propios, de lo que está ocurriendo. ''Hay 24 serotipos. Hace un mes ha aparecido uno nuevo en Holanda, el serotipo 6. Incluso sospechan que pueda ser por la introducción de vacunas ilegales desde África, vacunas con virus vivo. Tenemos que tomar las medidas adecuadas para, no sólo controlar los serotipos que estamos teniendo, sino los que podamos tener en el futuro''.

Para aprender de los fallos es necesario desmontar las ‘falsas creencias’, o simplemente ‘las ignorancias’ que rodean a la enfermedad.  En primer lugar, la de que sólo existe un tipo de virus. La Lengua Azul está producida por un virus del que se han identificado 24 serotipos distintos, de los cuales tres –el 1, el 4 y el 8- han afectado a España; tan sólo el 1 y 8 a Galicia, fundamentalmente el S-1.

Estos serotipos, explica el experto, ''normalmente están confinados en países de Asia, África y Sudamérica. En esas zonas las especies son resistentes a ese virus, incluso las ovejas tienen cierta inmunidad, por lo que no presentan cuadros muy graves''.

El mosquito que no llegó de África
Gonzalo Fernández destaca la confusión que hay en torno al origen del virus y, sobre todo, al modo en el que llegó a Galicia.  La Lengua Azul es una enfermedad infecciosa no contagiosa, cuya única forma de transmisión –existen otras vías, pero son casos muy remotos, según los expertos- es la picadura de alguna de las especies del mosquito Culicoides.

Por ser un virus históricamente vinculado a los países cálidos, al sur del paralelo 40, las referencias al cambio climático e incluso a la inmigración africana como causante de su difusión al norte de Europa no tardaron en escucharse.

La clave para desmontar el error está en la combinación de serotipo y tipo de mosquito que actúa como vector de transmisión. El S-4, que afectó fundamentalmente al sur de España y de Europa, es transmitido a través de la picadura del Culicoides Imícola, mosquito de origen africano, capaz de sobrevivir tan sólo en zonas cálidas.

Serotipo y mosquito competente, combinación clave
''El problema'', aclara el profesor, ''es que tanto el serotipo 1 como el 8 y seguramente el 6 no son transmitidos por este mosquito sino por el Culicoides Obsoletus. Este es un mosquito nuestro, de distribución europea''.

En Galicia, lo más probable es que la enfermedad haya entrado a través de reses que, en origen, fueron importadas desde África o Asia, infectadas con uno de estos serotipos que el Obsoletus es competente para transmitir. ''Con un solo animal infectado y un mosquito europeo competente, puede producirse una diseminación de la enfermedad en toda Europa'', explica el experto.

No en vano,  los primeros casos en la comunidad gallega se dieron en reses importadas desde el País Vasco, afectadas por el S-1; y desde Alemania, por el S-8. Después, se habría extendido a las nacidas en Galicia, mediante la transmisión por parte del Obsoletus.

Baja mortalidad
La enfermedad tampoco se manifiesta en todos las especies ni afecta con igual gravedad a todos los animales. ''Cualquier rumiante es susceptible de infectarse pero no todos cursan de igual manera la enfermedad, incluso hay especies más resistentes'', explica el veterinario.

''En principio la especie más susceptible, en la que más virulenta, es la enfermedad es el ovino. En el vacuno depende del serotipo. Por ejemplo el serotipo 4 no afecta al vacuno; sin embargo los S-1 y S-8 sí que afectan al vacuno, aunque no de forma tan grave como al ovino'', continúa.

Al menos que el cuadro sea muy grave, con edema pulmonar y asfixia, en pocas ocasiones la enfermedad causa la muerte del animal. La mortalidad en vacuno es muy pequeña, llegando en ovino hasta el 10% de los casos afectados, ''pero el cuadro más frecuente es la forma aguda que cursa con fiebre, secreción nasal e infección respiratoria, asegura Fernández. ''La mucosa, la lengua, los labios presentan congestión, tumefacción, llegando a tomar un color azulado que da el nombre a la enfermedad’’.

Una vez recuperados, los animales quedan inmunizados frente al serotipo por el que se vieron infectados, aunque sigan siendo posible foco para la transmisión durante aproximadamente 60 días.

Sin embargo, Miguel Viña, veterinario de la Asociación de Defensa Sanitaria de Galicia (ADSG) Acivo, señala que no es el primer caso en el que la vacuna causa la muerte del animal. ''Algunos presentaron reacción o hubo que eutanasiarlos por daños en las ubres o pérdida de las pezuñas’’, explica.

Vacuna, ¿la solución?
En cuanto a si la vacuna es un remedio eficaz, Fernández asegura que  ''es una medida importante, ya que eliminar todos los mosquitos de una zona es imposible''. Sin embargo, matiza  que ''hay que hacerla bien, al igual que el control de movimientos. Si están entrando virus en zonas de Europa a través de África por animales es que no se está llevando bien el control de movimiento de esos animales''.

''La vacunación tiene que cubrir a todas las especies susceptibles, tanto a vacuno como a pequeños rumiantes. Va a tener que hacerse durante un tiempo,  y dependiendo del serotipo incluso habrá que hacer controles sobre los hijos’’, pronostica.

''En las vacunaciones hay que ir cubriendo a los animales según van creciendo. Se están vacunando los animales de más de 3 meses. Dentro de dos meses habrá que vacunar a los que ahora tienen un mes'', para evitar nuevos focos.

En definitiva, según este experto, lo más importante para frenar la Lengua Azul es una estrategia de vacunación adecuada que, por  el momento, parece estar fallando. ''No es normal que una enfermedad que apareció en Alemania llegue hasta Málaga. Eso está ocurriendo, por lo que parece que no hay una estrategia definida ni creada sobre vacunación'', concluye el profesor.

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