Urgoiti: ''Si no hay quita no hay nada que hacer en Pescanova''

El presidente de Pescanova, Juan Manuel Urgoiti, ha afirmado hoy que "si no hay quita" sobre la deuda de la multinacional a sus principales acreedores, las entidades financieras, "no hay nada que hacer" para evitar la liquidación de la compañía.

Urgoiti, tras visitar al alcalde de Vigo, Abel Caballero, se ha mostrado convencido de que "quita va a haber, tiene que haber a la fuerza", aun consciente de que la cifra del 75 % que avanzó nada más ser elegido presidente tras la junta de accionistas de la semana pasada "ha caído mal".

Con vistas a la reunión que mantendrá mañana con los bancos que aportaron un crédito de 56 millones de euros para necesidades de circulante, de los que Pescanova ha agotado 30 y prevé "sobrevivir" hasta fin de año con los 26 restantes, Urgoiti ha hecho "una llamada de unidad".

Ha señalado que existe "una obligación moral" de garantizar el futuro de Pescanova, y pese a admitir que los anteriores gestores de la compañía "nos han engañado", ha planteado que no por eso "te tienes que tirar también al monte".

Preguntado por si ese 75 % de quita es una cifra inamovible, ha prometido "dialogar hasta la extenuación" con los principales acreedores de Pescanova, que "también tienen que ser conscientes -ha dicho- de que la empresa no se salva de una manera artificial".

En este sentido, ha subrayado la necesidad de "rehacer la estructura financiera de la empresa", que "no puede vivir" con semejante pasivo.

Ha hecho hincapié en que de aquí a tres meses "hay que tenerlo -todo lo relativo a la estructura financiera- ordenado porque si no, la empresa se nos va", y ha añadido que "por el camino, vamos a necesitar colaboradores absolutamente necesarios, imprescindibles".

Urgoiti, que ha evitado dar garantías de que no habrá un expediente de regulación de empleo (ERE) -"mentiría si dijera que sí o no", ha dicho- hasta cerrar el acuerdo con los bancos, ha desdeñado la opción de la venta de activos con el argumento de que el grupo no dispone de ninguno por valor de los 1.600 millones en que está cifrado su agujero patrimonial.

Eso sí, ha indicado que el cambio de deuda por capital "puede entrar perfectamente" en la negociación con los bancos, pero ha añadido: "no lo convirtamos en la solución única".

También ha hablado de "rumores" de que habría "gente interesada" en entrar en el capital de Pescanova, "de dentro y de fuera de España", siempre y cuando el plan financiero "esté claro y se llegue a un acuerdo" con las entidades acreedoras.

Urgoiti ha abundado en que la idea de un capital diversificado, con gente "económicamente potente", es "muy importante" porque es lo que "da confianza" a los mercados y a los posibles nuevos inversores en Pescanova.

Ha mantenido el plazo de mediados de octubre para recibir el informe de viabilidad que el administrador concursal, Deloitte, ha encargado a PWC, donde se recogerá "toda la estructura y la proyección de ventas y resultados"; una información "básica" para que los posibles inversores digan si "vale la pena entrar".

Por lo demás, ha recalcado que Pescanova "sigue funcionando de forma admirable" a pesar de sus "condiciones precarias", puesto que la falta de liquidez es "el problema diario en casi todas las decisiones", y ha dicho que por el momento no tiene previsto renovar a la dirección de las empresas que forman el grupo.

En cuanto a la figura del consejero delegado, Urgoiti ha dicho que "lo habrá, pero hoy no es la preocupación", y el mensaje que ha transmitido a los pequeños accionistas es que "las cosas están muy mal", pero así y todo el nuevo consejo ve la situación "con un optimismo sensato".