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Víctor Puebla: "Hay factores de riesgo que sí se pueden modificar"

El doctor Puebla Rojo, en los pasillos del Hula. SEBAS SENANDE
El doctor Puebla Rojo, en los pasillos del Hula. SEBAS SENANDE
Las patologías cardiovasculares son la primera causa de muerte en España. Muchas de estas enfermedades se podrían evitar apostando por un estilo de vida más saludable

Desde el año 2005, cada 14 de marzo se celebra el Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, una fecha que busca concienciar a la población sobre su capacidad para prevenir muchas de estas patologías, un mensaje en el que también incide el doctor Víctor Puebla.

¿Cuáles son los peores enemigos del corazón?
Los peores enemigos del corazón siguen siendo los factores de riesgo tradicionales: el tabaco, el colesterol, la hipertensión arterial (HTA), la diabetes, el sedentarismo, la obesidad y el estrés.

¿Cuáles son los factores de riesgo cardiovascular que no se pueden modificar?
Hay factores de riesgo que no dependen de nosotros: como el hecho de ser varón, la edad o la genética. Estos no son modificables. Hay otros factores de riesgo que conocemos pero de momento tampoco los podemos modificar, pero quizás sí en el futuro, como la lipoproteína A, la proteína C reactiva, la homocisteína y la microalbuminuria, y alguno más.

¿Y los que sí se pueden minimizar?
Efectivamente, hay otros muchos factores de riesgo que sí podemos modificar, y sabemos que eso va a influir en que vivamos más y mejor. Esto significa cambiar hábitos de vida: dejar de fumar y hacer ejercicio —cualquier ejercicio es bueno, porque se trata de ser constantes, no de ganar medallas, con un mínimo de 30 minutos al día durante cinco días a la semana—. También hay que seguir una dieta cardiosaludable, que no solo quiere decir que tenga que ser baja en grasas. Hay que, por supuesto, aumentar el consumo de verduras, frutas y hortalizas, y recordar que los productos, cuanto más procesados, van a ser menos saludables, optando por tomar grasas buenas, ricas en ácidos grasos omega 3 —que sabemos que reducen mortalidad—, que se encuentran en el pescado azul, en los frutos secos (sobre todo, en las nueces) y en el aceite de oliva virgen extra.

Cualquier ejercicio es bueno. Aquí se trata de ser constantes, no de ganar medallas

¿Alguna otra recomendación?
Debemos cuidar nuestra tensión y vigilar los niveles de azúcar y colesterol en sangre. El mantenernos activos, con un peso normal, va a hacer que la tensión arterial, el azúcar y el colesterol bajen. Y con esto reducimos mucho nuestro riesgo. Evidentemente, mucha gente tiene niveles de colesterol altos no por la dieta, sino por la genética. El colesterol lo produce el organismo, porque es una grasa muy importante, ya que forma parte de la estructura de nuestras células, de las hormonas masculinas, femeninas... Lo que pasa es que sabemos que si el colesterol LDL está muy alto se va a introducir dentro de las arterias produciendo la enfermedad vascular, infartos coronarios, ictus cerebrales...

Tradicionalmente se señalaba la sal como una gran enemiga cardíaca, pero ahora se ha confirmado que el azúcar es aún peor...
La sal es mala porque tomamos mucha, y eso aumenta la tensión arterial. Además, hay fármacos para la hipertensión que son menos eficaces si se toma mucha sal como son los IECAs, los ARAII o los diuréticos. Pero en nuestra sociedad cada vez hay más diabetes. Es un mal de nuestro tiempo por nuestra forma de alimentarnos y la falta de ejercicio. El sobrepeso y la obesidad van a producir una resistencia a la insulina, que sabemos que también acelera la arteroesclerosis. La diabetes va a dañar muchos órganos: los ojos, el riñón y también las arterias, produciendo infartos, ictus y enfermedad vascular en las piernas. Actualmente, también se sabe que la falta de sueño influye en nuestro riesgo cardiovascular. Sí. El doctor Valentín Fuster, cardiólogo español de renombre internacional, está trabajando en el problema del sueño y ha demostrado que dormir menos de seis horas al día aumenta la ateroesclerosis, que son las placas de ateroma (de colesterol) dentro de la arteria. De momento desconocemos por qué sucede esto.

Se ha demostrado que dormir menos de seis horas al día aumenta las placas de colesterol

¿Cuáles son las patologías cardiovasculares más habituales?
La cardiopatía isquémica es la enfermedad cardiovascular más frecuente y es, además, la primera causa de muerte en los países avanzados, tanto en hombres como en mujeres, por delante de los tumores malignos. Otras enfermedades frecuentes son las arritmias. En nuestro medio, por el envejecimiento de la población, vemos a muchos pacientes con fibrilación auricular. No es una arritmia grave en general, pero a algunas personas les puede deteriorar mucho la calidad de vida. Otras veces, el corazón se dilata y deja de contraerse con la fuerza normal, son las miocardiopatías dilatadas. La más frecuente es secundaria a infartos. Se pueden deber al alcohol, que es un tóxico cardíaco, pero otras veces son redadas (miocardiopatía no compactada). Hay algunos fármacos que usamos para los tumores que también pueden dañar el corazón y en otras ocasiones, simplemente, no encontramos la causa y la llamamos miocardiopatía dilatada idiopática. También son muy frecuentes las enfermedades valvulares, sobre todo la estenosis aórtica, en la que la válvula aórtica se estrecha. Esta es una patología degenerativa que se debe, sobre todo, a la edad.

En Galicia han aumentado los infartos en menores de 35 años por el consumo de cocaína

¿Alguna otra?
Tenemos la pericarditis, que es una inflamación de las láminas que recubren al corazón y cursa con mucho dolor en el pecho. Suele deberse a una infección vírica y no suele dar muchos problemas, aunque a veces esas láminas se pueden llenar de líquido y comprometer el trabajo del corazón, (derrame pericárdico) y en otras ocasiones afectar también al músculo cardiaco, provocando una miocarditis. Hay veces que también baja mucho la frecuencia del corazón y hay que ayudarle a trabajar con un marcapasos. Y, por último, citaría las enfermedades congénitas, en las que el corazón no se ha formado bien intraútero (lo más frecuente es una comunicación interauricular), y las patologías familiares, heredadas, como el síndrome de brugada, la miocardiopatía hipertrófica... A veces se puede producir una infección dentro del corazón , en las válvulas, o peor si hay un material extraño, como una prótesis o un marcapasos: eso es una endocarditis

¿Las mujeres siguen llegando más tarde a Urgencias cuando sufren un evento cardíaco agudo?
En general, las mujeres están protegidas a nivel cardiovascular por sus hormonas, pero su riesgo aumenta mucho entre seis y diez años después de la menopausia. En los estudios que tenemos las mujeres están menos representadas, suelen estar en general infratratadas y sí, siguen llegando más tarde a los servicios de Urgencias. Y ante un evento coronario agudo el tiempo supone recuperar más miocardio (más vida).

El infarto en el hombre se anuncia con un dolor fuerte en el pecho, que dura más de dos minutos

¿Cuáles son las señales que deben alertar a los hombres?
En el hombre las señales de un síndrome coronario agudo son más claras: un fuerte dolor en el pecho, muchas veces irradiado al brazo izquierdo, que suele durar más de dos minutos y puede desencadenarse con los esfuerzos. Si no dura más de 15-20 minutos podemos hablar de una angina de pecho. Esto ya es una señal de alarma, aunque el dolor se quite al poco tiempo. Si dura más probablemente ya sea un síndrome coronario agudo y tengamos algo de daño en el corazón.

Los síntomas son distintos para las mujeres...
En la mujer los síntomas son menos claros. El dolor no suele ser tan intenso y muchas veces no se refiere al centro del pecho, sino a la boca del estómago, a los brazos (puede ser a uno o a ambos) y a cuello y mandíbula. El dolor suele venir asociado a cortejo vegetativo: náuseas, vómitos, sudoración profusa, palpitaciones, mareos e incluso pérdida de conciencia. A veces se puede confundir con una indigestión. Además de en las mujeres, en los diabéticos y ancianos pasa lo mismo: los síntomas no son tan aparentes y hay que sospecharlo y ante la duda acudir a Urgencias. En todos estos casos hablamos de disnea (falta de vida, al caminar o en reposo) como equivalente anginoso y podemos estudiarlo.

En un evento coronario agudo, las mujeres siguen llegando más tarde a Urgencias

En Galicia se está constatando un crecimiento de los infartos en menores de 35 años. ¿Han establecido cuál es la causa?
En gente joven el factor de riesgo que más vemos es la cocaína. Esta droga produce espasmo en las arterias y puede provocar infartos, no solo en el corazón, sino también en el cerebro. Además, acelera la ateroesclerosis. Pero luego está nuestra forma de vivir: el tabaco, el sedentarismo, la obesidad, el estrés... y estos factores no solo se suman, sino que multiplican el riesgo exponencialmente.

En cambio, los síntomas en las mujeres, ancianos y diabéticos son menos claros

Ha aumentado la incidencia de las patologías cardiovasculares, pero también los recursos con los que cuentan para abordarlas.
Así es, en los últimos años la cardiología intervencionista ha avanzado mucho. Cuando llega un paciente con un infarto se avisa a hemodinámica, que hace un cateterismo para ver si la arteria está obstruida. Si es así podemos abrirla con un balón y dejar puesta una especie de malla para que no se vuelva a cerrar, el stent. La estenosis aórtica es una enfermedad degenerativa que afecta a gente mayor, que difícilmente podría tolerar una cirugía a corazón abierto, pero a través de un cateterismo se puede meter una prótesis, que se expande cuando se llega a la posición de la válvula aórtica, pudiendo dar de alta al paciente en muy breve tiempo. De esta misma manera, en muchos casos se pueden cerrar defectos congénitos cardíacos, como la comunicación interauricular, con un doble disco.

En el abordaje de las arritmias también se ha dado un salto cualitativo.
Hay otra rama de la cardiología, la electrofisiología, que estudia las arritmias. Se busca el sustrato que está produciendo esa arritmia y se hace una ablación, para eliminar la arritmia y sus síntomas. Esto se hace tanto en arritmias que no son graves, pero sí muy invalidantes (como puede ser la taquicardia supraventricular paroxística), como en otras que son potencialmente mortales, como taquicardias ventriculares o las arritmias en el seno de un Wolf-Parkinson- White. Hay algunos pacientes que precisan desfibriladores que detectan arritmias ventriculares potencialmente malignas y las quitan con una descarga eléctrica. En algunos casos de mala función del ventrículo, pacientes escogidos se pueden beneficiar de lo que llamamos resincronizador, que es un marcapasos con tres electrodos que permite mejorar la fuerza de contracción del corazón.
 

Algunos datos
Contaminación y apnea, nuevos factores de riesgo
▶ En vísperas de la celebración del Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, la Fundación Española del Corazón alerta acerca de nuevos factores de riesgo que se suman a los ya conocidos. Entre estos estarían la apnea del sueño, el estrés, la contaminación y el consumo de drogas.

Primera causa de muerte
▶ La OMS estima que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, falleciendo anualmente por este motivo más de 17 millones de personas. O sea, un tercio de los fallecimientos se deben a esta causa.
▶ Antes de que el covid irrumpiera en España, dejando miles de muertos tras de sí, el Instituto Nacional de Estadística ofrecía su balance sobre las principales causas de muerte en el país en 2018.
▶ Ese año, el 54,7% de las muertes fueron por enfermedades del sistema circulatorio (siendo la primera causa de muerte en mujeres) y por tumores (principal motivo en hombres). En el epígrafe enfermedades del sistema circulatorio destaca la hipertensión, que incidió en el 14,3% de las defunciones.

Prevenir desde la infancia
▶ El viaje de una persona hacia su enfermedad cardiovascular empieza en la juventud. Sea por influencia genética (hipercolesterolemia familiar, por ejemplo), por factores relacionados con el estilo de vida o por ambas razones, el endotelio (la cara interna) de la pared arterial se va preparando para formar la placa de ateroma desde la juventud, si se dan las condiciones idóneas para ello.

 

Víctor Puebla: "Hay factores de riesgo que sí se pueden modificar"
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