O Grove lucha para que la Festa do Marisco sea de Interés Internacional

Imagen de la carpa de desgustación durante el evento gastronómico
El Gobierno local espera conseguir el objetivo para el año próximo o en el ejercicio 2018

Que la Festa do Marisco es un poderoso reclamo que atrae a O Grove a miles de visitantes es una realidad que se puede constatar desde hace varias décadas, al igual que lo es que entre quienes lo saborean en su carpa de degustación hay un alto porcentaje de personas procedentes de otros países. El evento gastronómico, que finalizó el día 16, trasciende de las fronteras de España, pero carece de la vitola que le permita promocionarse como Fiesta e Interés Turístico Internacional. Conseguir este sello es el reto que se marcan los componentes del Gobierno local, presidido por Joaé María Cacabelos.

El Concello considera que tiene prácticamente realizado el trabajo necesario para obtener este reconocimiento y cumple con todos los requisitos que exige la Xunta de Galicia para hacerse con él, de ahí que el reto que se marcará es obtenerlo para el próximo año. De no ser así, no dudan de que lo lograrán en 2017. Además de la calidad de los productos que ofrece, la profesionalidad del servicio y la multitudinaria presencia de visitantes, el Concello también podrá acreditar en su solicitud que cumple con una condición básica, la de haber promocionado el evento en otros países. En los dos últimos años divulgó la Festa do Marisco a través de medios de comunicación de cuatro países: Alemania, Suiza, Italia y Portugal. 

Conseguir la vitola de la internacionalidad equivale a contar con más recursos para hacer publicidad fuera de España, donde el Concello tiene claro que hay un mercado que le permitiría crecer, aunque su objetivo no sea solo atraer as más visitantes con motivo de la fiesta, sino lograr que esta sirva de referencia para dar a conocer el municipio para que lo visiten en más ocasiones.

COMENSALES. Entre los comensales que se acercaron hasta la carpa de degustación de O Grove figuraron portugueses, franceses, italianos, rusos, coreanos y japones, además de españoles de la mayor parte de las comunidades autónomas.

Aunque el balance definitivo no está cerrado, los datos provisionales resultan significativos para valorar el impacto que tuvo, ya que en los once días que duró la Festa do Marisco fueron vendidas alrededor de 120.000 raciones. Partiendo de este dato, los organizadores cifran entre 70.000 y 80.000 el número de asistentes a la misma.

Los ingresos ascienden a 600.000 euros. Esta cantidad supera la aportación realizada por las arcas municipales para hacer frente a los gastos, lo que no equivale a que se haya producido un superávit, porque una parte del dinero que entró en las cajas será destinado al pago de los concesionarios que instalaron puestos, a los que corresponde entre el 25 y el 30%, el alquiler de carpas y los gastos de publicidad. Además, en este apartado no está contabilizada la inversión destinada a las actuaciones musicales y otros eventos complementarios.