La confesión de Daniel Sancho desde la cárcel: "El cuchillo no estaba afilado, así que me enfadé"

El presunto autor de la muerte de Edwin Arrieta ofreció desde la prisión de Tailandia donde se encuentra todos los detalles del suceso. "Usé el cuchillo para cortar la carne y la sierra para cortar los huesos", aseguró ante los investigadores
Daniel Sancho. INSTAGRAM
photo_camera Daniel Sancho. INSTAGRAM

La investigación sobre el presunto asesinato de Edwin Arrieta a manos de Daniel Sancho continúa. Según informan diversos medios este jueves, el acusado habría realizado una confesión el pasado mes de agosto en la que ofreció detalles del desmembramiento del cuerpo del médico colombiano.

En la exposición, realizada poco después de ser detenido ante los investigadores en la cárcel de Tailandia donde se encuentra, Sancho insistió en su versión de que el fallecimiento de Arrieta se produjo de forma fortuita durante una pelea y, por tanto, que no hubo premeditación.

"Usé mi mano para golpear fuerte al señor Edwin en la cara dos o tres veces, pero mientras estaba vivo no usé un cuchillo para apuñalarlo", reveló a los agentes, a quienes habría mostrado además las heridas sufridas durante la reyerta, algunas provocadas por "mordiscos" de la víctima mortal del suceso.

Cuando sí confiesa haber empleado el cuchillo es en los instantes posteriores a la muerte de Arrieta. "Cuando desmembré el cuerpo, el cuchillo no estaba suficientemente afilado, así que me enfadé", detalló a los investigadores antes de profundizar más en el modus operandi empleado para tratar de deshacerse del cuerpo: "Empecé usando la sierra para cortarle la muñeca izquierda y luego lo metí en la bolsa de basura. Después corté el brazo y el cuello. Usé el cuchillo para cortar la carne y la sierra para cortar los huesos, que estaban duros".

En lo que respecta a estas dos herramientas, Sancho añadió que su compra no tuvo nada que ver con el uso que finalmente le dio, ya que adquirió los artículos "para hacer un videoclip en mi canal de YouTube". "Después los usé para desmembrar el cuerpo", añade, "pero no fue el propósito por el que los compré inicialmente".

Tras cortar el cuerpo en "entre 17 y 20 partes", repartió los restos en bolsas de basura con el fin de arrojarlos al mar desde su kayak.

La familia de Daniel Sancho afirmó a mediados del pasado mes de enero que el acusado nunca afirmó haber matado de forma intencionada a Edwin Arrieta, denunciando además que "la actuación de la Policía tailandesa ha estado llena de irregularidades" y "le engañaron hasta que confesó", ya que le prometieron una deportación en pocos días y tradujeron mal su declaración.