Doña Sofía se apoya en sus hijas

Las infantas Elena y Cristina se convierten en el gran pilar de su madre tras la muerte de Constantino II
La reina Sofía llega acompañada por sus hijas y por su hermana Irene a la misa de Constantino. EUROPA PRESS
photo_camera La reina Sofía llega acompañada por sus hijas y por su hermana Irene a la misa de Constantino. EUROPA PRESS

La infanta Elena y la infanta Cristina acompañaron este sábado a la reina Sofía y a la princesa Irene a la misa en homenaje de Constantino de Grecia, celebrada, al igual que el primer funeral, en la catedral metropolitana de Atenas. La presencia de las infantas fue uno de los pilares fundamentales para la hermana del difunto, que buscó el apoyo de sus hijas en un momento tan doloroso.

En el funeral, la reina emérita, su hermana y sus hijas volvieron a coincidir con la familia real griega, encabezada desde la muerte de Constantino por el príncipe Pablo. El actual jefe de la casa real griega llegó a la catedral de Atenas acompañado de su madre, Ana María de Grecia, de su mujer, la princesa Marie Chantal, y tres de sus hijos, entre ellos la princesa Olympia.

También asistieron a la misa el resto de los hijos de Constantino de Grecia: los príncipes Alexia, Nicolás, Teodora y Philippos de Grecia, acompañados estos tres últimos de sus respectivas parejas: Tatiana Blatnik, Matthew Kumar, y Nina Flohr.

Exactamente 40 días después de la muerte de Constantino, la familia real griega quiso cumplir con la tradición ortodoxa y realizar un servicio religioso en memoria del rey. Las infantas acompañaron a la reina emérita, prácticamente de la mano, durante toda la ceremonia, que fue presidida por el Santo Sínodo de los altos jerarcas de la Iglesia Griega.

A su llegada a la catedral, la Reina se mostró sonriente en muestra de agradecimiento al cariño transmitido por todos los allí presentes, e incluso, muy determinada, encabezó el grupo de mujeres de la realeza y se convirtió en la primera en saludar a los cargos públicos que esperaban su llegada en la metropolitana.

Un paso más atrás, sus hijas quisieron cuidar lo máximo posible de su tía, Irene de Grecia, agarrándola en todo momento para evitar que sufriera cualquier traspié.

Todas ellas de luto riguroso y con estilismos muy similares, conformados por distintos tipos de blazers y faldas plisadas de vuelo, desfilaron en grupo, unidas, hasta el templo religioso.

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