Juan Ortega, novio a la fuga

El torero dejó plantada a la que iba a ser su mujer, la cardióloga Carmen Otte Alba, tan solo una hora antes de llegar al altar
Juan Ortega. EP
photo_camera Juan Ortega. EP

VERLO PARA creerlo. Eso es lo que pensarían los cientos de invitados a la boda del torero Juan Ortega Prado con la cardióloga Carmen Otte Alba, que se iba a celebrar el pasado sábado en Jerez de la Frontera, Cádiz, ciudad en la que nació la novia. Atónitos se debieron de quedar los invitados y, sobre todo, la novia cuando, tan solo una hora antes de llegar al altar, el torero manda recado de que lo deja porque le entran dudas. Una escena muy similar a la de Julia Roberts con Richard Gere en la película Novia a la fuga. ¿Les suena?

En este caso, los novios llevaban ya diez años de relación antes de tomar la decisión de contraer nupcias. Durante meses, habían preparado la ceremonia, el banquete y todo lo que rodea a estos eventos con invitaciones incluidas. Pero... la boda no se llegó a celebrar. Una llamada telefónica del torero a la cardióloga, con solo una hora de antelación de la ceremonia, canceló por completo el evento. La excusa... que "tenía dudas", le dijo.

Carmen Otte, que trabaja como cardióloga en el hospital universitario Virgen de Valme, en Sevilla, no daba crédito a lo que estaba pasando, seguramente ya vestida o a punto de vestirse para ir a la ceremonia. Lo mismo pasó con los 500 invitados, que estaban comenzando a llegar a la iglesia y entre los que se encontraban el torero Curro Romero con su esposa, Carmen Tello, y la periodista Nuria Roca y su esposo, Juan del Val, tal y como publicaban ayer El Español y también la revista Hola.

¿Quién pagará los gastos?

Chasco y tristeza, a partes iguales, sufrió la novia y su familia ante semejante decepción. Después del disgusto inicial, Carmen Otte se plantea exigirle a su exnovio el pago de todos los gastos derivados de la boda por el plantón, según afirmaba ayer la revista Hola en su versión digital.

Carmen Otte. FACEBOOK
Carmen Otte. FACEBOOK

Entre esos gastos, que es de adivinar que serán de una gran cuantía, se incluyen el banquete —previsto en el hotel Tío Pepe—, los arreglos florales y el viaje de la luna de miel. Un plantón que fue de lo más sorprendente ya que, solo unas horas antes, la noche anterior la pareja había reunido a sus familiares y amigos en las bodegas Almocadén, en una fiesta preboda.

Tras cancelar el enlace, Juan Ortega se marchó en su coche a Sevilla, donde compartía vivienda con su ya exnovia, según informa la revista Hola.

Comentarios