La princesa Amalia, el verso libre

La heredera de Países Bajos rompe con la tradición y no se unirá al club de estudiantes
La princesa Amalia. EP
photo_camera La princesa Amalia. EP

Amalia, la princesa heredera de Países Bajos, empieza este mes sus estudios universitarios en Ámsterdam, en lugar de en Leiden, y no se sumará a una asociación estudiantil como hicieron sus predecesores, una ruptura con tradiciones familiares que descoloca al país y que se suma a la renuncia a su sueldo y su apertura sobre su salud mental.

La decisión de no unirse al club de estudiantes tiene un significado nacional: llega dos semanas después de que se filtraran unos vídeos misóginos grabados durante una celebración de esa asociación de Ámsterdam.

Entre los comentarios machistas captados por la cámara, tres miembros masculinos de la asociación universitaria ASC/AVSV se refieren a las mujeres como "cubos de semen" y "nada más que una puta", y sugieren que los hombres podrían "romper el cuello de las mujeres para penetrarlas" durante el evento en cuestión.

Aunque esto ya ha llevado a una serie de dimisiones dentro de la asociación, se había puesto el foco en la heredera, puesto que su plan era unirse al empezar sus estudios en el programa de Política, Psicología, Derecho y Economía de la Universidad de Ámsterdam, lo que en sí ya rompió con la tradición familiar de graduarse en Leiden. Los Orange están vinculados con la Universidad de Leiden desde 1575, cuando se fundó.

La decisión de Amalia de no ser miembro de la ASC/AVSV se ha interpretado en Países Bajos como un posicionamiento claro en medio de un debate social contra el machismo y el acoso sexual, pero también como una tendencia a la ruptura con sus profesores: su padre, su abuela Beatriz y su bisabuela Juliana fueron miembros de una asociación estudiantil.

La joven ha estado frecuentemente en el centro del debate social. El año pasado habló de sus visitas regulares a un psicólogo para tratar su salud mental, sobre todo "después de lo que pasó" con su tía, señaló, en referencia al suicidio en 2018 de Inés, la hermana menor de su madre, Máxima.

Además, tras críticas de parlamentarios a un presupuesto de la Casa Real excesivo, renunció al sueldo anual de 300.000 euros, y se comprometió a recurrir a los otros 1,3 millones para gastos personales y de material "solo si incurre en altos costes" por actividades oficiales.

Asimismo, un libro del abogado neerlandés Peter Rehwinkel planteó el debate sobre la homosexualidad en la monarquía, llevando al primer ministro, Mark Rutte, a aclarar que, si Amalia se casara eventualmente con alguien de su mismo sexo, no tendría que renunciar al trono.