El sobrino de María del Monte, a prisión por robos con violencia en viviendas de Sevilla

Antonio Tejado está entre los seis arrestados por robos que han enviado a prisión. La artista había sufrido uno el pasado mes de agosto.
Antonio Tejado. AEP
photo_camera Antonio Tejado. AEP

El sobrino de la cantante María del Monte, Antonio Tejado, es una de las seis personas que ha enviado a prisión un juzgado de instrucción de Sevilla acusadas de pertenecer a una organización dedicada a robos con violencia e intimidación en viviendas.

Los ocho detenidos han comparecido este lunes ante el titular del Juzgado de Instrucción 16 de Sevilla, que ha ordenado el ingreso en prisión de seis de ellos y la libertad provisional de los otros dos, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Uno de los detenidos por la Guardia Civil el pasado viernes es Antonio Tejado, y se da la circunstancia de que a finales de agosto su tía, María del Monte, sufrió una asalto en su casa de Gines, en el Aljarafe sevillano.

Durante su comparecencia judicial, la mitad de los detenidos se ha acogido a su derecho constitucional a no declarar, mientras que el resto únicamente ha respondido a preguntas de sus respectivos letrados.

En la causa se investigan presuntos delitos de robo con violencia, detención ilegal, lesiones, amenazas y pertenencia a organización criminal, según el TSJA.

Este lunes la Guardia Civil ha informado de que los detenidos preparaban un nuevo golpe con el que esperaban obtener en torno a un millón de euros, operación que fue abortada con la detención de los ocho implicados.

La denominada Operación Abgena fue iniciada a finales del mes de agosto, tras la denuncia interpuesta por una víctima de un robo en una vivienda en la comarca del Aljarafe sevillano. Según los indicios aportados en las investigaciones, cinco encapuchados accedieron a la vivienda saltando la valla perimetral de una finca de un domicilio unifamiliar, forzando la puerta que daba acceso al interior. 

Una vez dentro, maniataron y amordazaron a algunos de los moradores, mientras eran amenazados de muerte. Las víctimas, ante la agresividad mostrada, fueron obligadas a colaborar con sus captores, ofreciéndole la combinación de la caja fuerte, de la que sustrajeron joyas y relojes de alto valor económico y dinero en efectivo, así como otros objetos que encontraron por el domicilio.

La organización contaba con sujetos conocidos como machacas, personal de confianza de los principales miembros de la organización a los que se les solía encargar cometidos habituales, tales como transporte, vigilancias o funciones de guardeses de los productos de los ilícitos.