Adiós a Hebe de Bonafini, símbolo de Madres de Plaza de Mayo

Fundadora del colectivo, falleció a los 93 años tras dedicar su vida a buscar a sus dos hijos y nuera 'desaparecidos'
Hebe de Bonafini. ARCHIVO
photo_camera Hebe de Bonafini. ARCHIVO

Una mujer de orígenes humildes, luchadora social infatigable y especialmente polémica en sus declaraciones. Así fue Hebe de Bonafini, fallecida este domingo a los 93 años, una personalidad cuyo legado al frente de la asociación Madres de Plaza de Mayo ocupa un lugar central en la historia reciente de Argentina.

Con su muerte desaparece uno de los rostros más conocidos en la lucha contra la última dictadura cívico-militar de Argentina (1976-1983) y una verdadera referencia internacional en la defensa de los derechos humanos. 

"Son momentos muy difíciles y de profunda tristeza y comprendemos el amor del pueblo por Hebe, pero en este momento como familia tenemos la necesidad de llorar a la Madre de Plaza de Mayo, a Hebe, en intimidad", afirmó en un comunicado su hija Alejandra, la única de sus tres hijos que permanece con vida. 

Sus otros dos vástagos, Jorge Omar (1950) y Raúl Alfredo (1953), desaparecieron durante los primeros compases de la dictadura, lo que llevó a Bonafini y a otras decenas de madres a movilizarse hasta Buenos Aires en búsqueda de sus seres queridos. 

Una madre normal y corriente hasta ese momento, Hebe comenzó, tras las desapariciones de sus dos hijos y su nuera, a recorrer todos los días los 50 kilómetros que separan La Plata de la capital argentina en búsqueda de respuestas. No era la única en esa situación. Había miles y acabaron por poner contra las cuerdas a los dictadores.

Esas manifestaciones frente a la Casa Rosada derivaron en la creación, en 1977, de Madres de Plaza de Mayo, principal símbolo de la oposición a las autoridades cívico-militares y máximo exponente en la lucha por los derechos humanos en Argentina, que convirtió el pañuelo blanco de sus cabezas en un icono mundial. 

Decenas de personas se reunieron en la Plaza de Mayo para rendir homenaje a Hebe de Bonafini. ENRIQUE GARCÍA MEDINA (Efe)
Decenas de personas se reunieron en la Plaza de Mayo para rendir homenaje a Hebe de Bonafini. ENRIQUE GARCÍA MEDINA (Efe)

Un pañuelo que volvió a ondear con fuerza este domingo en la Plaza de Mayo, con cientos de personas que se reunieron para celebrar una "ronda" improvisada en memoria de Hebe de Bonafini. 

Elogios del oficialismo

La expresidenta (2007-2015) y actual vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, fue la encargada de anunciar públicamente la muerte de Bonafini, con quien siempre mantuvo una gran amistad, especialmente a partir de la reapertura de los juicios por lesa humanidad impulsada por su esposo, el fallecido Néstor Kirchner (2003-2007). 

"Queridísima Hebe, Madre de Plaza de Mayo, símbolo mundial de la lucha por los derechos humanos, orgullo de la Argentina. Dios te llamó el día de la Soberanía Nacional... No debe ser casualidad. Simplemente gracias y hasta siempre", manifestó la exmandataria en su cuenta de la red social Twitter. 

El Gobierno de Alberto Fernández decretó tres días de luto nacional por la muerte de Bonafini, un "símbolo internacional" en la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los "treinta mil desaparecidos" durante la época del terrorismo de Estado. 

"Con la partida de Hebe de Bonafini perdimos una luchadora incansable", aseveró el presidente, quien fue blanco recurrente de las críticas de Bonafini en los últimos meses. 

Personaje polémico

La fama de Bonafini en el extranjero fue incuestionable, cosechando numerosos premios y distinciones a lo ancho y largo del globo durante sus más de 45 años de activismo por los derechos humanos. 

Un prestigio internacional que, sin embargo, no es compartido de forma unánime en su país, Argentina, debido a sus frecuentes exabruptos y sus constantes alabanzas a personajes como Ernesto Che Guevara, Fidel Castro o Hugo Chávez, entre otros referentes de la izquierda latinoamericana. 

La figura de la activista, referente mundial de los derechos humanos, es controvertida en su país por sus polémicas declaraciones

En el caso de la política argentina, Hebe de Bonafini destacó por sus duros ataques a los presidentes "neoliberales": en 1991 calificó a Carlos Menem (1989-1999) de "basura", declaración que le valió una causa por "desacato", mientras que a Mauricio Macri (2015-2019) lo tildó en diversas ocasiones de "necio, cínico y mentiroso". 

"No compartir no significa que somos enemigas, sino que tenemos caminos diferentes, pero la lucha es la misma y el dolor es el mismo", manifestó este domingo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. 

Retorno a la plaza

La familia de la activista adelantó que este lunes informará sobre "cuáles serán los espacios para los homenajes y recordatorios" en torno a Bonafini, cuyas cenizas descansarán en Plaza de Mayo, según confirmó la asociación de Madres. 

"Necesito la plaza para curarme, los necesito a ustedes para mejorarme", señaló Bonafini el pasado 10 de noviembre, en la que sería la última de sus "rondas" en la plaza, esa en la que, pese a que jamás halló las respuestas que buscaba, reposará para siempre.