Cerco judicial a Bolsonaro por el intento de golpe de Estado en Brasil hace un año

La Corte Suprema brasileña ordena al expresidente que entregue el pasaporte y le prohíbe que abandone el país. La investigación afecta a exministros y exmilitares afines a la ultraderecha por la asonada frustrada tras ganar Lula
Un bolsonarista frente a un cartel del exmandatario. EFE
photo_camera Un bolsonarista frente a un cartel del exmandatario. EFE

La investigación sobre la asonada de enero de 2023 en Brasil llegó el 7 de febrero al núcleo más duro de la ultraderecha y al propio expresidente Jair Bolsonaro, a quien se le prohibió salir del país y se le pidió que entregara su pasaporte.

Esas decisiones fueron adoptadas en el marco de un gran operativo policial ordenado por la Corte Suprema en el que fueron arrestados tres referentes del bolsonarismo y registrados los domicilios de otros 24, incluidos tres exministros y el exdiputado Valdemar Costa Neto, quien preside el Partido Liberal, que lidera Bolsonaro.

Uno de los detenidos es Filipe Martins, asesor para Relaciones Internacionales de la Presidencia en la gestión de Bolsonaro (2019- 2022) y con fuertes y reconocidos vínculos con la ultraderecha que en Estados Unidos encabeza el expresidente Donald Trump.

Según el juez Alexandre de Moraes, a cargo de la investigación, el operativo se refiere, "específicamente", a hechos vinculados con "un intento de golpe de Estado y abolición violenta del Estado de Derecho", asociado a lo ocurrido el 8 de enero de 2023.

En esa fecha, ocho días después de la investidura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, miles de ultras asaltaron las sedes de los tres poderes del Estado exigiendo que los militares derrocasen al Gobierno progresista.

La investigación, sin embargo, abarca hechos anteriores a ese día y contempla la sospecha de que los involucrados discutieron, antes de la toma de posesión de Lula, dictar un decreto anulando las elecciones que ganó el líder progresista para mantener a Bolsonaro en el poder.

El borrador de ese supuesto decreto planteaba además detener a dos magistrados del Supremo y al presidente del Senado y habría sido analizado directamente por el propio Bolsonaro cuando aún ejercía la Presidencia, según el despacho del juez.

Todo eso ocurrió en el marco de una difusión masiva de noticias falsas sobre un posible "fraude en las elecciones", cuyo objetivo final era "legitimar una intervención de las Fuerzas Armadas" y concretar un golpe de Estado.

De Moraes identificó, en lo que califica de presunta "organización criminal", varios "núcleos de actuación", entre ellos uno dedicado a promover la idea de una ruptura institucional entre los militares.

Entre los responsables estarían el exministro de Seguridad de la Presidencia, general Augusto Heleno, y dos extitulares de Defensa: los generales Paulo Sérgio Nogueira y Walter Braga Netto, en la época candidato a vicepresidente en la fórmula de Bolsonaro.

Todas esas "conspiraciones", según las sospechas, comenzaron en realidad antes de las elecciones de octubre de 2022, cuando ya todas las encuestas vaticinaban una victoria de Lula.

Por el momento, Bolsonaro no se ha pronunciado sobre la operación y su abogado, Fábio Wajngarten, se limitó a anunciar en las redes sociales que, "en cumplimiento" de la orden judicial, el líder de la ultraderecha "entregará el pasaporte a las autoridades competentes".

Inhabilitado hasta 2028

Los casos judiciales contra Bolsonaro obedecen a asuntos variopintos, desde golpismo a intentar quedarse con unas joyas que le regaló la familia real saudí cuando era presidente de Brasil.

Desde que el Tribunal Supremo anunció, poco después de la fracasada asonada, que investigaba a Bolsonaro por incitación al asalto a las sedes de los tres poderes, este caso contra él ha deparado pocas novedades relevantes, pero varios peones de su entorno han ido cayendo.

Primero, la policía detuvo y encarceló a un comisario de policía que fue ministro de Justicia. El siguiente arrestado fue su secretario privado, un militar que le acompañaba constantemente y le llevaba el teléfono móvil. Después, el 29 de enero, los agentes llegaron a la casa de veraneo de los Bolsonaro en busca de Carlos Bolsonaro, concejal en Río de Janeiro, al que investigan por espionaje ilegal a miles de adversarios de su padre.

Aunque está inhabilitado hasta 2028 para concurrir a las elecciones, Bolsonaro no tira la toalla y calienta motores para las municipales de octubre próximo. Los comicios ayudarán a vislumbrar la actual correlación de fuerzas entre el bolsonarismo y el Partido de los Trabajadores de Lula.

"Jair no estaba preparado para perder, la asonada no hubiera ocurrido sin él"

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo creer que el exmandatario Jair Bolsonaro estuvo implicado en la intentona golpista de enero de 2023, que fue el 7 de febrero objeto de una gran operación policial, aunque pidió esperar a la conclusión de la investigaciones.

"Creo que el intento de golpe de Estado no hubiera ocurrido sin él", afirmó el mandatario en una entrevista a la radio Itatiaia, que coincidió con el operativo en una decena de estados brasileños que mira directamente a su antecesor en la Presidencia, así como a varios de los exministros de este y militares de alto rango.

El dirigente progresista señaló que Bolsonaro "no estaba preparado" para perder las elecciones de 2022, en las que el actual mandatario se impuso al líder ultraderechista por un estrecho margen, y "ni tuvo el valor" de acudir a su investidura para hacerle entrega de la banda presidencial el 1 de enero de 2023.

"Se quedó en casa llorando y se fue a Estados Unidos. Debe haber participado en la construcción de esa tentativa de golpe. Vamos a esperar a las investigaciones", expresó.

Y completó: "Espero que podamos tener un resultado de lo que ocurrió en Brasil lo más rápido posible. Obviamente hay mucha gente involucrada en el caso".

"El dato concreto es que hubo una tentativa de golpe, hubo una política de faltar el respeto a la democracia, una tentativa de destruir el proceso democrático y esa gente tiene que ser investigada", apuntó.

El actual mandatario brasileño ya había expresado este lunes su deseo de fortalecer la "armónica" y "constructiva" relación construida durante 2023 con el Congreso nacional, en un discurso con motivo del inicio del año legislativo.

Un mensaje en el que aprovechó para destacar la "respuesta" de las instituciones a "los golpistas" que en enero de 2023 asaltaron las sedes de los tres poderes del Estado y afirmó que las instituciones se unieron para "decir que Brasil nunca más aceptará desvaríos autoritarios".

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