EUROPA

Los desafíos de la UE tras las elecciones europeas: ¿qué pasará a partir de ahora?

Las instituciones deberán atender numerosas cuestiones económicas y sociales en medio de un complicado contexto geopolítico. Analizamos los deberes más urgentes y el calendario comunitario desde este mismo lunes
Un pleno del Parlamento Europeo. PATRICK SEEGER (EFE)
photo_camera Un pleno del Parlamento Europeo. PATRICK SEEGER (EFE)

Al margen del reparto político surgido de las elecciones europeas, la Unión Europea (UE) tendrá que responder a una serie de cuestiones acuciantes a las que se enfrentarán sus instituciones –Parlamento, Comisión y Consejo– durante los cinco años de la próxima legislatura, que echará a andar a mediados de julio.

Las pinceladas de la agenda estratégica 2024-2029 del Consejo Europeo, filtradas recientemente, apuntan a que estará determinada en gran medida por los desafíos exteriores, que también podrían afectar a las transiciones verde y digital, que a su vez se enfocarían más desde el ángulo de la competitividad y la autonomía estratégica.

Justamente, en el frente económico, la competitividad de la Unión se ha convertido en cuestión clave en un contexto de fragmentación comercial, subvenciones masivas concedidas por Estados Unidos y China a sus empresas nacionales y competencia geopolítica y tecnológica.

Clave será también el posicionamiento estratégico de la UE para hacer valer sus intereses y valores ante otras grandes potencias geopolíticas como Estados Unidos, China o Rusia. Si el republicano Donald Trump gana en noviembre las elecciones presidenciales estadounidenses, la Unión podría encontrarse aislada, por ejemplo a la hora de apoyar a Ucrania u organizar su propia seguridad.

Geopolítica

La UE mantendrá el reto en la próxima legislatura de ser un actor relevante en el plano geopolítico mientras se desarrollan dos guerras en su vecindad: en Ucrania y Gaza.

La necesidad de la unanimidad para tomar decisiones en el campo de la Política Común de Seguridad y Defensa seguirá siendo el principal obstáculo para avanzar en ese terreno, con países como Hungría desmarcándose sistemáticamente de posturas conjuntas.

Continuar el apoyo militar a Ucrania y potenciar la industria comunitaria de defensa será uno de los desafíos pese al sentimiento común de que es necesario que Europa se prepare ante amenazas cada vez más acuciantes para su seguridad, y los países deberán solventar la cuestión de cómo financiar esas ambiciones.

En el plano comercial, el acuerdo de asociación con el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) continúa como asignatura pendiente después de haber rozado su cierre en 2023, mientras prosigue la tensión con China por sus prácticas desleales.

Economía

En el plano económico será objetivo prioritario impulsar la competitividad frente a las políticas industriales cada vez más agresivas de China y Estados Unidos, y para ello los Veintisiete apuestan por aumentar la financiación privada en un momento en el que las arcas públicas tienen poco margen de maniobra y nuevas necesidades que financiar, como el refuerzo de la defensa.

Una de las tareas urgentes será avanzar en la integración de los mercados de capitales europeos tras una década de escaso progreso, con medidas para mejorar la supervisión, armonizar las normas nacionales de insolvencia, resucitar las titulizaciones o crear productos financieros comunes para alentar a los ahorradores a invertir y dar más opciones de financiación a las empresas de modo que estas no huyan a Estados Unidos.

La Comisión Europea que se forme tras los comicios deberá, además, empezar a aplicar las nuevas reglas de control del déficit y la deuda –que dan más margen para que negocie con los Estados las sendas de ajuste fiscal– y presentar ya en 2025 la propuesta para el próximo marco financiero plurianual 2028-2034, que deberá negociarse esta legislatura.

Migración

La migración ha sido uno de los temas más tóxicos y divisivos de la última década en la Unión y se ha visto de nuevo durante la campaña electoral, en la que el asunto ha sido utilizado por los partidos más conservadores en algunos Estados miembros.

Existe el riesgo de que se endurezca el discurso contra los migrantes y se intensifiquen las peticiones para endurecer los controles, expulsar a los irregulares y reforzar la seguridad en las fronteras, pese al pacto migratorio y de asilo que recientemente lograron los Veintisiete y que ahora toca implementar.

Inteligencia artificial

La implementación de las leyes de la inteligencia artificial y las dos de servicios y mercados digitales, grandes hitos de esta legislatura, se perfilan también como hitos para la que empieza.

Agricultores

La próxima Comisión Europea tendrá que seguir dando respuesta a las reivindicaciones planteadas por los agricultores en las protestas de los últimos meses.

Hasta el momento, Bruselas se ha concentrado en flexibilizar las exigencias medioambientales de la política agrícola, pero ya ha planteado iniciativas para mejorar la posición de los agricultores en la cadena de suministro de alimentos, aún pendientes de desarrollo. Y es que los precios que perciben por sus productos ha sido uno de los aspectos que ha llevado al sector primario a las calles.

¿Y ahora, qué? Los primeros pasos tras el 9-J

Después de que millones de ciudadanos de 27 Estados miembros hayan depositado su papeleta en las urnas, este lunes comienzan unos meses claves para diseñar las instituciones comunitarias para los próximos cinco años.

En el Parlamento Europeo, los grupos de centro proeuropeos han logrado mantener una mayoría aritmética pese al desplome de liberales y verdes, al tiempo que los ultraconservadores y extrema derecha ganan más escaños, a la espera de que las negociaciones de los grupos certifiquen su capacidad real de influencia.

A partir del 10 de junio

Desde la mañana de este lunes pueden comenzar las negociaciones para formar grupos políticos. Un grupo político requiere un mínimo de 23 diputados de al menos siete Estados miembros y estar configurados para cuando comience el primer pleno a mediados de junio les permitirá hacer valer su peso en escaños a la hora de, por ejemplo, repartirse vicepresidencias.

Los siete grupos de la Eurocámara que concluye mandato podrían perder miembros, ganarlos o incluso desaparecer, y podrían aparecer otros nuevos. Aunque no se esperan cambios en los grandes grupos proeuropeos (como populares, socialdemócratas, liberales, o verdes) sí que hay una incógnita abierta sobre cómo se reconfigurarán los ultraconservadores y la extrema derecha.

17 de junio

Primera cena informal de jefes de Estado y de Gobierno para abordar la renovación de la cúpula institucional de la UE. Será el primer contacto oficial en busca de una terna de nombres que satisfagan a todos los líderes y respeten un equilibrio geográfico, político y de género para los cargos de la presidencia de la Comisión Europea, el presidente del Consejo Europeo y el alto representante de la UE para la Política Exterior.

Antes de esa ocasión en Bruselas, algunos de los líderes ya se habrán visto en el G7 que se celebrará la semana anterior en Italia y en una cumbre para la paz en Ucrania que tendrá lugar en Suiza, donde no habrá negociaciones formales pero sí los primeros contactos informales clave para tantear los ánimos.

Del 18 de junio al 3 de julio

Primeras reuniones de grupo en el Parlamento Europeo, en las que los nuevos eurodiputados podrían elegir a sus jefes de grupo. Los primeros serán el Partido Popular Europeo (18 de junio) y los Verdes/Alianza Libre Europea (19 de junio), seguidos de los socialdemócratas y la izquierda (ambos 25 de junio) y de Renovar Europa y los Conservadores y Reformistas (ambos 26 de junio). Los últimos serán la ultraderecha de Identidad y Democracia, el 3 de julio.

27 y 28 de junio

Cumbre formal de jefes de Estado y de Gobierno en la que volverá a la mesa el reparto de los altos cargos, ya que no se espera que se resuelva en la cena informal del 17 de junio.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, quiere que esta cumbre concluya con un acuerdo para todos los altos cargos que deben renovarse: la presidencia de la Comisión Europea, la jefatura del Consejo Europeo y el alto representante de la UE para la Política Exterior.

Los líderes no tienen la potestad para elegir al presidente del Parlamento Europeo, pero es probable que en el reparto se incluya un acuerdo sobre qué grupo político presidirá la Eurocámara durante la primera y segunda mitad de la legislatura.

16 al 19 de julio

Los 720 diputados electos celebrarán su primer pleno entre el 16 y el 19 de julio en Estrasburgo, un encuentro que dirigirá la actual presidenta, la maltesa Roberta Metsola, quien aún no sabe si repetirá en el cargo.

La primera tarea del nuevo Parlamento Europeo es, precisamente, elegir a su presidente. La legislatura de cinco años se divide en dos presidencias de dos años y medio.

Sobre el papel, el Parlamento Europeo es soberano para elegir a su presidente, pero en la práctica se verá influenciado por el equilibrio al que lleguen los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, particularmente en el color político del candidato a presidir la Eurocámara.

En esa misma sesión, la Eurocámara podría celebrar la votación para aprobar la nominación del presidente de la Comisión Europea que propondrán los Estados miembros, aunque tampoco es descartable que el voto tenga lugar en el segundo pleno de la legislatura, ya en septiembre.

En el caso de que el Parlamento rechace el nombre propuesto, los países tienen un mes para nominar a un segundo candidato por mayoría cualificada.

Otoño, probablemente

La fecha de la confirmación parlamentaria del candidato a presidir la Comisión condicionará el calendario de la Unión Europea hasta finales de año, ya que los Estados miembros remiten al presidente electo sus propuestas de candidatos a comisarios, uno por cada país, para que después acudan a audiencias con las comisiones parlamentarias de su ramo.

Finalmente, la Comisión al completo se somete a un último voto del Parlamento Europeo y al nombramiento oficial por parte de los países, que puede dar luz verde por mayoría cualificada.

La nueva Comisión Europea al completo asumirá sus funciones tras esta última aprobación parlamentaria, mientras que el nuevo presidente del Consejo debería empezar su cargo el 1 de diciembre.

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