La ocupación en Gaza 'calienta' Davos

El primer ministro turco gesticula al lado del presidente israelí. (EFE)
photo_camera El primer ministro turco gesticula al lado del presidente israelí. (EFE)

El Foro Económico de Davos fue escenario del primer incidente grave en sus casi cuatro décadas de existencia. El motivo: la ocupación israelí en Gaza. El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, abandonó indignado un debate tras la intervención a gritos del presidente de Israel, Simon Peres.

Al final de un largo y encendido discurso de Peres en el que cargó contra Hamás y aseguró que el único objetivo de Israel es "la paz". En presencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que también participaba en la sesión, y del secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, Erdogan trató de responder a Peres, mientras el moderador intentaba impedírselo alegando falta de tiempo, hasta que logró acusar al presidente israelí de mentir antes de abandonar indignado la sala.

"No volveré más a Davos", afirmó antes de levantarse, tras advertir que no iba a levantar la voz para exponer sus opiniones por respeto a la avanzada edad de Peres.

Dardos a la masacre israelí
El clima comenzó a caldearse a lo largo del debate, cuando tanto Erdogan como Musa lanzaron fuertes críticas a Israel por su reciente ofensiva contra la franja palestina de Gaza, que ha causado 1.300 muertos, entre ellos muchos civiles, casi cinco mil heridos y devastado las infraestructuras.

El dirigente turco refutó la alegación israelí de que la ofensiva de tres semanas fue en respuesta al lanzamiento de cohetes de Hamas contra Israel. Y recordó que, desde meses antes había un alto el fuego, en el que Hamas no lanzó un solo cohete y, en cambio, "Israel transformó Gaza en una enorme cárcel al aire libre, donde ni siquiera podía entrar una caja de tomates", en referencia al bloqueo.

Los argumentos de Peres, al suelo
Dijo que en ese periodo anterior a la ofensiva, 24 palestinos murieron por disparos del ejército israelí. Amro Musa también acusó a Israel en su intervención de haber impedido la entrada de alimentos y ayuda a Gaza durante meses, y resaltó que "el principal problema es la ocupación israelí, los asentamientos, las barreras".

Y ambos criticaron el hecho de que se exigiera a los palestinos celebrar elecciones y cuando Hamas ganó se le declarase irrelevante. Incluso Ban Ki-moon fue objeto de una mirada poco amigable de Peres cuando calificó de "inaceptables" los bombardeos israelíes contra sedes de la ONU en Gaza.

Tras estas intervenciones, le llegó el turno al veterano político israelí, quien casi inmediatamente comenzó a subir el tono hasta lanzar un alegato de 25 minutos en defensa de su política y para acusar a Hamas de ser responsable de las muertes de los civiles palestinos.

Israel: el arte de negar lo evidente
Peres negó a voces que Israel no hubiera permitido la entrada de ayuda humanitaria a Gaza durante la ofensiva -"yo mismo supervisaba cada día la lista de necesidades"- o que Israel esté interesado en la guerra y en matar niños.

Peres aseguró que en las tres semanas de ofensiva, "hicimos 220.000 llamadas de teléfono (a los civiles palestinos) para pedirles que abandonaran sus casas", antes de bombardear.

Según los últimos datos de la ONU, que lanzó un llamamiento de fondos por valor de 613 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza, 21.000 viviendas (un 13 por ciento del total de Gaza), fueron destruidas.

Comentarios