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Una fragata de Ferrol se dirige al mar Negro ante la escalada de tensión en Ucrania

Dos militares observan en Ferrol la fragata Blas de Lezo. EFE
Dos militares observan en Ferrol la fragata Blas de Lezo. EFE
Estados Unidos y Rusia mantuvieron este viernes un diálogo del que no salieron resultados concretos más que la voluntad de Moscú de mantener abierto un canal diplomático de interlocución

La fragata Blas de Lezo zarpa este sábado del Arsenal Militar de Ferrol para dirigirse al mar Negro ante la escalada de tensión entre Rusia y Estados Unidos, confirmó el comandante de la 31ª Escuadrilla de Superficie, Gonzalo Leira. En una rueda de prensa en Ferrol, anunció que se integrará en la SNMG-2, una de las agrupaciones de la Otan. De forma previa, completó su protocolo sanitario previo a la salida.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, avanzó que España enviaría en "3 o 4" días esta fragata a la zona, hacia la que partió hace tres días el cazaminas Meteoro, un envío que llega en plena tensión con Rusia por la situación en Ucrania.

Robles recordó que España lleva años participando en todos los despliegues que organiza la Otan, y en este caso concreto se adelantó la salida de los buques. La unidad, con 190 militares en su dotación tendrá como acompañamiento a un "equipo especial" del Tercio Norte de Infantería de Marina, también con base en Ferrol.

Tras zarpar de Ferrol, contempla una "breve escala" en la base de Rota (Cádiz), para situarse en aguas del Mediterráneo occidental entre el martes y el miércoles de la próxima semana. Ante el operativo, el comandante de la escuadrilla recordó que ya la tripulación siguió "un largo proceso de preparación en el segundo semestre del año pasado".

Ver más: Las claves de la escalada de tensión en Ucrania que podría derivar en una guerra

Leira manifestó que el buque busca "mantener un enorme grado de disponibilidad" y valoró que en situaciones como la de Ucrania "es cuando más sentido tiene este tipo de misión". Además, expresó que ya "estaba previsto efectuar este despliegue en el primer semestre" de 2022.

La marcha de la embarcación está supeditada a factores como los resultados de las pruebas sobre covid-19 a realizar entre sus componentes. Su despliegue se prolongará "inicialmente dos meses", pero señaló que en "función de las circunstancias podría verse prolongado".

Del mismo modo, avanzó que otra fragata con base en Ferrol, la Almirante Juan de Borbón, también saldrá al mar "la semana que viene", aunque con otra finalidad.

DIÁLOGO SIN RESULTADOS. Estados Unidos y Rusia mantuvieron este viernes un diálogo en torno a la amenaza que pesa sobre Ucrania, del que no salieron resultados concretos más que la voluntad de Moscú de mantener abierto un canal diplomático de interlocución para intentar resolver una crisis acelerada por el masivo despliegue de tropas rusas en su frontera con Ucrania. Así se aplaza por el momento lo que algunos analistas ya consideran un especie de guerra mundial, por las implicaciones de las superpotencias, además de la Otan y la Unión Europea.

"Nos enfrentamos a una caldera de inestabilidad política y feroces conflictos"

El secretario general de la Onu, António Guterres, alertó de que la desconfianza entre las potencias internacionales se está acercando a un punto álgido y advirtió de que el mundo puede caer en el "caos" si no se gestionan las actuales divisiones geoestratégicas. "Nos enfrentamos a una caldera de inestabilidad política y feroces conflictos", dijo Guterres en un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

Los jefes de las diplomacias de Rusia y EE UU, Serguéi Lavrov y Antony Blinken, respectivamente, se reunieron durante noventa minutos en Ginebra, ciudad privilegiada para este tipo de encuentros por sus infraestructuras y seguridad, pero sobre todo por su neutralidad, lo que la convierte en una isla en medio de la Unión Europea y de la Otan.

La cita estuvo precedida de una serie de amenazas, como la que pende sobre Ucrania, que vio agruparse justo frente a su frontera a unos 100.000 soldados rusos, según informaciones proporcionadas por los servicios de inteligencia occidentales, haciendo temer un plan de invasión.

Ucrania ya sufrió la invasión y anexión de la península de Crimea y el mundo fue testigo del apoyo financiero y militar que Rusia ofreció a los grupos armados separatistas que controlan dos provincias del este de Ucrania (región de Donbás), en una serie de eventos que se desataron en 2014 y que causaron 14.000 muertos, miles de heridos y el desplazamiento forzoso de cerca de 1,5 millones de personas.

Rusia sigue teniendo la posibilidad de elegir el camino de la diplomacia, pero que si opta por lo contrario todos estarán listos para reaccionar

UNA INVASIÓN. Frente a ello, Estados Unidos y sus aliados en la Otan respondieron asegurando que cualquier incursión en territorio ucraniano, por más pequeña que sea, será considerada una invasión y acarreará a Rusia las consecuencias más graves que puede imaginar. Tras estar con Lavrov, Blinken dijo, en una conferencia de prensa, que Rusia sigue teniendo la posibilidad de elegir el camino de la diplomacia, pero que si opta por lo contrario todos estarán listos para reaccionar.

Blinken fue quien llamó a su homólogo ruso por teléfono para proponerle la reunión de este viernes, con el fin de que sus respectivas preocupaciones quedaran más claras, lo que Lavrov consideró una idea útil para obtener respuestas concretas a las demandas de Rusia en torno a la congelación de la ampliación de la Otan hacia el este, lo que excluiría la posibilidad de una futura adhesión de Ucrania.

Las exigencias de Rusia van todavía más lejos e incluyen el cese de actividades militares y posicionamiento de armas y tropas en los países de la antigua órbita de influencia soviética, en particular Polonia y los tres países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania). Washington y la Otan, a través de su secretario general, respondieron con firmeza a tales propuestas señalando que son inadmisibles y que no se puede coartar la libertad de una institución de crecer ni la de un país de querer integrarse a ella.

ARMAMENTO. Sin embargo, Rusia acudía al encuentro de Ginebra con la intención declarada de recibir una respuesta por escrito a sus peticiones, que Blinken no presentó, pero prometió que llegarían a Moscú en el transcurso de la próxima semana. Según Lavrov, Blinken pasó parte del escaso tiempo que estuvieron juntos exponiendo una letanía de preocupaciones relacionadas con el supuesto plan ruso de agresión a Ucrania, país al cual la Unión Europea y EE.UU. prometieron todo su apoyo en caso de que esto ocurra.

Lavrov respondió asegurando que esa no es la intención de Rusia, ante lo cual Blinken contestó que la mejor forma de demostrarlo es retirando a sus soldados. Su contraparte le replicó recordando la importante cantidad de armamento que Occidente ha suministrado últimamente a Ucrania y el proyecto de la UE de crear una misión de formación militar en este país.

En medio de esta fuerte desconfianza y acusaciones mutuas, Blinken dijo claramente que la intención de la reunión "no era resolver" sus diferencias hoy (por este viernes), sino probar si el camino de la diplomacia sigue abierto, aunque al mismo tiempo se intensificará la presencia militar de la Otan en el área.

Ambos se despidieron ofreciendo la impresión de que el camino de una solución pacífica es viable, pero EE UU también pidió algunos gestos adicionales, en particular la liberación de dos turistas estadounidenses que fueron detenidos, procesados y condenados —según Washington sin evidencia creíble— en Rusia.

Una fragata de Ferrol se dirige al mar Negro ante la escalada de...
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