Al menos dos muertos en un ataque con un dron marroquí en la frontera entre el Sáhara y Mauritania

El Frente Polisario suspende los contactos con el Gobierno de Pedro Sánchez, que reitera su "voluntad de diálogo permanente" 
El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi. MARISCAL
photo_camera El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi. MARISCAL

Al menos dos personas han muerto y varias han resultado heridas en la madrugada de este martes en un ataque con un dron militar marroquí en la localidad de Ain Bentili, que se encuentra en la frontera entre el Sáhara Occidental y Mauritania. El ataque se enmarca en una serie de operaciones militares llevadas a cabo durante la última jornada a un kilómetro aproximadamente de una base militar mauritana, según informaciones del portal de noticias Ecsaharaui. 

Fuentes sobre el terreno han confirmado que durante el fin de semana se han producido al menos ocho bombardeos, los cuales se han saldado con varias víctimas, además de daños en depósitos de agua, campamentos y camiones. Las víctimas mortales de este último ataque con dron son una mujer y un joven, que ha sido identificado como su hijo. Ambos han sido alcanzados por un misil cuando se encontraban en el interior de un vehículo. 

Además, en la zona hay varios heridos que revisten gravedad dado que el ataque ha tenido lugar en una zona de tránsito de civiles que se desplazan hacia Mauritania. 

Por su parte, el Ejército mauritano ha confirmado la muerte de una mujer y ha apuntado a varios desaparecidos, entre ellos un menor de edad. Las operaciones de búsqueda y rescate llevadas a cabo por Mauritania continúan en la zona. 

La agencia de noticias saharaui SPS ha acusado a las fuerzas marroquíes de realizar un "bombardeo bárbaro" contra ciudadanos y propiedades saharauis y argelinas en el marco de una política de escalada por parte de un "régimen de ocupación". 

ESPAÑA. Entre tanto, el Gobierno español ha reiterado este lunes su "voluntad de diálogo permanente" después de que el Frente Polisario haya anunciado que rompe sus contactos con el Ejecutivo como consecuencia del respaldo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental que ha permitido destrabar las relaciones con Marruecos. "España mantiene inalterable su firme compromiso para encontrar una solución política mutuamente aceptable a la cuestión el Sáhara Occidental en el marco de las resoluciones de Naciones Unidas", han señalado fuentes diplomáticas a Europa Press, en línea con la postura esgrimida por el Gobierno tras la carta de Sánchez a Mohamed VI en la que se considera el plan de autonomía como "la base más sólida, realista y creíble" para una solución. 

Así las cosas, tras la decisión de romper los contactos anunciada por el Frente Polisario, que gobierna en la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), las fuentes han reiterado la "voluntad de diálogo permanente" por parte del Gobierno. Igualmente, han añadido, el Ejecutivo mantiene inalterable su compromiso humanitario con el pueblo saharaui, en referencia a la ayuda que brinda la Cooperación Española en los campos de refugiados en Tinduf (Argelia), "que responde a una demanda clara de la sociedad española y a los tradicionales vínculos de solidaridad" con la población de la antigua colonia. 

El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, ha aclarado este lunes que la ruptura de los contactos estará vigente hasta que el Gobierno "rectifique esta situación errónea" y ha aclarado que afecta a todo el Ejecutivo de coalición si bien "una parte ha dejado claro su posicionamiento" con respecto al Sáhara, en alusión a Unidas Podemos.  Para Arabi, España se ha equivocado al ponerse del lado de Marruecos, romper un consenso que duraba ya 46 años, situarse fuera de la legalidad internacional y autoexcluirse del papel mediador en el conflicto. 

Por eso, tal y como anunciaron este domingo, el Frente Polisario ha decidido suspender sus relaciones políticas con España, aunque no las humanitarias y de solidaridad. 

El Frente Polisario ha considerado este lunes que "lejos de ayudar", la nueva posición de España con respecto al Sáhara Occidental supone "cuatro pasos atrás" que complica seriamente la labor del enviado especial de la Onu, Staffan de Mistura.