Polonia cambia de opinión y dirá sí al tratado de Lisboa

Foto de familia de la firma del Tratado en Lisboa (EFE)
photo_camera Foto de familia de la firma del Tratado en Lisboa (EFE)

El presidente polaco Lech Kaczynski ha cambiado de opinión respecto al tratado de Lisboa, que finalmente ratificará. Polonia amargó el pasado martes el estreno de la presidencia francesa de la UE, cuando Kaczynski decidió no firmar el decreto necesario para la ratificación definitiva del Tratado, aprobado en el Parlamento el pasado 1 de abril.

Pero tres días después, Sarkozy consigue anotarse un tanto al convencer a su homólogo polaco. En una conversación telefónica con el presidente francés, Kaczynski ha afirmado que Polonia "no será un obstáculo en la ratificación del tratado de Lisboa", según informa el Elíseo.

El jefe de Estado polaco ha puesto como condición para estampar su firma sobre el Decreto que Irlanda lo apruebe en un nuevo referéndum, tras el 'no' de los votantes irlandeses al texto el mes pasado.

Polonia en la negociación
Sarkozy recordó este viernes que "el tratado había sido negociado por el propio presidente Kaczynski" y que Polonia se había comprometido a ratificarlo. De hecho, Kaczynski fue en su día fue uno de los dirigentes más 'correosos' en la negociación del Tratado de Lisboa.

Las exigencias polacas le permitieron conseguir, entre otras cosas, un abogado general ante el Tribunal de las Comunidades Europeas de Luxemburgo, privilegio sólo de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España, además de Polonia.

Lograron además que no se incluyese la Carta Europea de Derechos Fundamentales, sino sólo una mención a que este texto es vinculante. Gracias a ello, Reino Unido y Polonia consiguen restricciones a la aplicación de la Carta en su territorio.

La palabra de Kaczynski
El Parlamento polaco aprobó en abril la ratificación del tratado de Lisboa, defendido fervientemente por el gobierno de Donald Tusk, europeísta y opositor a Kaczynski.

Pero en virtud de la Constitución de ese país el presidente es quien debe ratificar los tratados en última instancia. Tras el 'no' irlandés, Kaczynski decidió no firmarlo, por considerar que el tratado ya "no tenía sentido".

Sarkozy, que asumía ese día la presidencia semestral de la UE, dijo entonces que no podía imaginar que Kaczynski, "que firmó el documento en Bruselas y en Lisboa pueda poner en entredicho su propia firma", y dijo no tener duda de que el dirigente polaco, que "nunca ha traicionado su palabra", cumpliría el compromiso que rubricó ante sus 26 socios de la UE.

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