Rusia cierra el grifo del principal gasoducto que abastece a Europa

Moscú asegura que el parón se debe a la imposibilidad de reparar una avería por culpa de las sanciones impuestas al país, mientras que la Comisión Europea cree que se trata de "pretextos falaces"
Putin. EFE
photo_camera Putin. EFE

El suministro a través del gasoducto 'Nord Stream 1', clave para la llegada de gas al centro de Europa, permanecerá interrumpido hasta nuevo aviso, según Gazprom por una serie de problemas técnicos que imposibilitan su reapertura. 

El gigante gasista ruso ya había paralizado temporalmente el suministro por razones de mantenimiento y, este viernes, ha explicado que se han detectado nuevos problemas en la única turbina que aún funcionaba. En concreto, la empresa ha informado en un comunicado de una fuga de aceite —un problema similar al detectado supuestamente en las otras tres turbinas—, por lo que el flujo de gas no se reanudará este sábado como estaba previsto, informa la agencia Interfax. La compañía ha compartido en su perfil de Telegram una imagen que muestra la supuesta fuga. 

El presidente de Gazprom, Alexei Miller, ha asegurado que las sanciones impuestas por la comunidad internacional como represalia por la invasión de Ucrania dificultan las tareas de reparación, que corresponderían a la firma Siemens.

GOLPE PARA EUROPA 

La Comisión Europea (CE) acusó a Rusia de "cinismo" y de usar "pretextos falaces" para justificar la suspensión completa del flujo de gas a través del gasoducto.

El gigante ruso prevía retomar este sábado el flujo de gas a un nivel de 33 millones de metros cúbicos diarios, cantidad equivalente al 20 por ciento de la capacidad efectiva de esta infraestructura, según la agencia Bloomberg. 

Alemania confía en este gasoducto para cubrir la demanda interna, después de que otro proyecto alternativo, el 'Nord Stream 2', haya quedado aparcado por el inicio de la invasión rusa sobre Ucrania el pasado mes de febrero. 

Este mismo viernes, el jefe adjunto del Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvedev, ya había amenazado con dejar a Europa sin gas si prosperan las iniciativas para establecer un tope en el precio, tal como han planteado, entre otros, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.