Se entregan los rebeldes que atacaron al presidente de Timor Este

El comandante rebelde Gastao Salsinha (izquierda-arriba), acusado de intentar matar al presidente Ramos Horta. (EFE)
photo_camera El comandante rebelde Gastao Salsinha (izquierda-arriba), acusado de intentar matar al presidente Ramos Horta. (EFE)

El jefe militar rebelde, Gastao Salsinha, y doce correligionarios implicados en los atentados contra los dos líderes políticos de Timor Este se entregaron a las autoridades este martes tras varias semanas de negociaciones.

Salsinha, quien desde la semana pasada era custodiado por las fuerzas de seguridad en una vivienda de la montañosa localidad de Gleno, a unos 75 kilómetros al oeste de Dili, fue conducido en un convoy de vehículos de la Guardia Nacional portuguesa hasta el Palacio de Gobierno, situado en la capital timorense.

Antes de rendirse, los rebeldes entregaron sus armas y munición, señaló a la cadena australiana de radio ABC, el teniente coronel del Ejército timorense Filomeno Paixao.

El presidente, herido grave
Los rebeldes eran perseguidos desde que el pasado 11 de febrero dispararon contra el presidente de Timor, José Ramos Horta, y tendieron una emboscada al primer ministro, Xanana Gusmao. Desde entonces permanecían en paradero desconocido.

Ramos Horta resultó herido grave al ser alcanzado por tres impactos de bala, mientras que Gusmao, que el pasado lunes llegó a Indonesia en visita oficial, salió ileso del ataque. Gusmao, quien se encuentra en Yakarta, Indonesia, en una visita oficial, elogió a los rebeldes por su decisión de rendirse, poniendo fin a los temores de una prolongada insurgencia en el país.

Las autoridades timorenses sospechan que Salsinha capitaneó la emboscada a Gusmao, y que Alfredo Reinado, un ex oficial del ejército entrenado en Australia y por entonces jefe del grupo de militares rebeldes, encabezó el ataque contra Ramos Horta.

Reinado resultó muerto al recibir varios disparos realizados por los miembros de las fuerzas de seguridad que custodiaban la vivienda del presidente y los investigadores quieren interrogar a Salshina acerca de quién apoyaba al líder rebelde.

La pasada semana, los cuerpos de seguridad de Indonesia detuvieron en distintos lugares del país a cuatro militares timorenses que formaban parte de su grupo. Los cuatro sospechosos fueron arrestados después de que las autoridades indonesias recibieran una petición al respecto del Gobierno de Dili.

Apartados del Ejército
Salsinha, que asumió el liderazgo del grupo tras la muerte de Reinado, formaba parte de los 599 militares que el Ejército expulsó en 2006 por insubordinación, al negarse a cesar sus protestas por mejoras laborales y sus denuncias de nepotismo y corrupción en el cuerpo.

El presidente timorense, quien regresó a mediados de abril a su país tras dos meses de cuidados médicos en Australia que le han permitido reponerse de tres heridas de bala, declaró que Salsinha había pedido la amnistía y la reincorporación de sus hombres a las filas del Ejército.

Timor Este alcanzó la independencia de la mano de Ramos Horta en 2002 como una de las naciones más pobres del mundo. Fue tras una transición marcada por la violencia de las milicias que querían la anexión con Indonesia.