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¿Qué cobertura de fibra óptica tengo?

Un concepto que ha adquirido importancia en los últimos años es el de la fibra óptica. Atendiendo a una definición estricta de sus cualidades, podría decirse que se trata de una fibra flexible y transparente, que se obtiene al comprimir vidrio (sílice) o plástico en un diámetro ligeramente más grueso que el de un pelo humano. ​Esto permite que se utilice con  mayor asiduidad como un medio para transmitir luz entre dos puntas de una fibra, con un amplísimo uso en las comunicaciones por fibra óptica, donde permiten la transmisión en distancias y en un ancho de banda, velocidad de datos, de mayor intensidad que los cables eléctricos.

El fin del ADSL

La llegada de este nuevo competidor también ha supuesto un duro golpe para la tecnología de abonado digital ADSL (Asymmetric Digital Subscriber Line), que puede ver, año tras año, con preocupación, un descenso paulatino de su demanda en los hogares. Las razones para explicar este cambio son muy fáciles de explicar, pues, pese a que en lo relativo al precio de adquisición no puede verse una diferencia sustancial entre ambos sistemas, una cobertura fibra óptica, dependiendo de la modelo de oferta que se decida contratar, ofrece una velocidad de 50 Mb hasta 1 Gb, superando con claridad el techo de 20 Mb que venía impuesto con los tradicionales servicios de ADSL y supone una mayor garantía de calidad alta, para ser más exacto, a diferencia de la media-baja del ADSL, que, además, no puede asegurar un correcto suministro de la velocidad contratada. Una serie de ventajas que se consiguen gracias al diferente material empleado, la fibra, que proporciona unos resultados superiores al cobre del ADSL.

Así pues, en España que es, por cierto, el país con la red de fibra hasta el hogar más grande del continente europeo, el objetivo prioritario de los operadores es suprimir las conexiones de ADSL y lograr su sustitución por fibra óptica, debido a que este último modelo es menos lento en sus transmisiones y causa menos problemas técnicos.

Averiguar qué cobertura de fibra tengo

Conocer al detalle el tipo de cobertura que tenemos instalada en nuestra casa, es un dato esencial a la hora de firmar un documento de contratación con una compañía (Movistar, MásMóvil, Vodafone, Orange, Jazztel, Yoigo, Amena…). A día de hoy, los servicios que suelen incluirse son básicamente dos, velocidad de fibra y llamadas telefónicas que pueden ser ilimitadas, una circunstancia del todo impensable hasta hace unos pocos años, que repercutirán directamente en el precio de venta: cuanto menor entidad tengan dichos servicios, menos coste económica supondrá este; por el contrario, a mayor velocidad de transmisión de datos y más posibilidad de conversar telefónicamente sin abonar ningún coste adicional, mayor dinero deberá pagar en contraprestación el usuario.

A esto habría que añadir otros extremos contractuales dignos de mención, como lo concerniente al alta de línea, que suele incluirse de un modo gratuito, en los servicios prestados y el período de duración del contrato, que suele presentar mayores modificaciones en función de la entidad con la que se suscriba el acuerdo, si bien suele extender su vigencia por meses: tres, doce…

Test de velocidad

Una vez conocidas las ventajas de conocer el tipo de conexión, ha de pasarse a su medición propiamente dicha, lo que puede realizarse mediante un test de velocidad de Vodafone. Este servicio se trata de una aplicación, ya sea para páginas web o para dispositivos móviles.

Para empezar el proceso de verificación, simplemente hay que que hacer clic en el botón "Comenzar" y esperar a que se muestren los resultados, esto ocurre de forma automática. Después de esto, el test descargará un archivo en el ordenador del interesado, para indicar la velocidad de bajada a la que se descargan los datos el resultado que se muestra al final es la velocidad media de dicho procedimiento. Más tarde, el test realizará este mismo proceso, pero a la inversa: enviará datos a la red para comprobar la velocidad de subida de la que dispone la conexión a Internet.

En este test, conviene estar familiarizado con conceptos como la latencia (que hace referencia al desfase en la transmisión de datos o a la inmediatez de la conexión) y el ping se utiliza para medir en milisegundos esa latencia e indica el tiempo que tarda en llegar un paquete de datos desde otro equipo en la red IP.

El funcionamiento de estos test de velocidad es, de todos modos, sencillo y fiable, ya que no debe  introducirse ningún dato de índole personal ti ni de los servicios específicos que se tengan contratados. Además, es un sistema de medición preciso, por lo que si la velocidad que llega es muy inferior a la contratada, debe reclamarse a la compañía o, incluso, plantearse un cambio de entidad.

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