Chan dos Areeiros, primer paso para recuperar el patrimonio de Vilaboa

El Concello recuperó en 2015 un gran conjunto de grabados medievales que corría peligro
La primera visita nocturna a este conjunto se realizó en septiembre de 2015
photo_camera La primera visita nocturna a este conjunto se realizó en septiembre de 2015

El Concello de Vilaboa estrenó en 2015 una nueva vertiente de su trabajo en el área de Cultura con el plan para recuperar el petroglifo de Chan dos Areeiros, en montes entre Acuña y O Vilar. La intervención, que contó con apoyo económico de la Consellería de Cultura, consistió en la recuperación de un conjunto de grabados en la zona de Os Areeiros, en un punto en donde había una roca conocida como O Petróglifo dos Areeiros que contaba con una grabado rupestre, muy visible y situado en una zona en la que peligraba.

"Ao estar en un espazo de monte onde había un camiño pensabamos que en calquera momento podía pasar un tractor ou outro tipo de transporte e estragar o gravado, así que había certa prioridade para actuar nesta zona", explicó recientemente el exconcejal de área que impulsó el proyecto, Tomás Boullosa. El trabajo se desarrolló en el segundo semestre de 2015, a cargo de la empresa RAC (Rock Art Conservation), y la parte técnica de las excavaciones no duró más de un par de semanas, según el responsable político. "O problema é que se descobriron moitos máis gravados dos esperados, polo que houbo que parar para negociar a ver que se ía facer co proxecto", añadió.

Finalmente, se iniciaron conversaciones con un par de vecinos propietarios de los terrenos particulares afectados para que cediesen parte del suelo, una idea que fue bien acogida por los afectados. La roca se dejó al descubierto, se valló y se colocó un panel en el que se pueden reconocer los principales símbolos que recoge esta piedra, después de que, por primera vez, se realizase un calco de todos los grabados rupestres que había ocultos bajo toneladas de tierra en Chan dos Areeiros.

Una vez se completó esta fase, la misma empresa se encargó de ofrecer la primera visita informativa guiada sobre el conjunto rupestre. La reunión consistió en una ruta nocturna que permitió observar el conjunto a la luz de las linternas para conocer con mayor detalle su importancia y la gran cantidad de grabados que se encontraron en la roca.

A la cita acudieron muchos vecinos interesados en el patrimonio vilaboés, pero otros muchos no pudieron sumarse a ese recorrido, por lo que el Gobierno local no descarta realizar más visitas nocturnas puesto que, como reconoció el exedil de Cultura, la actuación "esperta moito interese eé unha das mellores formas que hai de coñecer este tipo de conxuntos".

SORPRESA. Boullosa aclaró que los trabajos de excavación se encargaron para documentar e investigar por primera vez un grabado que se consideraba prehistórico, pero que los descubrimientos tras retirar la piedra fueron sorprendentes, por la cantidad de grabados que esta oculta y su concentración. También el origen de las señales resultó ser una sorpresa.

"Os gravados non son prehistóricos, como esperabamos, senon medievais, de modo que non estamos ante os petróglifos que hai noutros puntos da comarca. Trátase de inscricións informativas que se fixeron no medievo e que se pensa que datan do século XIV, na maior parte dos casos", detalla Boullosa.

La roca, que en estado original no tenía visible ni un metro cuadrado, cuenta en la actualidad con una superficie de unos 20 metros que está repleta de grabados del medievo. Además del cierre perimetral, se ha desviado el camino que discurría sobre ella y que ha dejado marcas profundas por el paso de los carros durante siglos sobre la superficie. La empresa encargada de la excavación (Rock Art Conservation) ha instalado un panel informativo en el que se da una explicación completa del origen y tipología de estas señales y se destacan las más importantes.

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