Crespo gestiona llevar el gas natural a Lalín para que los vecinos ahorren un 60%

LALÍN/SILLEDA. Si no se puede invertir en grandes obras, hay que equilibrar las economías domésticas y la municipal por la vía del ahorro. Partiendo de esta premisa y tras realizar, durante los últimos tres meses, varias averiguaciones, el alcalde de Lalín, Xosé Crespo, se ha embarcado en unas gestiones que tienen como objetivo conseguir que el casco urbano de Lalín (esto es, la mitad de la población del municipio, que apenas rebasa los 20.000 vecinos en conjunto) disponga de gas natural (en el rural no sería técnicamente posible).

De esta forma, tanto los vecinos como la Administración y las empresas del polígono Lalín 2000 podrían disponer de este combustible en lugar del gasóleo, del GLP (gas licuado del petróleo) o de pellets, para el agua caliente, la calefacción y las cocinas si es el caso. El asunto no es baladí por cuanto el ahorro medio que supondría la posibilidad de cambiar uno de esos sistemas por el gas natural rondaría entre el 50 y el 60% del coste anual del servicio. Esto es, una familia con un consumo medio de GLP anual de 1.000 euros pasaría a pagar entre 400 y 500 euros. Ahorraría, pues, para el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y de varias o incluso de todas las tasas municipales, dependiendo del consumo.

A la par, el Concello y otras administraciones conseguirían idéntico ahorro en los sistemas de calefacción del Consistorio, colegios, de los pabellones polideportivos, el multiusos y la piscina, la biblioteca, la Uned, la Casa da Xuventude, los juzgados, las guarderías y cuantos edificios públicos cuyo mantenimiento corresponde a las administraciones local y autonómica.

La llegada del gas natural a Lalín, de hecho, está prevista, pero a varios años vista y en un plan del Ministerio de Industria, que se prolonga hasta 2019, que se está ralentizando y que, previsiblemente, se retrasará por la crisis. Así que lo que pretende el alcalde lalinense es que el gas natural llegue a Lalín antes de que se construya el oleoducto que, en la zona, daría servicio, mediante un ramal que partiría de Cuntis, a A Estrada, Silleda y Lalín.

Crespo ve factible que hasta que ese proyecto se materialice el combustible se transporte en cisternas y que se sustituya la actual planta de almacenaje de GLP -situada en Lalín de Arriba- por la denominada ‘estación satélite’, en la que se depositaría el gas natural para su distribución por el casco urbano. La instalación de GLP actual, recalca, es compatible y solo requiere pequeños ajustes. Los usuarios únicamente tendrían que cambiar los quemadores en sus domicilios. Éste es el único coste que tendría para los vecinos. ¿Qué conseguiría Gas Natural, única distribuidora? Un aumento de los usuarios importante, dada la reducción de costes.

Ahora bien, como toda la instalación en Lalín fue adjudicada en su día a Repsol, ambas entidades tendrían que llegar a un acuerdo. Y en eso trabaja el alcalde, que ya tiene previstas varias reuniones sobre el asunto la próxima semana, al tiempo que también realizará gestiones ante el Ministerio de Industria.

"A mellor obra"

«Ésta sería unha das obras máis importantes que se pode acometer en Lalín e que incidiría directamente na súa economía e na dos veciños», dijo con rotundidad hoy  Crespo, que está dispuesto a luchar por llevar el gas natural a Lalín «por terra, mar e aire».

Por eso, y también porque no quiere que nadie se apunte tantos en el futuro, anunció que está inmerso en la batalla del gas natural y tal importancia le otorga que considera que en estos momentos eso sería más relevante para Lalín, porque incidiría en el ahorro de los hogares, que cualquier gran obra que se pudiese realizar.

«Estamos falando dun aforro de centos de miles de euros» (solo en lo que se refiere a edificios municipales, unos 90.000 euros anuales), remachó, sin querer plantearse plazos para intentar conseguir su objetivo. Asimismo Crespo lanzó un mensaje a la oposición municipal: «Se queren axudar, que me axuden, pero que non me estorben».

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