El Sevilla mete un pie en octavos

El Sevilla derrotó por 3-1 al Stuttgart en un partido en el que pasó, casi sin solución de continuidad, del sufrimiento a la fiesta de goles. En los primeros veinte minutos del partido nadie, en su sano juicio, se hubiera atrevido a pronosticar que el Sevilla terminaría goleando. Ni siquiera tras el primer gol se podía tener demasiado claro que se iba camino a una victoria sevillana.

El Sevilla abrió el marcador con el primer disparo a puerta tras pasar por una fase en la que tuvo que sufrir mucho ante un Stuttgart que le había impuesto su sello al partido al partido, llegando mucho por las dos bandas y guiado por un Aleksander Hleb que gozaba de demasiadas libertades.

Una llegada de Cacau en un contragolpe, un centro de Kurzmanovic desde la derecha que atravesó el área chica del Stuttgart y un lanzamiento de falta que casi se convierte en autogol de Kanoute. En esas circunstancias, el partido parecía hecho a la medida del Stuttgart, pero el Sevilla sacó todo su oficio y toda su efectividad y le cambió, con una sola jugada, la cara al compromiso.

El gol de la confianza
Tras un saque de esquina cobrado en corto, Adriano centró desde la izquierda y Squillaci remató de cabeza desde el borde del área chica dejando sin opción alguna a Jens Lehmann. El gol le dio cierta confianza al Sevilla que empezó a verse más concentrado en defensa. El Stuttgart seguía teniendo un poco más la pelota pero ya no tenía tantas libertades y llegaba menos al área con lo que en un parte de ocasiones ensayó, con cierta peligrosidad, remates de media distancia

El Sevilla, sin embargo, parecía haber tomado el control del partido y en el comienzo del segundo tiempo empezó a mostrar un dominio que no había tenido en la primera mitad. Las llegadas ahora era sevillanas y el segundo gol llegó, por intermedio de Jesús Navas, que empujó al fondo de la red un rebote que había producido un centro envenenado de Peroti desde la izquierda.

Luego, el Stuttgart se lanzó a atacar con cierta desesperación. Hleb tuvo una buen llegada a la que Javi Varas respondió con una buena acción en el mano a mano. Pero en esos esfuerzos se descuidaba con frecuencia la retaguardia y se exponía a posibles contragolpes del Sevilla

En el 65 Kanoute, justamente en un contragolpe, tuvo el tercero en sus pies pero falló increíblemente. Y luego apareció otra vez Squilacci con otro gol de cabeza tras un lanzamiento de falta con lo que el partido quedaba sentenciado.

Casi clasificado
Sin embargo, el Stuttgart alcanzó a soñar con una segunda vida. Un gol de falta de brasileño Elson fue el comienzo de una reacción ofensiva. La imagen final de los siguientes minutos tuvo mucho que ver con un Stuttgart volcado al ataque y un Sevilla metido en el área donde no daba prácticamente espacios.

Julian Schieber tuvo una gran ocasión y disparó desviado. Sedar Tasci estrelló un balón contra el larguero. Lo único que impide decir que el Sevilla estaba otra vez sufriendo era la tranquilidad que le daba la renta de dos goles. Al final la victoria --que prácticamente le da la clasificación al Sevilla-- puede verse como justa debido al oficio y la efectividad que mostró el equipo andaluz.

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