España podría tener que acogerse a una quita de su deuda, según Saxo Bank

Una quita o reducción del porcentaje que los acreedores reciben en el canje de su deuda no es impensable para España, según ha asegurado hoy el director de los servicios de inversión de Saxo Bank, Manuel Andrade, que ha indicado que en cualquier caso esta quita sería "pequeña".

En un encuentro con periodistas, Andrade ha reconocido que el "ruido" procedente de Portugal, cuya situación es "peor que la de España, tan mala como la de Grecia", así como los problemas de Italia, perjudican a España.

Ha destacado el perjuicio que supone para las grandes empresas españolas la marca España, el "made in Spain" que erosiona su imagen en el exterior pese a que muchas de ellas tienen cerca del 80 % de su actividad fuera del país.

España, ha recordado, figura en las primera páginas de los periódicos con más frecuencia con titulares negativos que positivos, aunque ha reconocido el esfuerzo que está realizando el país en cuestiones como la reestructuración del sistema financiero, que en Portugal aún no se ha abordado. En el país luso, ha explicado, la situación es igual o peor que en Grecia, y las autoridades tendrán que "inventarse" algún producto estructurado para dar salida a su deuda

COMPARATIVA CON EL CASO GRIEGO

La activación de las cláusulas de acción colectiva (CAC) en la quita de Grecia, mediante las cuales se ha obligado a los acreedores a aceptar los términos del canje, provocarán, en opinión de Andrade, un aumento de las primas y cupones de las emisiones de renta fija de otros países europeos, como España, Portugal o Italia.

Esto es así porque los inversores querrán protegerse con antelación de una posible quita de la deuda, una posibilidad que el analista no descarta en el caso de España, aunque de menor grado que en Grecia.

Por lo que respecta a los mercados de renta variable, Andrade estima que una previsible caída del 15 % en el S&P 500 de Estados Unidos en el primer semestre del año llevaría aparejado un descenso cercano al 20 % en el mercado español de renta variable. Ese sería el momento, indica, de entrar en la Bolsa española, de la que valora especialmente a empresas como IAG, Inditex, Repsol o ArcelorMittal. A escala global, el problema es la ralentización del crecimiento en China, que es actualmente el motor económico del mundo y ha rebajado sus perspectivas para este año.

La caída en el consumo de materias primas por parte del gigante asiático es la clave que determinará la recuperación o no de la economía europea así como de la de Estados Unidos, donde el 20 % de la actividad económica depende de la exportación.

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