Filmax cerrará sus cines en Lalín y solo hay un posible operador alternativo

Taquillas del cine cerradas. r.t.
photo_camera Taquillas del cine cerradas. r.t.

LALÍN. Filmax Entertainment dejará de gestionar los cines que tiene operativos en el centro comercial Pontiñas Gadis de Lalín, abiertos en 2004, y lo hará en cuestión de unos meses o incluso semanas; en todo caso, a corto plazo. La capital dezana pasará en una década de disponer de diez salas cinematográficas -porque en 2003 habían abierto las del centro comercial Deza, que cerraron cuatro años después- a no contar con un servicio de ocio que vive sus horas más bajas, incluso en las grandes capitales.

Esa será la situación, salvo que prosperen, cosa que no resultará nada fácil a tenor del pobre balance económico de los cines, las negociaciones que Filmax mantiene con otro operador, el único que ha mostrado un interés inicial en continuar con el negocio.

Lo que es seguro es que Filmax abandonará Lalín, en contra de lo expresado en 2011 por el presidente de la firma, Julio Fernández, que aseguraba que “non queremos pechar os cines de ningunha maneira”, al tiempo que hacía un llamamiento para que la sociedad dezana se volcase con la asistencia a las proyecciones de forma que se pudiesen mantener abiertas las instalaciones. Y es que por aquel entonces, en marzo de 2011, ante los elevados gastos de mantenimiento y el bajón de espectadores, la firma puso en marcha una medida intermedia para tratar de ahorrar costes e intentar evitar el cierre definitivo. Lo que hizo fue reducir a cuatro jornadas, de jueves a domingo, los días de proyecciones, salvo en Navidades y períodos vacacionales. Así, desde entonces, los cines ya permanecen cerrados los lunes, martes y miércoles.

La idea era la de ahorrar alrededor del 30% de los gastos de mantenimiento y personal, cifrados en 350.000 euros anuales con los cinco días operativos, gastos que así quedaron estimados en 270.000.

El ‘by-pass’ no funcionó

Pero este ‘by-pass’, sustentado en que el 95% de los espectadores se concentran en los fines de semana, tampoco funcionó. De hecho, las cifras de público siguieron cayendo en picado. Si en 2010 fueron 58.000 las personas que acudieron a las cinco salas, en 2012 el montante de espectadores descendió a 48.000.

Pero todavía más acusado fue el bajón experimentado este año. Fuentes de Filmax precisaron que la media mensual de espectadores pasó de los 4.000 en 2012 a 2.200 clientes este año. Todo ello arroja un balance de una pérdida del 54,5% en los últimos tres años.

Todas las partes implicadas, desde la propia operadora a los espectadores, coinciden en señalar que “es un lujo” para la capital dezana mantener cinco salas cinematográficas, en grada, de última generación y con capacidades que oscilan entre las 105 y las 300 butacas, cuando hasta grandes capitales como Pontevedra tuvieron que luchar por restituir el servicio.

Repercusión en el centro comercial

La marcha de Filmax de Lalín supone, en primer lugar -salvo que el otro operador interesado tome el relevo -, la pérdida de un servicio que fue histórico en Lalín (el viejo cine Lalín cerró con la llegada de los multicines), pero también repercutirá negativamente en la actividad de los negocios instalados en el centro comercial Pontiñas Gadis, especialmente en los de hostelería. Por el camino se quedan proyectos como el de dotar a las salas de tecnología 3D, todo ello pese a que las salas lalinenses fueron epicentro de algún evento a nivel nacional, como el estreno, en marzo de 2012, de REC 3-Génesis, al que había acudido el presidente de Filmax y los actores.

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