La obra por la que se imputa a Martínez no la ejecutó su departamento

El arreglo de una carretera en Portomarín investigado en las diligencias 941/2013 del juzgado número 1 no lo ejecutó el área de Vías y Obras, que dirigía Manuel Martínez, sino la Unidad de Proyectos, un departamento con un estatus especial en el organigrama de la Diputación.

Así lo declaró el propio diputado socialista en el juzgado, atribuyendo la decisión del cambio al ámbito «político» y a que en ese momento Vías y Obras no tenía dinero y Proyectos sí, al disfrutar de un plan extraordinario. Ambas áreas comparten a veces personal y en este caso la dirección de obra estuvo a cargo precisamente de un ingeniero de Vías y Obras.

¿Por qué entonces está imputado Martínez? Pues porque este ingeniero, también encausado  en el procedimiento, declaró que había sido decisión suya -pese a que ya no lo llevaba su departamento- un cambio de trazado que presumiblemente benefició al padre de la exalcaldesa socialista de Portomarín.

Martínez relata en el juzgado, en junio de 2014, que su única participación en el proyecto de la CP 4902 (Alto do Valiño por Viaxuste a Valdeporrás) fue refundir en un proyecto otros tres de los años 2005 y 2006, que se habían quedado sin financiación porque no se contaba con los terrenos. Fueron indemnizadas las empresas adjudicatarias de la época de Cacharro, con cantidades alrededor de un 5 por ciento, y se le dio la obra a la empresa Taboada y Ramos.

Precisamente, la investigación partió en su día de la Fiscalía (diciembre de 2012, tras recibir una denuncia del portavoz del PP en Portomarín) por si hubiera irregularidades en una ampliación de obra aprobada cuando los trabajos llevaban medio año finalizados. Costaron alrededor de 700.000 euros, de los que unos 200.000 partieron de esta ampliación que tampoco queda claro que estuviese justificada.

Solo el principio

La denuncia de la Fiscalía cayó en reparto al juzgado de Pilar de Lara, sin embargo no se encargó la magistrada titular sino que lo hizo la jueza de apoyo. Cuando empezaron a declarar imputados y testigos pronto quedó claro que lo de menos era la extraña ampliación de obra y que detrás podría haber un caso de prevaricación y tráfico de influencias en relación con el padre de la exalcaldesa. El asunto ahora es saber si lo hubo y en qué medida, y en eso trabaja el juzgado. Actualmente espera de un informe pericial sobre el grosor del aglomerado (hay baches pese a ser nueva) y a las certificaciones de obra.

Y la gran pregunta... ¿Podría ser desimputado Martínez ante el trascendental hecho de que no fue su departamento el responsable? Lo más lógico es que se siga instruyendo hasta el final, momento en que el fiscal acordaría dirigir acusaciones contra determinadas personas y exculpar a otras, no antes. En el caso de Martínez pesan además las acusaciones del ingeniero. Incluso no se descartan nuevas imputaciones.

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