Las camisetas naranjas llegan al Parlamento

La diputada del BNG, Tereixa Paz, ha presentado esta mañana en un Parlamento naranja, por el color de las camisetas de T-Solar en los escaños de AGE y BNG, una proposición no de ley para su debate en pleno que procura el "mantenimiento de la actividad y de los puestos de trabajo" en la fábrica.

Desde la tribuna, y con la camisola puesta, al igual que otros parlamentarios de los mencionados grupos, Paz ha recordado que esta fábrica de paneles solares que comenzó a funcionar en 2008 en el Parque Tecnológico de Galicia, en Ourense, es víctima de la "piratería empresarial".

Por ello, ha pedido respeto y apoyo a su plantilla, que suma 72 días de encierro, porque después de la formalización de un expediente de regulación de empleo el pasado mes de abril, la "única intención" en este momento de Isolux Corsán, propietaria de la fotovoltaica, es "desguazarla" con ayuda de un administrador concursal "connivente".

Mientras la nacionalista defendía esta propuesta, en los exteriores del hemiciclo protestaban parte de los empleados citados, pero otros han seguido el debate desde la tribuna de invitados, y con la vista puesta en ellos Paz ha apuntado que después de ocho años en el hemiciclo hoy, otra vez más, ha sido "consciente de la trascendencia" del papel de los políticos.

"170 familias están pendientes de lo que hagamos", ha abundado, y ha pedido una Xunta "más proactiva", puesto que si es así, el BNG le ofrece su colaboración para "construir un lobby" que impida este desmantelamiento, en un contexto agravado por la competencia del mercado asiático y la política energética del Gobierno de Mariano Rajoy.

Tereixa Paz ha lamentado la ausencia, durante su intervención, del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y del conselleiro de Industria, Francisco Conde, y por ello ha concentrado su discurso en la figura del vicepresidente y conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda.

Tras declarar que tiene una clase magistral de T-Solar, ha recriminado a la diputada del PP Cristina Romero Fernández, ourensana, que "aún no la viese por allí", con los empleados de T-Solar, y "usted es tan ourensana como yo".

Romero Fernández, que ha desgranado la enmienda presentada por su partido, ha saludado a los trabajadores y ha recordado que los responsables directos de esta situación son los gestores de T-Solar y del Grupo Isolux, mientras que el Ejecutivo gallego "no escatima esfuerzos a la hora de tratar de encontrar alternativas".

Lo que no se puede hacer, ha apuntado, es pedir a la Xunta que "interfiera en la gestión empresarial más allá de sus competencias" y, en este sentido, le ha dicho a Paz: "Acepte la enmienda del PP, porque no podemos vulnerar la legalidad para que la Xunta interfiera en la gestión de una empresa".

David Fernández Calviño, por AGE, ha manifestado que "no podemos ser libres si no somos capaces de liberarnos de las presiones de las grandes empresas eléctricas", algo que a algunos diputados del PP "les cuesta porque muchos de ustedes acaban sus vidas cobrando sueldos desorbitados" en esas compañías, pero "hay otros", como AGE, que "están con el conjunto de la ciudadanía, y por la libertad, porque seamos más libres".

Ha exigido Calviño a la Xunta que presione a la empresa para que "respete a los trabajadores en lucha" y ha reivindicado un calendario "público y transparente de negociaciones donde no se vete a ningún sector de los trabajadores", aparte de dejar caer que una solución sería que la propia administración -T-Solar recibió en un lustro 65 millones de ayudas públicas- "se haga con el control".

La socialista María Quintas, por su parte, ha lamentado que Alberto Núñez Feijóo y Francisco Conde no estén "aquí asumiendo responsabilidades" y ha sostenido que "alguno se plantea para qué queremos un presidente de la Xunta si con todas las decisiones necesarias para el futuro de Galicia, ni tiene competencias ni le interesan".

Esta propuesta no ha salido adelante al no ser aceptada ninguna enmienda e imponer su mayoría el PP que, tanto por boca de Cristina Romero como del propio conselleiro de Economía e Industria, antes de cerrar el pleno por la mañana, ha confirmado que se continúa trabajando.

El responsable del mencionado departamento autonómico ha indicado que la Xunta se reúne con el comité de empresa, la representación de los trabajadores, y que la voluntad, ante cualquier "mínima" posibilidad que exista, es apoyar la viabilidad de esta empresa.