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Los supuestos homicidas se fueron a un burdel tras cometer el crimen

Los dos detenidos por su supuesta implicación en el doble crimen de Xermade, en el que fueron asesinados Víctor Hermida Purriños, de 74 años, y su hijo, Eulogio Rodríguez, de 51, se fueron a un burdel después de abandonar la casa en la que fue perpetrada la matanza.

Así lo reconoció uno de los detenidos, Brais Lozano Osa, en una de las declaraciones que figuran en el sumario, cuyo secreto fue levantado esta semana por el Juzgado de Instrucción Número 2 de Vilalba, que se hizo cargo de la causa, según informaron a EFE fuentes jurídicas.

Esas mismas fuentes precisaron que el sumario consta de unos mil folios, con información sobre los registros domiciliarios realizados por la Guardia Civil y transcripciones de los pinchazos telefónicos a los dos sospechosos, cuyos pasos fueron seguidos durante meses por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO).

Brais Lozano explicó que fue con Juan José Calaza, el otro detenido por el doble crimen, a la casa de Xermade, porque previamente había ido a buscarlo a su domicilio y le dijo que sabía de un "sitio donde había bastante droga" y sin "riesgo".

Explicó que ambos entraron por una ventana, con ayuda de una caja de cerveza para auparse. Una vez dentro, el otro detenido le dijo que lo esperase en la cocina, y allí estuvo durante unos "minutos", hasta que empezó a escuchar "gritos" y subió al piso de arriba, donde se encontró con los cuerpos de los dos hombres tirados en el suelo, uno en el pasillo y otro al lado de la cama.

Según su versión, vio a El Pibe golpeando a una mujer, pero él insistió para que la dejara y, cuando Juan José Calaza desapareció de la habitación en la que se encontraban, le aconsejó a la señora que se hiciera la "muerta" y que no hablase.

SILENCIO A AMENAZAS
Posteriormente, de acuerdo con su testimonio, ambos fueron a casa del otro detenido, se cambiaron de ropa y se dirigieron a un club de alterne en Lugo para "tranquilizarse". Brais Lozano afirmó que El Pibe lo amenazó para no dijese nada y lo advirtió de que si hablaba le iba a pasar lo mismo a sus padres y a su novia. De hecho, llegó a decir que le tenía "pánico".

Por su parte, Juan José Calaza, conocido como El Pibe, que se negó a prestar declaración tras ser detenido, sí reconoció ante los agentes de la UCO, sólo unos días después del doble crimen, que había estado en casa de los dos asesinados porque era consumidor "esporádico" de cocaína y había ido a comprar droga en alguna ocasión.

En todo caso, en esa primera declaración, afirmó que no tenía más relación con Eulogio que la derivada de su adicción a las drogas y dijo que no se juntaba nunca con él porque era una persona que bebía mucho y adoptaba una actitud borde. Entonces, también afirmó que se había enterado de lo sucedido en Xermade por comentarios de la gente y por las noticias que aparecían en los medios de comunicación.

En la causa también figura la declaración inicial de la esposa y madre de las dos víctimas, Domitila Rodríguez Souto, de 77 años de edad, que resultó herida de gravedad y pudo salvar la vida porque los asaltantes, que también mataron violentamente a uno de los perros de la familia, la dieron por muerta.

EL RELATO DE LA SUPERVIVIENTE
Según pudo saber EFE por fuentes jurídicas, explicó a los responsables de la investigación que los hechos sucedieron sobre las cuatro de la madrugada del día 22 de febrero, cuando dos hombres altos y delgados, con la cara tapada, entraron en su casa y se comportaron de forma violenta, al tiempo que le preguntaban insistentemente dónde guardaban el dinero.

En un momento dado, según reconoció la mujer, la amenazaron con un hacha y llegaron a golpearla en varias partes de su cuerpo con la parte roma. De hecho, en el hospital tuvo que ser atendida por un traumatismo craneoencefálico grave y una fractura en la clavícula izquierda, así como por múltiples golpes y cortes en diferentes partes del cuerpo.

En el relato de lo que sucedió aquella noche, afirmó que fue sacada de su habitación y arrastrada por las escaleras hasta la cocina, situada en la primera planta, aunque luego la volvieron a subir al dormitorio y, aunque ella insistió en que no tenían dinero en casa, fue brutalmente golpeada.

El crimen ocurrió en la madrugada del 22 de febrero en una vivienda unifamiliar de la parroquia de Santa Eulalia de Burgás, en el lugar de Casas Novas, dentro en el municipio lucense de Xermade, a medio camino entre las localidades de As Pontes y Vilalba.

Los dos acusados fueron detenidos el pasado 19 de mayo y enviados a prisión por la jueza instructora el día 22 de ese mismo mes, después de que El Pibe se acogiese a su derecho a no declarar hasta que se levantase el secreto que pesaba sobre las actuaciones.

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