Monago dice que el impuesto se debe redistribuir entre los que más lo necesitan

El presidente de Extremadura, José Antonio Monago, ha apostado este martes por un impuesto de patrimonio nacional, de manera que "los que más tienen contribuyan con los que menos tienen" y "no para que las autonomías que tienen más lo recauden olvidándose de los que tienen menos como quiere Rubalcaba".

En un desayuno informativo organizado por Europa Press, Monago ha dicho que el impuesto de patrimonio que el Gobierno quiere aprobar el próximo viernes debe ser "un impuesto nacional", que recaude el Ejecutivo para que él mismo lo redistribuya a los que más lo necesitan, ya que "el principio de justicia redistributiva vale para los patrimonios pero también para los territorios".

Para Monago, la propuesta de Rubalcaba supondría que "los que más tienen deben ser solidarios con los que a su vez más tienen" y ello es "un contrasentido".

"Se trata de un impuesto que suprimió Zapatero, que el PSOE de Zapatero y Rubalcaba lo eliminó y que en cambio lo mantuvo el Gobierno de Aznar. Estamos ante un claro episodio de amnesia colectiva", ha precisado Monago antes de añadir que "quienes quieren recuperarlo con un decretazo este viernes son los mismos que lo quitaron", porque, a su juicio, "el PSOE va a salto de mata una vez más".

Monago ha aclarado que el concepto que el tiene del impuesto de patrimonio no es el mismo que el que tiene el Gobierno y ha insistido en que "lo que no se puede es poner un impuesto como quiere el Gobierno de Zapatero a los que más tienen para que al final recauden los que más tienen".

Tras señalar que no ha conocido "ningún empresario potente en España que diga que quiere contribuir con sus beneficios a una situación de especial crisis", ha comentado que "en Extremadura no hay ricos" porque la inmensa mayoría de la población "no son ni mileuristas" y ha dicho que "en Madrid se ven las cosas planeando" mientras que él en Extremadura las ve "pateando".

Y es que el líder extremeño quiere "más igualdad entre comunidades en tiempos de crisis", ya que, a su juicio, durante años las autonomías han competido por hacerse un "hueco en el exterior" y se han añadido "17 competidores a la dura carrera que impone una economía globalizada".

Por ello, cree necesario que los gobiernos autonómicos dejen a un lado sus diferencias, ya que se ganaría "en fortaleza si todos hiciéramos las tareas que nos corresponden, en lugar de mirarnos de reojo los unos a los otros".

Comentarios