Ni atún, ni espinacas

MADRID. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha recomendado que las mujeres en edad fértil, las embarazadas y las que están en período de lactancia eviten el consumo de pescados azules grandes como el pez espada, el tiburón, el atún rojo y el lucio.

También deberían dejar de comerlo los niños menores de tres años y limitar su consumo a 50 gramos por semana los niños con edades entre los 3 y los 12 años.

Según ha precisado el director de la AESAN, Roberto Sabrido, el motivo es que el mercurio se acumula en la grasa de estos pescados y las especies más grandes tienen, por lo tanto, más grasa y pueden acumular más cantidad de este metal, que podría afectar a “los consumidores con organismos más sensibles”, como niños y embarazadas.

Estos dos colectivos pueden, en cambio, comer sardinas, anchoas o caballa con toda tranquilidad, pues al ser pescados azules más pequeños contendrían menos mercurio. “En estas edades, por ejemplo, se podrían consumir 100 gramos de atún en lata a la semana”, acota. “Para los demás consumidores se sigue aconsejando comer pescado azul y lo recomendable es tomar entre tres y cuatro raciones a la semana, alternando su consumo con el de pescado blanco”, añade.

Otra de las recomendaciones de la AESAN es limitar el consumo de la carne de la cabeza de los crustáceos (gambas, cigalas o carabineros, entre otros) con el objetivo de reducir la exposición de los consumidores cadmio, un metal que puede causar disfunción renal y que se acumula, precisamente, en la cabeza de estos animales.

Verduras

El tercer consejo de Sanidad es el de no incluir, por precaución, ni espinacas ni acelgas en los purés de los niños menores de un año y, en el caso de incluir estas verduras antes del año, procurar que la presencia de estas verduras sea menos del 20 por ciento del puré.

Asimismo, la AESAN recomienda no dar más de una ración de espinacas o acelgas al día a niños entre 1 y 3 años y no darlas tampoco a niños que presenten infecciones bacterianas gastrointestinales. Además, apuesta por que los consumidores no mantengan a temperatura ambiente las verduras cocinadas.

El objetivo sería, según Sabrido, reducir los niveles de nitrato en esta población, ya que su exceso en el organismo puede provocar la aparición de una enfermedad denominada metahemoglobinemia o síndrome del bebé azul. “A partir de los tres años, ya se pueden consumir con toda normalidad”, concluye.

No obstante, la Ministra de Sanidad, Leire Pajín, ha lanzado a la población un mensaje de tranquilidad, asegurando que no existe ninguna prohibición o alerta sobre ellos.

Informe: El sobrepeso afecta a más del 40% de los niños españoles

El 45,2% de los niños y niñas de entre 6 y 9 años tienen sobrepeso u obesidad, un problema “grave” de salud pública que afecta más a los chicos que a las chicas, a los pequeños que viven en las clases sociales más desfavorecidas y a los que disponen de consolas, ordenadores o DVD en su habitación.

Esta es una de las principales conclusiones del estudio de prevalencia de obesidad infantil ‘Aladino’ (Alimentación, Actividad física, Desarrollo infantil y Obesidad), que hizo público ayer la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, junto al presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Roberto Sabrido.

A pesar de esa estabilización, la ministra ha insistido en que los datos son “muy preocupantes”, por lo que no hay que bajar la guardia, y ha anunciado que va a trasladar las conclusiones del estudio al próximo Consejo Interterritorial de Salud con el objetivo de acordar de forma conjunta con las comunidades autónomas las medidas a adoptar.

El sobrepeso afecta al 26% de los menores (26,3% en niños y 25,9% en niñas), y la obesidad llega al 19% (22% niños y 16,2% niñas).