Olimpiadas agrícolas en Xustáns en honor a San Martiño

La parroquia de Xustáns, en Ponte Caldelas, acogió unas peculiares Olimpiadas Agrícolas en las que participaron los vecinos del lugar en disciplinas tan pintorescas como el lanzamiento de sacho, corte con sierra, clavado de puntas y desgranado de maíz, entre otras.

Estas pruebas formaron parte del programa festivo de las Festas de San Martiño en las que la participación popular supuso un importante aliciente para acudir hasta el campo de la fiesta y ayudar a mitigar los efectos del intenso frío que sacude las tardes-noches de Ponte Caldelas.

La primera de las pruebas, el lanzamiento de sacho, se celebró en el campo anexo a la entrada del cementerio (justo detrás de la Iglesia de Xustáns) y se desarrolló bajo un inmejorable espíritu olímpico en el que participaron, en categorías separadas, tanto hombres como mujeres de todas las edades.

A continuación los vecinos se desplazaron al campo de la fiesta donde tuvo lugar otra entretenida disciplina que ayudó a combatir el intenso frío: El corte de troncos con sierra. En esta prueba los más jóvenes alcanzaron un protagonismo especial ya que haciendo gala de una gran coordinación y compenetración realizaron marcas dignas del Guinness.

También sorprendió la participación de una pareja de féminas que desposeídas de guantes y poniendo en serio riesgo la suavidad de sus manos se arrancaron desde el primer momento a un ritmo trepidante que levantó el aplauso generalizado del público presente, logrando una excelente clasificación por delante de parejas masculinas que partían, a priori, como favoritas.

La destreza con el martillo y la puntería sirvió de mimbres imprescindibles para llevar a cabo otra de las pruebas celebradas en Xustáns con motivo de las Olimpiadas Agrícolas. Se trató del campeonato de clavado de puntas en tres intentos. En esta disciplina deportiva se evidenció que más vale maña que fuerza y deportistas que, a priori, partían con claras posibilidades de llevarse el triunfo final, por falta de puntería, vieron como sus denodados esfuerzos por introducir la punta en el tronco no hacía más que aumentar su frustración ante los continuos errores de cálculo que les impedía acertar.

Otra de las pruebas fue el desgranado de maíz, a mano, o un simpático test agrícola con una serie de respuestas originales y cargadas de buen humor donde los participantes tenían que hacer gala de su ingenio.

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