Operación Albatros: ¿quién es quién?

Cuatro grupos criminales intentaron el mayor narcotransporte de la década ► La Sección Quinta de la Audiencia de Pontevedra condenó a 159 años y seis meses de prisión a los 17 procesados por el intento de introducción de los 3.000 kilos de coca decomisados en el Riptide
Un momento de la descarga de los fardos de cocaína que transportaba el Riptide
photo_camera Un momento de la descarga de los fardos de cocaína que transportaba el Riptide

Entre abril y mayo de 2013 se gestaba en las Rías Baixas la introducción de 3.000 kilos de cocaína de gran pureza procedentes del otro lado del Atlántico. Dos años y medio después y con una sentencia recién salida del horno, los 17 procesados han sido condenados. No estaban todos los que eran (hay quien señala a Ramiro Vázquez Roma, detenido en su momento y finalmente exonerado, como hombre fuerte del entramado) pero sí eran todos los que estaban. Tres grupos criminales gallegos y una gran organización venezolana fueron desenmascarados (que no desarticulados) después del excelente trabajo de los investigadores del Greco de Pontevedra y del fiscal Antidroga, Luis Uriarte. Cada uno tenía, como desvela el detallado dictamen firmado por la Audiencia, funciones muy concretas a la hora de intentar colar los fardos en las costas gallegas.

GOYO, EL VENEZOLANO. El primero en citar es la persona que iba a recepcionar la cocaína en las costas gallegas, previo pago a cada uno de los comisionistas que iban a participar en el alijo. La sentencia se vio obligada a "prescindir de lo que haya podido ocurrir con la parte sudamericana, en tanto que ignoramos en qué medida está compuesta y quienes la forman". El tribunal sí señala probado que alguien al otro lado del charco contactó con los españoles (ahí entraría el juego la terna Vigo, Carballa y Manzanita, responsables de la introducción de la coca en España) y que "enviaron hasta aquí a José Gregorio Hernández (Goyo), con la información suficiente para facilitar el traslado".

El sudamericano tenía en su poder las coordenadas del lugar previsto para el transbordo de los fardos desde el Riptide hasta el Pixapo (segunda embarcación que no pudo hacer su trabajo) y contactó con al menos dos de los tres miembros de la citada terna en los momentos posteriores a la intervención de los agentes antidroga del Greco Galicia.

Goyo, que reconoció parte de los hechos en el juicio, cumplirá una condena de nueve años y un día de prisión.

La Policía logró probar la presencia de todos los procesados en lugares concretos en las horas previas al narcotransporte


LOS ASIÁTICOS. El capitán y los tripulantes que fueron detenidos a bordo del pesquero Riptide han sido condenados a idéntica pena que el súbdito venezolano. Todos ellos conocían, según el dictamen, el contenido de la carga que llevaban a bordo, si bien "no consta que la estructura del buque estuviera destinada a llevar a cabo operaciones de tráfico de drogas". Estas cinco personas llegaron al puerto de Vigo a bordo del buque pirata y permanecen desde entonces en el centro penitenciario de A Lama. Algunos podrán beneficiarse de la expulsión a sus países de origen en cuanto cumplan una parte de sus penas de prisión.

LOS CABEZILLAS. Dejando al margen la supuesta y no contrastada participación de Vázquez Roma en los hechos, la investigación judicial se centró en Antonio Carballa, José Luis Viñas ‘Manzanita’ y Marcos Vigo. "En el marco organizador, dado que controlaban la operación, pues mantenían contactos con Venezuela, contrataron el transporte concreto y tenían facultades para ponerle fin", señala la sentencia. El propio Vigo y Goyo Hernández reconocieron en la vista oral su pertenencia a sendas organizaciones criminales (a uno y otro lado del charco). Viñas y Carballa trataron de defender su inocencia, pero su presencia en reuniones junto a Vigo en las horas previas al narcotransporte, en el caso del primero, y los contactos telefónicos con el enlace venezolano, en el caso del segundo, fueron, junto a la confesión de los citados Vigo y Goyo, suficientes para desvirtuar su presunción de inocencia.

Los tres cabecillas contaban con un grupo del Sur de la provincia que iba a recoger los 3.000 kilos de cocaína en altamar



EL GRUPO DE CAMESELLE. José Manuel Rodríguez Cameselle vio como la Audiencia le impuso la condena más elevada de todos los encausados. En su caso, el tribunal consideró acreditada su integración en un grupo criminal y su reincidencia, lo que jugó en su contra. La pena, doce años y tres meses, incluye 24 meses de cárcel por tenencia ilícita de armas.

Cameselle era el capitán del grupo transportistas que desde finales de 2012 se estaba moviendo para, a través de un velero, recoger una importante partida de cocaína en altamar procedente de Sudamérica. Apoyado en primer término por Jesús Iglesias Cumplido, el capitán llegó a cruzar el Atlántico, según la Policía. Rafael Couto y Juan Domingo Covelo también estaban a disposición de Vigo, como trascendió más tarde, para activar todos los resortes en cuanto se diese la orden de zarpar a por la droga. Iván Méndez completaría la tripulación de un velero, el Pixapo, que no pasó del puerto de Aveiro (Portugal) al sufrir una avería.

EL PLAN C. Con la droga en altamar, el Ritpide y el Pixapo en serios problemas, el grupo de Cameselle se encargó de buscar una tercera embarcación que pudiese salir al encuentro del Riptide. Los responsables del alijo a uno y otro lado del Atlántico se habían puesto nerviosos y la situación era desesperada. Fue el citado Cumplido quien contactó con Nelson Beltrán y Luis Miguel Iglesias Vila, que también contactaron con Cameselle, Méndez y Suárez Suárez (que hizo de enlace entre los grupos de Vigo y de Cameselle). Los investigadores del Greco seguían de cerca todos sus movimientos, que les llevaron a la zona de A Guarda. La nueva embarcación no estaría lista en menos de cuatro días, lo que obligó a aparecer en escena a Vigo, Viñas y una tercera persona no identificada en la zona de A Ramallosa el día 22 de mayo de 2013, llegando a acudir posteriormente al mismo muelle de A Guarda en vista de que no tenían plan C. Vigo se dirigió a Venezuela para dar cuenta a los dueños de la droga su desconfianza acerca del resultado de la operación. Un policía desveló que el tercer ocupante del Volkswagen Golf era Antonio Carballa Magdalena.

Junto a los gallegos intervinieron venezolanos, asiáticos e incluso portugueses que no pudieron ser identificados



"Se perdió todo. Han sido dos semanas de locura", detalló Cumplido en una conversación telefónica cuando supo que el narcotransporte había sido frustrado por las autoridades policiales.

El único procesado que ha sido condenado como cómplice, el pontevedrés Rogelio Collado Cespón, se encargó de recibir a Goyo en el aeropuerto de Santiago de Compostela siguiendo las indicaciones directas de Marcos Vigo. Su conducta fue, según la Audiencia, "subordinada y de escasa importancia", si bien "conocía que se estaba desarrollando una operación de narcotráfico". Su condena, tres años y seis meses de cárcel, fue la menos severa de todas.

Comentarios