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Un granero, el nuevo hallazgo de un Castro da Subidá aún por explorar

Responsables del Gobierno local visitaron la nueva estructura, donde el arqueólogo les expuso los resultados de la excavación
Responsables del Gobierno local visitaron la nueva estructura, donde el arqueólogo les expuso los resultados de la excavación
La estructura circular apareció tras tres semanas de excavaciones y abre la posibilidad de que exista una vivienda junto a ella ►Data de entre los siglos I a.C y I d.C, y permite constatar que la aldea castrexa fue el antecedente del núcleo de población actual

La historia es la llave que tienen los pueblos para abrir las puertas de su propio pasado, y los restos arqueológicos son las guías que, nosotros, como turistas recién llegados al mundo, utilizamos para saber cómo se vivía aquí hace miles de años. En 2011, Marín descubrió que en lo alto del municipio se escondía un tesoro prerromano, un asentamiento de la época castrexa que evidenciaba la existencia de población antes de Cristo. El Castro da Subidá, también conocido como Castro da Porteliña, se convirtió en un punto de referencia del patrimonio marinense. Sin embargo, apenas se llegó a excavar el 1% de la superficie que, presumiblemente, tendría el asentamiento celta. Hasta ahora.

Después de tres semanas de intenso trabajo, una nueva construcción acompaña a las tres cabañas que conforman el Castro da Subidá. La excavación, financiada por la Deputación de Pontevedra, ha sacado a la luz una estructura redonda, de menor diámetro y con muros más estrechos que las ya descubiertas en el 2011, y que, según el arqueólogo que ha dirigido la intervención, Juan Castro Carrera, se trataría de un granero, celeiro en gallego. En él, "gardábase cereal e outros alimentos que formaban parte da dieta diaria daquela época", explica el experto. Las diferencias arquitectónicas con las piezas excavadas anteriormente son las que permitieron al equipo caracterizar así la nueva estructura.

El granero de la aldea castrexa marinense contaba con un sistema de canalización de agua muy sofisticado. Una de las grandes preocupaciones de los pobladores eran las posibles filtraciones que se podían producir, por lo que realizaron una especie de camino alrededor del habitáculo para que la lluvia siguiese resbalando por la ladera y no se estancase. "Na vivenda que temos ao lado resolveron cavando unha canle de drenaxe ao redor da rocha, mentres que aquí o que fixeron foi un corte en todo o sustrato", detalla Castro.

La altura de las paredes también encuentra explicación en la protección de lo almacenado en el granero, "É igual que nos hórreos", ejemplifica el arqueólogo, "interesaba que non entraran animais". También está elevado el pavimento interior. El experto destaca lo bien conservado que lo encontraron cuando llegaron a él. "É de terra compacta", relata, "e mantívose porque sempre estivo baixo teito". De hecho, como ahora el granero quedará al aire libre para ser visitado por el público, el equipo decidió "recrear o pavimento orixinal para que este quedase tapado e así non se degradase".

Parte de uno de los muros tuvo que ser apeado porque se había derrumbado parcialmente. A mayores, el equipo de la excavación decidió añadir un par de filas de piedra a la estructura para poder "conservala co maior respecto posible". "Non se tratou de poñelo perfecto, isto é unha ruina, pero fíxose un traballo de preservación riguroso. Engadir unha fila máis por riba tamén era necesario porque este é un espazo aberto ao público sen vixiancia e moita xente, aínda que non deba, súbese aos muros. Pola cor e o material, nótase perfectamente cal é a parte orixinal e cal a engadida".

PRESERVACIÓN. En la presentación de los resultados de la excavación estuvieron presentes la alcaldesa de Marín, María Ramallo; el teniente alcalde, Manuel Santos; y las concelleiras de Medio Ambiente y Turismo, Marián Sanmartín y Cristina Acuña. El Concello, quien propuso realizar la intervención a la Deputación, alegó dos motivos de vital importancia para llevarla acabo: reducir el daño que ciertos factores naturales estaban haciendo a los restos y conocer con más detalle el asentamiento celta y poder aumentar la superficie expuesta.

En lo que respecta al primero, Castro explica que "nun sitio cunha pendente como esta, nun proceso longo de 2.000 anos, desde que se abandona a aldea, prodúcese un deterioro considerable". Por otro lado, las raíces de los árboles también buscan crecer bajo tierra y deshacen las estructuras.

Sobre lo segundo, el investigador apunta que "polo que sabemos, e comparándoo coa vivenda unifamiliar que temos ao lado, esta debe ser unha ampliación da aldea cara o leste e o máis normal é que xunto ao celeiro haxa unha vivenda todavía sen excavar".

Carrera no duda en afirmar que el asentamiento que conforma el Castro da Subidá es "o antecente do núcleo de población actual de Marín", y apunta que se construyó en un único momento, entre el siglo I a.C y el I d.C. El arqueólogo aplaude que se haya descubierto una nueva zona de la aldea y anima a continuar excavando, porque "non ter información pode deformar moito a nosa idea da realidade que foi" y de la que somos herederos.

Un granero, el nuevo hallazgo de un Castro da Subidá aún por explorar
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