sábado. 29.01.2022 |
El tiempo
sábado. 29.01.2022
El tiempo

Un mar de lágrimas para despedir a la querida Sardiña en Marín

La lluvia y los sollozos fueron el telón de fondo de un entierro tristísimo, al que la sociedad marinense asistió de riguroso duelo

Un miércoles negro, de ceniza y lleno de dolor. La despedida de la Sardiña, uno de los personajes más queridos del Entroido marinense, sumió en el llanto y en el luto a todo un pueblo. La fallecida, rodeada de sus viudas, se fue despidiendo de cada una de las calles de la villa, acompañada de una gran cantidad de vecinos que no podían sino aguantar las lágrimas ante tan dolorosa imagen. Ya desde las cinco de la tarde, se pudo velar a la Sardiña en el Palco de la Música de la Alameda, al que acudieron todos aquellos que deseaban dar a la joven finada el último adiós y, de paso, degustar un trozo de pan y un vaso de vino, como antídoto eficaz contra la pena. La marcha fúnebre, cuya organización corrió a cargo del Ateneo Santa Cecilia, no se hizo esperar y arrancó puntual su camino, al que se apuntaron autoridades políticas y religiosas, que no dudaron en aprovechar una oportunidad así para mostrar su cercanía y dolor. Todo ello pautado por los golpes de música de la Banda do Enterro, que solo frenó su sonido ante el Templo Vello, cuando se iniciaron las lecturas del pregón, la letanía y el sermón.

En su corta vida, la Sardiña tuvo tiempo a hacer una visita al nuevo Centro de Salud, donde echó de menos la calefacción, o de comprobar el frío que se pasa cuando el elevado precio de la luz no deja encenderla en las casas. Le dio tiempo a conocer las fechorías de Rodrigo Rato o de Bárcenas, entre otros muchos nombres, y descubrió a un nuevo presidente que no le inspiró demasiada confianza porque llegó a sus oídos que quería levantar un muro en el Padornelo.

Todas estas cosas se recordaron en el sermón, mientras las viudas lloraban sin cesar el entierro de la queridísima Sardiña, del Entroido, que después de la fiesta y los excesos, dijo adiós a todos los marinenses, que la devolvieron al mar con toda solemnidad. Y hasta el año que viene.

Un mar de lágrimas para despedir a la querida Sardiña en Marín
Comentarios