"Esta decisión nos va a afectar, pero el 27 de este mes vamos a salir igual al mar"

Marineros de Gran Sol, caladero con algunas zonas incluidas en el veto de Bruselas a la pesca de fondo, se mantienen expectantes a la entrada en vigor del nuevo reglamento el 9 de octubre
Buque amarrado en el Puerto de Marín esta semana. RAFA FARIÑA
photo_camera Buque amarrado en el Puerto de Marín esta semana. RAFA FARIÑA

Es indiscutible que el veto a la pesca de fondo decretado por la Comisión Europea afectará a cientos de trabajadores, directos e indirectos, de hacerse efectiva su entrada en vigor el próximo 9 de octubre. A pesar de que el Gobierno español plantea un recurso a la decisión de la CE, con la que se restringe el acceso a los buques de fondo a 87 zonas del Atlántico Nororiental, los marineros que trabajan en las áreas vedadas no esconden su preocupación.

Solo en la provincia de Pontevedra, al menos 45 barcos se verían afectados de forma directa por este nuevo reglamento; la cifra podría llegar a 400 por el desplazamiento y solapamiento de zonas de pesca y por la posibilidad de que en el futuro se amplíe la prohibición de las artes de fondo. Esto resultaría en cientos de trabajadores afectados y miles de familias.

"Esto nos va a afectar a todos", explica el bueuense Carlos Millán, marinero durante 30 años en el Gran Sol, uno de los caladeros del Atlántico que contaría con zonas vetadas a la pesca de fondo. Sin embargo, tanto él como compañeros del sector permanecen expectantes a lo que sucederá de cara al 9 de octubre en cuanto la nueva norma entre en vigor y confiesa que, de momento, "a pie de muelle" no hay nerviosismo aparente por parte de los marineros. "En unos días posiblemente la gente se pueda poner nerviosa, pero de momento no, la gente ignora mucho lo que está sucediendo. De hecho, todos van a salir al mar a faenar, hacia el Gran Sol, el próximo 27 de septiembre", relata Millán.

La especial preocupación llega a la hora de pensar en qué sucederá en los caladeros a partir de la entrada en vigor del veto. En zonas como en Gran Sol, donde conviven diferentes artes de pesca de fondo, el desplazamiento de los barcos podría llegar a ser un problema, un hecho al que no son ajenos los marineros. "En Gran Sol hay diferentes tipos de pesca, como el arrastre, con anzuelo o con volanta. En las zonas en las que trabaja el arrastre no pueden faenar las otras artes, que lo suelen hacer a más profundidad. Al vetar ahora ese tipo de fondos, todas las artes se solaparán con el arrastre y ahí será donde venga el problema", explica el marinero bueuense. El sector es consciente que esta interacción de artes generaría conflictos que ya habían desaparecido.

AFECTACIÓN. Esta es una de las muchas cuestiones de afectación que el sector pesquero lleva evaluando desde el pasado lunes, cuando el reglamento se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea. "Estamos estudiando el grado de afectación y trasladando lo que se ha publicado en el reglamento el lunes. Las coordenadas que están publicadas no son unas coordenadas en grados, minutos y segundos, que es lo que nosotros necesitamos para establecer cuando afectará", explica el gerente de Opromar y de la asociación de armadores de Marín, Juan Martín Fragueiro,

La Consellería do Mar contabiliza que de forma directa se verían afectados 207 buques de fondo en Galicia

Desde la organización de productores han puesto en marcha a través de una aplicación un mecanismo para conocer el "grado de afectación" según la posición de las 87 zonas incluidas en el veto de Bruselas. "De cualquier forma y con carácter general podemos decir que cualquier restricción en nuestra actividad limita, nunca mejor dicho, las posibilidades de pesca y el campo de trabajo", expresa Martín Fragueiro.

Con la entrada en vigor de esta restricción en aguas comunitarias, de la flota marinense que faena entre la costa española y la costa de Portugal, se verían afectados un total de 14 buques de arrastre con bandera española y 14 portuguesa; tres buques de pabellón francés; y ocho de pabellón británico, todos ellos de armadores de Marín. Esto significaría que prácticamente todo el arrastre marinense estaría condicionado.

A nivel de Galicia, la Consellería do Mar contabiliza que de forma directa se verían afectados 207 buques de fondo. Sin embargo, se estima que cerca de 900 embarcaciones pueden verse afectadas por el desplazamiento y solapamiento de zonas de pesca así como por futuras restricciones. Por provincias, la más afectada sería A Coruña, con 93 buques afectados de manera directa y cerca de 400 potenciales; seguida por Pontevedra y Lugo, esta última con 69 barcos directos condicionados y 70 con potencial afectación.

Comentarios