"Escribir fue como una terapia para mí y empecé a ir hacia arriba"

El Museo Manuel Torres acoge este jueves la presentación del poemario ‘Soy una más’ de Rita Dacosta, diagnosticada de cáncer de mama el año pasado. Para Dacosta, vecina de Bueu y afincada en Cangas, la escritura fue una vía para "dejar el cáncer en segundo plano"
Rita Dacosta. DP
photo_camera Rita Dacosta. DP

CON 47 años, Rita Dacosta se encontró un bulto en el pecho. Días después le diagnosticaron cáncer de mama, una noticia que, en un primer momento, detuvo su vida por completo. Dacosta quiso reflejar su proceso con la enfermedad a través de un poemario que ya va por su segunda edición.

¿Cuándo le diagnosticaron de cáncer de mama?
Fue el año pasado. Un compañero mío de trabajo tenía a su madre enferma con cáncer de mama y fue cuando me saltó a mi el chip. No me exploraba y eso fue un error. Es muy importante que la gente lo haga porque la detección temprana es lo que te salva la vida. Yo me exploré y noté un bulto. Me fui al médico y a partir de ahí todo empezó a rodar. Tardaron 15 días en mandarme al Hospital do Meixoeiro y ahí fue donde me hicieron mamografías, ecografía, biopsia... Pero la cosa pintaba fatal y yo me daba cuenta a raíz de los comentarios de los médicos. Me llamaron del cirujano y fue cuando me dieron la noticia de que tenía cáncer.

¿Cómo recibió la noticia?
Es un shock. Eres joven, tienes dos niños pequeños y sabes que te vas a meter en un follón muy grande. Si te dicen que tienes cáncer sabes que la enfermedad es grave, pero no sabes hasta que punto puede serlo porque en ese momento ni los médicos lo saben. Tienes que pasar por una serie de pruebas que se demoran en el tiempo y eso te genera muchísimo estrés emocional. En ese tiempo no sabes nada; si está extendido, a lo mejor te vas al otro barrio, y si tienes suerte de que está localizado, te tratarán. Son momentos muy fastidiados.

¿Y cómo vivió el tratamiento?
El tratamiento del cáncer de mama es muy duro. Enseguida se me empezó a caer el pelo, aunque no lo considero lo más duro de la ‘quimio’. Lo es psicológicamente hablando por el efecto de no reconocerte en el espejo. En mi caso, como a mis hijos y a mis padres no le quise contar nada, usaba pelucas e intentaba que no se enterasen. Lo peor de todo, en mi caso, es que me quedé sin saliva y no podía comer. La ‘quimio’ te deshidrata por dentro. No sabes que comer y es cuando empiezas a adelgazar y a encontrarte mal. Me tocó un proceso muy largo.

¿Es a partir de ese largo proceso cuando le surge la idea de escribir Soy una más?
Si la ‘quimio’ hace que te encuentres mal, tu cabeza no se encuentra bien, no estás feliz. El libro nace porque los sentimientos que tenía en ese momento son sentimientos muy negativos: de frustración, de dolor emocional, de estrés, de rabia, de mucho miedo... Piensas incluso en perderte el momento de ver crecer a tus hijos. En el momento en el que te dicen que tienes cáncer tu vida se para, porque es una enfermedad física, pero puede llegar a ser mental. Llegó un momento en el que estaba muy hundida y un día, en la cocina con mi marido, surgió una estrofa que sale reflejada en el libro. Me venían continuamente noticias negativas con respecto a la enfermedad y un día me paré y decidí aceptar lo que estaba pasando. Desde ese momento empecé a ir hacia arriba y empecé a escribir. Me surgían versos espontáneamente y andaba con una libreta y un bolígrafo. Hay estrofas que están muy lloradas.

¿Qué significó para usted comenzar a escribir?
Tenía una vida normal y de repente me vino esto y todo se puso patas arriba. Encontré una fórmula que hizo que al menos fuese hacia arriba, que fue escribir; para mí fue como una terapia. Empecé a tener la mente ocupada. Mi marido leyó lo que escribía y creyó que merecía la pena apostar por ello y empezamos a pensar en otras cosas. Dejé el cáncer en un segundo plano.

¿Cree que su libro le puede ayudar a personas que están pasando por lo mismo que pasó usted?
Mi libro tiene un sentido y un fin sincero de libro de autoayuda porque soy una más a la que le ha pasado esto. A lo mejor con mis palabras, una persona que está pasando por una situación similar puede coger fuerza y salir adelante.

Comentarios