Extripulantes del Villa de Pitanxo relatan que tan solo tenían 15 minutos de descanso para comer

Dos marineros que formaron parte de la plantilla del arrastrero declararon este lunes ante la Audiencia Nacional, al igual que dos directivos de Grupo Nores, que aseguraron que el barco llevaba trajes de supervivencia para todos
El director general de Grupo Nores Villa de Pitanxo, José Antonio Nores (i) y su padre, José Antonio Nores (d). EP
photo_camera El director general de Grupo Nores Villa de Pitanxo, José Antonio Nores (i) y su padre, José Antonio Nores (d). EP

Entre 15 y 30 minutos de descanso para comer y para desayunar, jornadas de más de 24 horas y sin simulacros de incendios ni de evacuación. Esas fueron algunos de los detalles que este lunes dieron ante la Audiencia Nacional dos marineros que formaron parte de la tripulación del Villa de Pitanxo en mareas anteriores a su naufragio en febrero de 2022.

Uno de esos marineros que fue llamado a declarar por el magistrado Ismael Moreno en calidad de testigo trabajó a finales de 2021 en el pesquero y únicamente embarcó en dos mareas. El otro trabajador no llegó a embarcar en la tripulación que naufragó en enero de 2022, un mes antes del accidente, por supuestas desavenencias.

Uno de esos extripulantes explicó durante sus declaraciones que en la cubierta superior no había escalera de estribor, por lo que la única vía de escape era por debajo del puente. Las fuentes señalan que, de haber existido esa escalera, se habría podido acceder a la zona de balsas.

El magistrado de la Audiencia Nacional Ismael Moreno también tomó declaración por la mañana como investigados al director general de Pesquerías Nores -la armadora del navío-, José Antonio Nores, y al responsable de flota de la empresa, José Antonio Nores.

El abogado de las familias relató que ambos respondieron únicamente a sus defensas para asegurar que el barco contaba con trajes de supervivencia para toda la tripulación, que se cumplían con las medidas de seguridad y que el Villa de Pitanxo contaba con todos los certificados necesarios.

También negaron que la empresa presionase al marinero ghanés Samuel Kwesi, uno de los tres supervivientes, que denunció haber recibido presiones para no contradecir a sus compañeros. La versión de este tripulante —que difiere de la del patrón del buque, Juan Padín, y su sobrino, Eduardo Rial—, apunta que el motor no se paró, como éstos dicen que ocurrió, sino que las maquinillas que recogen el aparejo dejaron de funcionar bien, tensando pero no recogiendo, lo que provocó la escora del barco.

Por último, el juez escuchó como testigos a dos tripulantes —un observador y un marinero— del buque portugués Novo Virxe da Barca, uno de los pesqueros que acudió en auxilio del Pitanxo. En su declaración ambos reconocieron que vieron a algunos de los fallecidos con el traje de supervivencia puesto, sin aportar más detalles acerca de cómo fueron encontrados al "no recordar absolutamente nada de ese momento, algo que nos parece realmente sorprendente".

Cabe recordar que tanto el capitán del Novo Virxe da Barca como su primer oficial, durante su declaración, y tal y como apuntó el abogado de las familias, habían dado detalles acerca del hallazgo de los cadáveres.

EL NAUFRAGIO

 El Villa de Pitanxo naufragó a 450 kilómetros de la costa de Terranova en febrero de 2022, acabando con la vida de 21 de los 24 marineros a bordo. A partir de ahí, las familias de los fallecidos han tratado de averiguar qué sucedió.

Durante la instrucción, el juez ha tomado declaración al patrón del pesquero, Juan Padín, en calidad de imputado, a su sobrino Eduardo Rial y al marinero Samuel Kwesi, como testigos, al ser los únicos supervivientes del naufragio. También está imputada la armadora y declararon ya ante la Audiencia Nacional varios tripulantes del Playa Menduiña 2, buque que rescató a los tres supervivientes y que les llevó a tierra junto a la gran mayoría de los cadáveres.

La investigación judicial se debe a que Samuel Kwesi ofreció una versión que contradice la expuesta por Padín y Rial, y que apuntaría a posibles negligencias por parte de estos que habrían desencadenado en la tragedia.

Tras tomarles declaración, el magistrado prohibió salir de España al patrón del pesquero, le retiró el pasaporte y le impuso la medida cautelar de comparecer cada quince días en sede judicial y estar localizado. Además, se solicitó una inspección ocular del barco, acometida este verano.

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