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"El fin del feminismo es una utopía"

Miriam Otero, vicepresidenta y portavoz de la Asociación Espazo Feminista de Marín. B.N.
Miriam Otero, vicepresidenta y portavoz de la Asociación Espazo Feminista de Marín. B.N.
Graduada en Educación Social y con un máster en Xénero, Igualdade e Educación, Miriam Otero habla de la importancia de educar para un futuro sin violencia machista y de la necesidad de 'reaprender'

ANTE SUCESOS como el acontecido hace apenas unas semanas en Valga, donde fueron asesinadas tres mujeres, víctimas de la violencia machista, vuelven a suscitarse las dudas sobre la eficacia de la ley. La preocupación sobre estos temas es, por tanto, cada vez más latente, de ahí de la importancia de la labor que desempeñan colectivos como la Asociación Espazo Feminista Marín. Su vicepresidenta, Miriam Otero, defiende la necesidad de que el feminismo continúe dando pasos y explica las pautas de una iniciativa bautizada como Re-Aprender.

Ante los últimos casos de violencia machista se suscitan dudas sobre la eficacia de la ley. ¿Qué debería cambiar?
Se creó un Pacto de Estado con unos presupuestos que se iban a dedicar a la educación, prevención, etcétera, que no se cumple. Ya no es cambiar la ley, que también, sino llevarlo a cabo. Quedarte con el papel en la mesa no sirve de nada.

"La educación es la base. Si Espazo Feminista no existiese en Marín no haría nadie este trabajo. Es una realidad"

¿Sería la educación el paso necesario a seguir ahora?
La ley son soluciones en el momento, cuando ya está el daño hecho. La educación es mucho trabajo durante mucho tiempo. Para los partidos políticos no tiene tanta importancia porque no tiene los resultados inmediatos que quieren. La educación en igualdad tendrá resultados dentro de mucho tiempo porque las personas que estás educando en igualdad ahora van a ser las personas del futuro, las que reproduzcan esa educación en igualdad.

La Xunta de Galicia incluyó para el curso 2016/17 una materia de libre configuración sobre igualdad que los institutos tenían la posibilidad de incluir en sus programas. ¿Es esta iniciativa suficientemente efectiva?
Hay que ir más allá, hay que informar al profesorado. Si en una asignatura te están diciendo una cosa pero el resto de profesores en las demás clases están transmitiendo su ideología... No sirve de nada. Hablamos del currículum oculto: lo que no dices en clase, los gesto que tienes hacia los alumnos y alumnas... Igual son pequeños gestos pero, al final, acaban transmitiendo. Es un poco subjetivo, sí, pero todo cuenta.

¿Debería formarse a todo el profesorado al respecto entonces?
Todos. El profesorado, la gente que trabaja en la policía, los hospitales... Los síntomas de infarto en una mujer no son los mismos que en un hombre, por ejemplo, y se ha extendido sobre todo el masculino, el pinchazo en el brazo, que no es lo que le ocurre a las mujeres. Todo está condicionado por el patriarcado, la medicina, la sexualidad, la lengua, la literatura... Debemos reaprender todo, la vida es un continuo reaprendizaje.

"Los pequeños detalles construyen identidades tóxicas que se derivan, en el futuro, en violencia machista"

¿La educación es un arma lo suficientemente eficaz contra la violencia machista?
Sí, pero a largo plazo. No es instantáneo. La gente debe asimilar los aprendizajes también. Tú por mucho que aprendas, si después no quieres o no estás de acuerdo con ello, no sirve de nada. Se debería tener en cuenta la enseñanza en las universidades, en las carreras que después las personas van a ejercer. Pero también en los niños. Es utópico. El fin del feminismo es utópico, no lo vamos a ver. Hay estudios que indican que si avanzamos al ritmo que lo estamos haciendo ahora nos llevará más de un siglo alcanzarlo. Pero aunque sea utópico, aquí estamos, hablar del tema es ya importante.

¿Asociaciones como Espazo Feminista Marín son el futuro y el sustituto ahora necesario ante la falta de este profesorado cualificado?
La educación es la base. En nuestro caso, siendo una asociación autogestionada, si no existiésemos en Marín no haría nadie este trabajo. Es una realidad. De no ser por nuestra labor y nuestra actuación en diferentes ámbitos, nadie lo llevaría a cabo. La primera manifestación del 8 de marzo se hizo gracias a nosotras, en el 2017, nunca se había hecho antes a ese nivel y no nos esperábamos la repercusión que tuvo, pensábamos que vendría la gente que suele acudir a nuestras charlas y fueron más de 1.000 personas. En definitiva, vemos resultados, por eso seguimos adelante. Tenemos mucho público joven que viene a las charlas, que se interesa, que les gusta... Tiene un futuro, aquí y en todas partes.

La asociación se encuentra ahora con una nueva sección y concepto. ¿En qué consiste Re-Aprender?
Desaprender lo que aprendiste mal, pero no por tu culpa, sino porque la sociedad te ha inculcado una historia que, al final, no es verdad.

¿Está el lenguaje entre esos aspectos que debemos Re-Aprender?, ¿qué opina del uso de violencia machista en vez de de género?
El lenguaje es muy importante para transmitir la información adecuada. Violencia machista es un nombre determinado que se le da a una cosa determinada, ya no hay opción a duda, es machista y ya. También cuando hablas con lenguaje no sexista o, como en nuestro caso, que hablamos mucho en femenino plural. No porque nos refiramos solo a nosotros, sino porque como siempre se habla en masculino plural refiriéndose también a las mujeres, ¿por qué no vamos a hablar nosotras en femenino plural incluyendo también a los hombres? Que hagan ellos también el trabajo de identificar «¿están hablando de mí aquí o no?». Ellos no se sienten incluidos en ese femenino aunque nosotras de por sí lo hacíamos. Son cosas que se sienten como broma pero que al final hacen pensar, pequeños detalles que tenemos aceptados como tal, que no reflexionamos y cuestionamos, que no re-aprendemos, y que acabamos asimilando. No tiene por qué ser así y no van a solucionar los problemas de violencia machista, por supuesto que no. Pero podemos empezar por algo y a partir de ahí ir cuestionando muchas otras cosas.

¿Contribuyen estas concepciones que nos han inculcado en la violencia machista a largo plazo?
Claro. De hecho, lo que significa ser mujer y lo que significa ser hombre son construcciones sociales. Desde que somos pequeñas estamos acostumbradas a estas pequeñas tonterías, como los ejemplos en lengua castellana de Bea va a la compra y Eustaquio arregla el coche, que al final acabas asimilando como normales y que contribuyen a que luego tú entiendas tu papel en la sociedad. O cual debería serlo. Puede sonar muy simple, pero es un cúmulo de cosas que luego erradica en la violencia. Estereotipos que van acorde con el género masculino y aquellos que van con el femenino, que hacen que se construyan identidades tóxicas que se derivan, en el futuro, en violencia machista.

"El fin del feminismo es una utopía"
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