El informe técnico responsabiliza al capitán del naufragio del Villa de Pitanxo

El escrito descarta la parada repentina del motor como causa del naufragio ► "Hoxe constátase que tiñamos razón e que mereceu a pena a loita"
Imágenes del Villa de Pitanxo hundido grabadas por el Ártabro. EP
photo_camera Imágenes del Villa de Pitanxo hundido grabadas por el Ártabro. EP

El Villa de Pitanxo no se hundió por una parada repentina del motor. El informe elaborado por los peritos del Ministerio, tras revisar cientos de horas de vídeo del barco hundido, respalda la tesis defendida por las familias desde el primer momento y concluye que no es posible que el motor se parase repentinamente y escorase, tal y como argumenta el patrón de la embarcación, José Padín.

El informe también rebate las afirmaciones del capitán sobre la hora de parada del motor, que aseguraba que se había detenido a las cuatro de la madrugada cuando el escrito refleja que, por lo menos, estuvo en marcha quince minutos más. 

El documento permitirá avanzar en la investigación y, por el momento, parece que da la razón a las familias de los 21 marineros desaparecidos en el naufragio, que se produjo hace casi tres años en las aguas canadienses de Terranova. 

El abogado de las familias: "Es muy positivo"

Manuel Lampón, abogado de las familias de las víctimas, hace una valoración "muy positiva" del informe, toda vez que "corrobora lo que siempre hemos mantenido, que es la clara responsabilidad del capitán y de Nores en otras cuestiones".

Lampón afirma que el informe "corrobora que la versión de Samuel (Kwesi) es la correcta". Según explica el abogado, la defensa del capitán basó su estrategia en que "el motor paró" y "el informe de los peritos lo desmiente".

En este sentido, el letrado considera que la bajada al barco fue "fundamental" y "puso de manifiesto aspectos de los que antes solo se podía especular". "Las imágenes refuerzan las conclusiones que nuestros técnicos tenían", apunta.

"El informe va en la línea de darle credibilidad a la versión de Samuel", explicó el abogado, consciente de que "todos los informes periciales tienen mucho peso".

La defensa de las familias aportará otro informe en el que los técnicos llevan "meses trabajando".

Dopazo: "Hoxe constátase que tiñamos razón e que mereceu a pena a loita"

También María José Dopazo, portavoz de las familias de las víctimas, se mostró satisfecha con las conclusiones del informe de los peritos. "Emociónome porque hoxe constátase que tiñamos razón e que mereceu a pena toda a loita".

"Grazas á baixada ao barco e á loita para que se mandase a misión a Terranova temos este informe que conclúe que a versión de Samuel é a verdadeira", apuntó.

Las claves del informe

El informe pericial elaborado por la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM), entregado en las últimas horas a la Audiencia Nacional, da por "verosímil" la versión del superviviente del naufragio del Villa de Pitanxo Samuel Kwesi, al ver "contradicciones e incongruencias" en la del capitán, Juan Padín, y su sobrino, Eduardo Rial, los otros dos marineros que salvaron la vida en dicha tragedia, en la que fallecieron 21 de las 24 personas abordo del buque. 

"El relato de lo sucedido dado por el capitán Juan Enrique Padín Costas y el marinero Eduardo Rial Padín, presenta numerosas contradicciones e incongruencias, lo que pone en evidencia la verosimilitud de su versión", recoge el documento de más de 150 páginas, al que ha tenido acceso Europa Press. 

Por el contrario, el relato de Kwesi "se ha mantenido firme e inalterable en todas las ocasiones en las que ha tenido que prestar declaración y es congruente con otros indicios y pruebas que la tecnología y la inspección del pecio y el entorno en el que tuvo lugar el accidente permite acreditar, lo que lo hace verosímil". 

A partir de ahí, el informe relata cómo se habrían desarrollado los hechos, que terminaron con la vida de 21 marineros, poniendo especial interés en cuándo se produjo la parada del motor del buque, debido a que es un punto en el que las versiones de los supervivientes se contradicen. 

En su discurso, Padín defendía que cuando se detuvo la propulsión estaban esperando a que los cables de arrastre de las redes llegase a la marca de 500 metros, es decir, que no tenían ya contacto con el fondo marino, lo que descartaba que la parada pudiese haberse producido por un nuevo embarre. Él apuntaba que, al pararse el motor, comenzó a entrar agua, desarrollándose la catástrofe. 

Por su parte, Samuel declaró que el buque estaba embarrado y comenzó a escorarse, entrando agua, provocando esto que se parase el motor. Precisamente esta versión fue constatada por las imágenes grabadas cuando se bajó al pecio, concluyendo que sí ocurrió un segundo embarre, unos minutos después del primero. 

"Al tratar de librar el embarre tirando a las bravas, aumentó aún más la escora, llegando a embarcar las olas por donde estaba situada la grúa de babor, en la cubierta de oficiales, como coincidieron en declarar el marinero Eduardo Rial y el marinero Samuel Kwesi", explican los peritos, concluyendo que las maniobras llevadas a cabo por el capitán habrían sido la causa del naufragio.

LA ESCORA, CAUSA DEL PARÓN DEL MOTOR 

Teniendo en cuenta que la escora del buque era "excesiva", superando la inclinación máxima en las que el motor funcionaría de forma satisfactoria según sus características técnicas, "se puede determinar que esta fue la causa más probable de la parada del motor propulsor". 

"Pero la simple parada del motor propulsor de un buque no basta para que se hunda en cuestión de minutos. Si todos los dispositivos de cierre previstos se mantienen cerrados y asegurados, el buque conserva su flotabilidad", añade el informe.