Marín es la localidad con más niños ucranianos escolarizados de la provincia

El CPR Plurilingüe San Narciso cuenta con 32 alumnos procedentes de Ucrania en sus aulas, que junto a otros 29 ayuntamientos pontevedreses suman un total de 199 estudiantes
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photo_camera El jefe territorial de Educación, César Pérez, y el delegado, Luis López, saludan a unos niños ucranianos. B. CÍSCAR

Más de una treintena de niños y niñas ucranianos hicieron de Marín su nuevo hogar tras huir de una guerra que estalló en su país hace casi tres meses. Junto a sus madres y abuelas, residen desde hace poco más de dos en el CPR San Narciso de Marín, donde también han sido escolarizados, concretamente, 32 de ellos.

De hecho, este centro educativo es el que acoge al mayor grupo de alumnos procedentes de Ucrania de toda la provincia de Pontevedra, donde ya se han escolarizado 199 niños en un medio centenar de centros educativos de una treintena de ayuntamientos. Solo en la comarca de Pontevedra y O Salnés hay 55 estudiantes ucranianos en las aulas.

Este proceso empezó el pasado 9 de marzo con la llegada de los primeros grupos y se fue incrementando progresivamente hasta el pasado 11 de mayo, fecha en la que se registraron las últimas matrículas hasta el momento. Todos ellos están recibiendo un seguimiento individualizado para afrontar aspectos que pueden presentar dificultades, como el idioma o su estado emocional, con el objetivo de favorecer y acelerar su integración académica y social.

Por ese motivo, este jueves, el San Narciso recibió la visita del delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Luis López, interesado en conocer como estaba siendo la integración y adaptación de estos 32 niños y niñas, así como de sus familias, con el resto de escolares. El delegado estuvo acompañado de la alcaldesa de Marín, María Ramallo, el jefe territorial de Educación, César Pérez, y del director del centro, Antonio Traba.

Además de visitar varias de las aulas en las que están matriculados -en el caso del San Narciso desde Educación Infantil hasta 4º de ESO- también tuvieron la ocasión de hablar con un grupo de madres, agradecidas por la oportunidad que se les está dando en Marín, tanto a ellas como a sus hijos.

"Si vemos a nuestros hijos sonreír, nosotras también lo hacemos", expresaba una de ellas en relación a la situación que están viviendo. La mayoría continúan en vilo, no solo por su país, sino también por sus maridos, que continúan luchando en la guerra. Muchas de ellas, incluso, han perdido sus casas por los bombardeos y la vida tal y como la conocían.

Para las 17 familias que residen en el centro educativo marinense, estar aquí es empezar totalmente de cero. Por eso, para todas es primordial encontrar trabajo y darles lo mejor a sus hijos, que "se han integrado muy bien. Sonríen y juegan con los demás niños. No podemos estar más agradecidas", cuentan.

En esta línea, el director del centro, Antonio Traba, quiso destacar que "sigue en el ADN del colegio y en los que trabajamos aquí desde siempre los mismos valores de colaborar que cuando dirigían el centro los padres paúles". Traba insistió en que desde la llegada de las 52 familias al centro, "todo han sido facilidades por parte de las instituciones para que estas familias puedan empezar de cero o volver pronto a sus hogares en las mejores condiciones".

Por su parte, el delegado territorial, Luis López, manifestó sentirse "impresionados" por la "involucración do centro á hora de acoller aos nenos e as familias" y explicó que el proceso de escolarización que realizó la Xunta "é clave para que todos estes nenos poidan refacer a vida da mellor maneira".

La alcaldesa María Ramallo, aprovechó la ocasión para recoger las demandas de varias de las familias ucranianas residentes en San Narciso. "Todos estamos aquí para ayudar. Hay que trabajar, además, con las diferentes realidades de cada familia", anota.